beneficios para la piel

3 simples hábitos, grandes beneficios para la piel

Empezar a pensar en los beneficios para la piel desde cero puede ser un poco agobiante, especialmente con la cantidad de productos y recomendaciones que andan dando vueltas.
 

beneficios para la piel

Por Quena Pérez de Arce

Crearse una rutina de skincare trae muchos beneficios para la piel, pero empezar desde cero puede ser un poco agobiante, especialmente con la cantidad de productos y recomendaciones que andan dando vueltas. Pero antes de que te rindas, vengo a quitarte el miedo y a decirte que no es necesario que te compres toda la farmacia de una vez ni que te aprendas completa la tabla periódica de los elementos para lograr tener una piel sana. 

Hacerse una buena rutina toma tiempo y es básicamente un loop infinito de ensayo y error con el que no todo el mundo está dispuesto a comprometerse. Se gasta plata, se pierde tiempo, e incluso a veces se daña la piel más de lo que se mejora. Por eso es muy normal (y sano) no saber por dónde partir.

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Con la moda de la cosmética coreana se habla mucho de “los 10 pasos”, que sí, es cierto que existen y son bacanes, pero lo que casi nadie dice es que no es necesario seguirlos todos sin excepción cada mañana y cada noche. Solo hay tres que no son negociables, y si yo tuviera el derecho de obligar a alguien a hacer algo, sería a cumplirlos estos 3 pasos básicos, sagradamente, todos los días de su vida. 

En realidad son tres cosas muy muy simples: Limpieza, hidratación y protección solar. No te toma ni cinco minutos en la mañana y en la noche y de verdad que te va a cambiar la piel. Son acciones fáciles, rápidas y lo más importante: FUNCIONAN, pero solo si las repites todos los santos días. Si no te acostumbras a seguir estos 3 pasos, no vale la pena perder un peso ni un minuto en otros productos. Porfa no me odies, pero lo digo muy en serio.

¿Cuáles son estos 3 pasos?

En la noche:

1. Limpieza: Lo más importante es sacarse el día de encima: el maquillaje, las cremas, la transpiración y la contaminación. La piel descansa, se regenera y elimina toxinas mientras dormimos y para poder hacer estas cosas bien, necesita estar limpia y nutrida. Saltarse este paso es básicamente pedirle que envejezca rápido y que se llene de imperfecciones.

No es suficiente usar un desmaquillante, también hay que lavar con un jabón suave para eliminar el resto de la suciedad y residuos de productos (incluso del mismo desmaquillante, que no está hecho para quedarse descansando en tu cara).

2. Hidratación: Es tan simple como usar una buena crema que pueda nutrir la piel y sellarla para que no se escape la humedad. Hay mucha gente a la que no le gusta usar cremas porque las encuentra pesadas para su tipo de piel, pero a menos que que sea por indicación médica o que vivamos en un ambiente extremadamente húmedo, nadie se salva de necesitarlas; la clave es elegir una adecuada para tu tipo de piel. Hay desde unas que parecen pasta de muro para las pieles secas, hasta otras muy livianas, incluso en forma de gel, para las pieles más oleosas.

3. Obviamente en la noche no necesitamos protector solar, así que un trámite menos. 

1. Limpieza: En la mañana también es importante lavarse la cara, pero si no tienes la piel grasa o si no usaste un producto muy pesado en la noche, puedes saltarte el limpiador y solo enjuagarla con agua. Lo importante es que esté a temperatura ambiente, porque el agua muy caliente también seca mucho la piel, así que no es tan buena idea hacer este paso en la ducha, por ejemplo.

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En la mañana: 

2. Hidratante: Funciona igual que en la noche y puedes usar la misma crema (mientras no tenga retinol, un tema del cual hablaré más adelante). La idea es evitar que la cara se deshidrate durante el día.

3. Protector solar: Usar una crema antiarrugas es literalmente botar la plata si no te estás protegiendo de la causal número uno del envejecimiento temprano de la piel: el sol. El protector solar se debe usas todos los días del año, porque  aunque el sol no se vea y no se sienta, siempre está liberando radiación (si no fuera así, simplemente no veríamos). Estos rayos aparentemente inocuos envejecen tanto como los que nos queman la piel en verano. Ya haré un post para hablar en extenso sobre este tema, pero por favor por mientras simplemente créeme y empieza a usarlo lo antes posible. 

Esto es todo. ¿Fácil o qué?

Obviamente la ciencia del skincare va muchísimo más allá y ataca varias preocupaciones que no se solucionan con una crema y un jabón, pero empezar de a poco es la manera ideal de crearse el hábito antes de agregarle (o no) más pasos a tu rutina.