Cancamusa

Cancamusa, música, dolor y gloria

Los últimos dos años han sido una montaña rusa para Cancamusa. De componer casi todas las canciones para el grupo Amanitas pasó a emprender rumbo a México para sumarse a la banda de Mon Laferte, con quienes estuvo dando conciertos durante todo el 2019.

CancamusaPor Fa
Los últimos dos años han sido una montaña rusa para Cancamusa. De componer casi todas las canciones para el grupo Amanitas pasó a emprender rumbo a México para sumarse a la banda de Mon Laferte, con quienes estuvo dando conciertos durante todo el 2019.

Estos últimos meses se ha centrado en su carrera como solista y acaba de presentar el video para su canción “Amor en ocaso”, el cual grabó en su departamento en medio de la cuarentena de Ciudad de México.

Tal como se puede ver en sus historias de Instagram, Natalia Pérez, Cancamusa (@cancamusa), es sensible a todo lo que le rodea: desde las protestas en Chile hasta el encierro forzado, y también a su propia situación, sin poder tocar en vivo tal como le ocurre a todos sus colegas. Esos sentimientos de incertidumbre tiñen el tono de “Amor en ocaso”, un tema que marca un cambio respecto de sus singles previos ya que, en lugar de sumar capas y capas de sonidos, aquí optó por el minimalismo de un piano y su voz.

 

El video de “Amor en ocaso”, que se grabó en su propio hogar, la muestra en una faceta inédita. Si antes la veíamos siempre escondida detrás de su batería, ahora Cancamusa decidió aparecer en él bailando. “Siempre me ha gustado la danza y no me había acercado a ella de una forma natural. Lo que hice fue interpretar la melodía con el cuerpo sin pensar en mi timidez”, confiesa.

A Cancamusa las canciones le brotan todo el tiempo. A fines de marzo estrenó “Cisne – lado negro”, primera parte de su álbum debut, y antes de fin de año lanzará la otra mitad, “Cisne – lado rojo”, cuya primera muestra es “Amor en ocaso”.

En el caso de Cancamusa, la única terapia para estos tiempos tan raros e inciertos es volcar todas sus emociones en forma de canciones. Afortunados nosotros.