Mujer artista

Ser una mujer artista es enfrentarse a diario contra el sistema, el capitalismo, el patriarcado y el machismo

Ser una mujer artista es difícil en todas partes. Esta semana la Tremenda y panameña Yannia De León Visuetti reflexiona sobre el tema.

Mujer artista

Por la Tremenda Yannia De León Visuetti
Por años las mujeres hemos sido despojadas, calladas, humilladas y silenciadas. Tampoco nos han permitido ser una mujer artista creadora, sólo podemos ser musas.

Cuando estudiamos formalmente el arte, nos encontramos con poca o nula representación femenina porque, como cualquier otra área de estudio, hace unos miles de años era exclusiva de hombres. Entonces, ¿cómo el arte femenino está emergiendo si la representación es poca o nula? Porque cada día las mujeres nos enfrentamos al mundo sin temores, expresando nuestros sentimientos, historias y experiencias a través del arte. Estamos creando sin cansancio nuestros propios espacios en donde nos apoyamos para edificar y no derribarnos.

Vivimos en una industria artística donde la mujer es rechazada y discriminada. Las historias de lucha de la mujer en el arte vienen desde hace mucho tiempo y están llenas de horror: desde obras cuya autoría son atribuidas a un hombre y no a su creadora, obras ocultas o quemas, muertes y mucho más.

De acuerdo con un estudio del 2017, llamado ¿El género está en el ojo del espectador?, hecho por la Universidad de Luxemburgo, en las subastas las obras de mujeres alcanzan precios 47,6% más bajos que aquellos hechos por hombres. Roman Kräussl, el economista que lideró el estudio dijo: “Los compradores masculinos son la fuerza que lidera el mercado de las subastas y son también los más propensos a pensar que el arte hecho por mujeres es inferior”.

Por otro lado, la compositora y pianista argentina Lucía Caruso le dijo a Noticias ONU: “En todo lo que es la industria del cine, las mujeres que componen música para películas son apenas entre un 2 y 3%”. Es decir, que de cada cien compositores, solo dos o tres son mujeres.

La discriminación, el acoso sexual, la escasez de oportunidades para el progreso profesional, la brecha salarial, la falta de visibilidad,  es algo muy común en la industria de la música, y por supuesto, nos enfrentamos a los prejuicios comunes que existen contra las mujeres”, le dijo también Neeta Ragoowansi, abogada y miembro de la ONG Mujeres en la música a Noticias ONU.

Mujeres en el arte

Pero pasemos a mi experiencia como mujer: soy profesora de música y como estudiante viví las peores experiencias posibles. Una vez un profesor me expuso delante de todo un salón y fue muy explícito: “Tú no sirves para estudiar música”. Él me empujó a dudar de mí, a querer no continuar mi carrera artística e incluso condujo mi vida a la depresión. Solo con valentía y resiliencia logré salir y estoy a punto de graduarme con un proyecto musical financiado por Vital Voices y P&G, becas para estudios y muchísimos premios.

Ser una mujer artista es enfrentarse a diario contra el sistema, el capitalismo, el patriarcado, el machismo y hombres artistas que no darán su brazo a torcer. Es desafiar al mundo, seguir sonriendo, ser feliz y luchar por las que están, las que vienen y vendrán. Es vivir a veces sin reconocimiento, con depresión, poca salud mental y una deficiencia económica, pero siempre resistiendo y persistiendo.

Somos la generación de mujeres bailarinas, músicas, arquitectas, escritoras, pintoras, cineastas y escultoras sin miedo, que constantemente nos educamos no sólo en nuestras áreas, sino en muchísimas cosas más; ya no sólo nos preocupamos por nuestra profesión, también buscamos otros saberes para lograr tener más conocimientos y aspirar a mejores oportunidades de trabajo.

La vida para las mujeres nunca ha sido fácil, pero me atrevo a apostar que hacer arte es lo que nos lleva a equilibrar nuestra vida y no perdernos en el intento. El arte es curador, capaz de desarrollarnos física, emocional y mentalmente, cambiar nuestro humor y muchísimas cosas más. El arte es la herramienta más poderosa para incidir en la vida de las personas.

 

Tremendas congrega niñas, adolescentes y jóvenes empoderadas, que accionan en diferentes campos relacionados a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) planteados por la ONU y que a través de sus talentos y habilidades levantan y ejecutan proyectos de impacto social, convirtiéndonos en un punto de encuentro, conexión y de acción de jóvenes jugadas en la transformación social, donde creemos en la colaboración como base de una nueva sociedad.