Liniker

La música de Liniker: amor y resistencia

Aunque Liniker dice que no era su intención ser un ícono de la comunidad negra y trans, es inevitable que se le atribuya este rol, y se ha demostrado cada vez más activista por los derechos de las minorías sexuales en Brasil. Su estilo soul y funk rápidamente fueron conquistando un público fiel.
 

Liniker

Por Ana Paula

Hace algún tiempo que tenía ganas de escribir sobre Liniker. La cantante que a sus 24 años ya es uno de los principales nombres de la música independiente brasileña, ha ganado cada vez más espacio especialmente como símbolo de la comunidad negra y LGBTI brasileña –hecho no menor en un país que además del racismo estructural, también sostiene el triste récord de ser el país donde más se matan personas trans en el mundo–.

Liniker inició su carrera en Araraquara, una pequeña ciudad paulista, y luego se sumó al grupo Os Caramelows, junto a quienes potenció su estilo soul y funk, con canciones que volaron en redes sociales y rápidamente fueron conquistando un público fiel.

Cuando la escuché por primera vez me quedé atrapada por su voz potente y aterciopelada, y al ver el video de Zero me quedé pegada con su estilo, que cuestiona totalmente la lógica binaria femenino-masculino, juega con elementos de forma tan natural que no te queda otra que mirarla y mirarla. Linda.

Aunque dice que no era su intención ser un ícono de la comunidad negra y trans, es inevitable que se le atribuya este rol, y se ha demostrado cada vez más activista por los derechos de las minorías sexuales en Brasil.

En uno de sus más recientes trabajos, “Intimidade”, comparte con la cantante Linn, también trans, en una canción bella, intensa, romántica.

Como dijo una persona en su canal de youtube: “I don’t understand anything but I sincerely feel the vibe and I’m in love with that song.”. No es necesario entender la letra para sentirse tocada por su mensaje.

Liniker ya vino 2 veces a Chile, en el festival Womad. Esperemos que venga muchas más.

Intimidad
Ven a visitarme en la madrugada
Pon tu mano sobre mi, yo te dejo hacerlo
Sin apuro, tu llegas y te quedas
Yo hinco afecto en este pecho
Tres días siendo cama
Mamando en el pecho de este calor que es bueno

Sé que tengo el don de tirarme un piquero con la mirada
Agarra y dirige para casa en el día, también
Que nuestro cariño no le duele a nadie
Soy tu amiga, amante, serpiente, mi dulce amor

Súmate, pero no desaparezcas, quédate y nos dormimos
Incienso la casa con romero
Tú sigues la vida y yo sigo así
En la carretera, en el tren, de Berlín a Belén

Qué es lo que es tomarse un tiempo
Para quedarte más cerca de mí

Foto: Leila Penteado