Entrevista a Macarena Nieto: la primera intérprete en lengua de señas sobre el escenario de Viña del Mar

La música es de esas experiencias sublimes y maravillosas. A través de la interpretación en lengua de señas, Macarena Nieto busca llevar la música a la comunidad sorda. Se subirá al escenario de Viña del Mar junto a Benjamín Walker, y será la primera vez que se interpreta una canción directamente en el escenario.
 

POR LALA
El domingo comienza oficialmente el Festival de Viña del Mar. Más allá del gusto, si seguimos o no el festival, si nos gustan o no los artistas que estarán este año, esta versión será muy especial: por primera vez en sus 60 años de historia, una banda se subirá al escenario junto a una intérprete de lengua de señas. Si bien actualmente el festival tiene interpretación en la transmisión, nunca se había hecho directamente en el escenario. El cantautor Benjamín Walker, representante de Chile en la competencia folklórica, cantará “Y arderán” y a su lado estará la periodista e intérprete de lengua de señas Macarena Nieto.

Pero este trabajo conjunto no es nuevo. Macarena y Benjamín llevan meses compartiendo y llevando a los escenarios la música interpretada en lengua de señas, con el objetivo de incluir a la comunidad sorda –que, según datos del Ministerio de Desarrollo Social, es de más de 250 mil personas en Chile–. Macarena, además, ha compartido escenario con artistas como Yorka, Vicente Cifuentes, Camila Moreno, Francisca Valenzuela, La Moral Distraída, entre otros.

“Empecé a interpretar en 2017, pero estaba aprendiendo desde el 2016. Hice unos talleres donde aprendí harto vocabulario, pero lo importante fue compartir con personas sordas. Me hice amiga de mis profes y salíamos a comer y a bailar a veces. Nos juntábamos harto, entonces empecé a incorporarla de forma natural”.

¿Cómo te interesaste y cómo fue el aprendizaje?
Trabajando de periodista, y odiando ese trabajo, vi a una persona sorda comunicándose con un ciego. Algo que ni siquiera me había cuestionado. Y quedé pa’ dentro. Lo encontré muy bacán, entonces pregunté cómo podía aprender y tomé un taller de un mes. Como tres o cuatro meses después tomé otro y después otro. Ahí se me repitieron los profes, entonces ya nos reíamos y lo pasábamos bien. Empezamos a juntarnos harto. Salíamos y poco a poco incorporé las señas a mi conversación. Fue bacán.

¿Cómo llegaste a participar de conciertos y cómo ha sido la recepción de las bandas?
En el 2017 me juntaba con otras personas que querían interpretar y lo hacíamos con canciones. Entonces descubrí que la música, que siempre ha estado muy arraigada a mi identidad, podía expresar estas cosas. Entonces empecé a conversar con músicos chilenos y así me crucé con Yorka, que le interesó la idea.
Hizo un concurso por redes sociales y con una amiga mandamos un cover en lengua de señas, ahí empezamos a conversar.
Me incluyeron en los shows de a poco. Primero una canción, después un par y al final el show entero. Así también me conocieron otros artistas, como Benja Walker, Vicente Cifuentes, Charly Benavente y varios músicos de esta generación de nuevos artistas y proyectos independientes que se han interesado. Así empecé a participar de shows con otras bandas. Lo bonito es que los músicos empezaron a replicar esta idea. Se interesaron y me han preguntado harto por esto y cómo pueden implementarlo.

En algún momento de mi vida escuché que no hay una sola lengua de señas, que no es algo estándar. ¿Esto es así? ¿Cuál es el estado del arte con respecto a este tema?
No hay una sola lengua de señas pero porque está arraigada a una cultura. Por ejemplo, la lengua de señas chilenas está arraigada a la cultura de Chile y la argentina es diferente, la peruana es diferente, en Estados Unidos es diferente, entonces existe una internacional que se usa en congresos, seminarios internacionales, pero cada lengua de señas se usa en su propio territorio, entonces no existe una lengua de señas, pero es por el tema de la cultura. Muchos creen que la lengua de señas es algo igual que se repite, o quizás una lengua independiente de sus raíces o una lengua cualquiera, pero es porque no sabemos que la comunidad sorda tiene una cultura diferente a la de los oyentes y a esa cultura está arraigada, no solamente a la chilena, sino que a la identidad chilena de los sordos, y eso es súper importante también entenderlo cada vez que nos relacionamos con una persona sorda o con lengua de señas.

¿Por qué es importante incorporar la lengua de señas en espacios como la música? ¿En qué otros espacios crees que hace falta?
Es importante incorporar la lengua de señas en todos los espacios que sean públicos, de acceso público, todos los espacios donde una persona cualquiera puede tener ganas de ir o tener la necesidad de ir. ¡Hace falta en todos los espacios! Hay muy pocos en que efectivamente hay un intérprete o alguien que sepa cómo comunicarse con una persona sorda. Soy de la idea de que todas las personas que atienden público deberían tener una base de lengua de señas, porque en realidad cualquier persona puede acercarse a ti. Finalmente, entregar un buen servicio en un restorán o en una heladería, la comunicación es lo básico y, ¿Cómo entregas un buen servicio a una persona si no manejas su lengua? Creo que es importante conocer un poco de eso y es importante incorporarlos en este espacio porque es un lugar al que deberíamos permitir libre acceso de las personas y cuando no están en lengua de señas o no hay una versión en lengua de señas no se permite el libre acceso ni la posibilidad de aprender de todas estas instancias. El tema es que hoy hay muchas cosas sin libre acceso para la comunidad sorda.

Por otro lado, participan bastante en ciertos eventos artísticos. A las artes visuales, por ejemplo, en general acceden más libremente, aunque siempre hay una barrera invisible. Así como existe el machismo existe el audismo, y sin darnos cuenta los oyentes somos audistas sin querer discriminar a una persona sorda, pero como no tenemos información y no sabemos que necesitamos esa información, no sabemos que no sabemos. Creemos que sabemos. Pero simplemente vamos armando muros invisibles con diferentes temas, instancias, como la política, la salud, la vida en sociedad, la vida en comunidad, la actualidad, las noticias, ¡son muchas cosas! Y eso termina no haciéndolos parte de la sociedad porque no manejan la lengua en la que nos comunicamos los oyentes. Al menos en el arte siempre ha habido movimientos de inclusión. Ahora, que los músicos se vayan interesando ayuda a que las personas se interesen también.

¿Cómo se gestó la colaboración con Benjamín Walker y cómo están preparando la presentación en el Festival de Viña del Mar?
La colaboración con Benja trasciende el Festival de Viña porque en realidad esto es un trabajo que venimos haciendo hace mucho tiempo. Nos estamos preparamos como si fuese un show normal: ensayamos todos juntos. Hace tiempo voy a los ensayos de Benja, con la banda. Ellos tocan, yo interpreto, y en realidad esta colaboración es parte de la consecuencia que tiene Benjamín del trabajo que ha estado haciendo con la comunidad sorda. A mediados del año pasado él tuvo su primer show completo en lengua de señas y con participación de la comunidad sorda, y de ahí en adelante eso no ha cambiado y Benja siempre tiene un intérprete en sus shows. Entonces fue el camino en el que estaban y el camino en el que él quería seguir. El equipo de producción me agregó a mí en la banda que va a tocar en la presentación en el festival sin pensar que esto podría no ser aceptado.

Al principio fue difícil darnos a entender respecto de lo que era, pero nadie en el rubro lo entiende muy bien. No se entendía cuál iba a ser mi rol en el escenario, entonces en un principio yo no iba a Viña. Finalmente, después del trabajo – y a propósito de que Benja se ha metido en esto, ha estudiado- entiende un poco de lengua de señas, conoce personas sordas, ha podido interactuar con ellos también… Esto va mucho más allá. También es muy importante para él tener esta consecuencia respecto a su propio trabajo y para mí abrir esta ventana… ¡es un ventanal!, ¡una puerta gigante! es una oportunidad muy grande. Siento que más que para los sordos, porque no sé si van a poder disfrutar de la interpretación porque no sé si en televisión aparecerá de manera constante –y está bien porque el trabajo que hacemos es para el show en vivo–, pero sí creo que va a servir y ayudar a muchos oyentes que no conocen de inclusión, de lengua de señas, a la comunidad sorda, para abrir una ventanita nueva de información. Hay cosas que dependen de nosotros, y eso es que se acabe la discriminación con los grupos oprimidos.

¿Qué otros proyectos estás apoyando?
Esto es importante porque me ha sido difícil explicar que yo no estoy apoyando proyectos, sino que lo que estamos haciendo es un trabajo conjunto. Si Benja no quisiera tener lengua de señas, simplemente no la tendría, pero es un interés propio de querer abrir más puertas a la comunidad sorda. Lo hacemos por un tema de derechos humanos, de justicia. Lo hacemos en conjunto por un bien común que no tiene que ver con nosotros. Ahora estoy trabajando con Benja, y él sabe que donde quiera ir yo voy a estar, porque es mi compromiso. He hablado con otros músicos, y yo voy a estar donde quieran que esté, donde quieran que haya lengua de señas y abrirle las puertas a la comunidad sorda desde el respeto, con una base de información y conocimiento. Que se cuestionen: ¿cuál es el objetivo de tener un intérprete?, ¿Lo hago por buena onda o porque quiero abrir un espacio y entiendo la discriminación que viven los sordos? Si el objetivo parte del respecto y la conciencia, ahí voy a estar. No porque se vea bonito.