Qué está pasando en Chile

¿Qué está pasando en Chile?

Lo que pasa en Chile desde el 18 de octubre nos tiene alertas y quisimos hablar con mujeres sobre esta situación. A todas sólo les planteamos una pregunta, ¿qué está pasando en Chile?
 

Qué está pasando en Chile

Por Equipo Zancada, ilustración @catalina.m.i

No estamos guardando silencio. No estamos calladas. Al contrario, estamos activas y observantes, estamos conmovidas, movilizadas y acompañándonos. Estamos, también, reflexionando, hablando, conteniéndonos entre nosotras. Lo que pasa en Chile desde el 18 de octubre nos tiene alertas y quisimos hablar con mujeres sobre esta situación. A todas sólo les planteamos una pregunta, ¿qué está pasando en Chile? Estas son sus respuestas, desde el corazón, desde sus propias realidades y territorios, desde la vereda de quienes son madres o han optado por no serlo, dueñas de casa, trabajadoras, profesionales, desde la vereda de las niñas y mujeres, que es siempre nuestra vereda.

Valeria
Estudiante
17 años

Yo no creo que Chile antes estaba “dormido”, desde hace años que se vienen pidiendo las mismas cosas que se están pidiendo hoy. La diferencia es que ahora se está viendo todo desde una perspectiva distinta: los problemas de salud, educación, constitución, AFPs, impuestos bajos a los super ricos, violencia de género, etc. ya no se miran como problemas particulares, sino que hoy se perciben como un conjunto debido al sistema neoliberal que está condenado a llevar a estos abusos y desigualdades.

La potencia de este movimiento surge también por el cansancio de ser un pueblo que no es escuchado.

Katherine Gallardo
Periodista
30 años

Creo que “adjudicarse” la verdad absoluta sobre lo que está ocurriendo en Chile ahora mismo es bastante soberbio. Lo que me parece más responsable es asumir con humildad que uno intenta analizar lo que pasa.

Las demandas son legítimas todo gobierno se ve enfrentado a demandas que van más allá de su agenda. Es como debe ser en democracia. La crisis es de representatividad; de jóvenes que no le creen a los políticos ni a las autoridades, porque les han fallado, porque parecen representar más sus intereses personales y de su partido, que los de la gente común y corriente.

¿Cuántas personas pertenecientes al Congreso o al Gobierno saben lo que es andar en Transantiago o Metro cruzando todo Santiago para llegar a su lugar de trabajo o estudios? ¿Cuántos de nuestros “representantes” se atienden en el sistema público de salud? ¿Qué pasaría si cada Diputado, Senador y Ministro tuviera que vivir con el sueldo mínimo y pensión básica por un mes?

Queda la sensación de que el costo de la vida actual se ajusta sólo para recibir mayores utilidades; para seguir enriqueciendo al más rico sacrificando al “pobre”. Los empresarios no debieran esperar que suban el sueldo mínimo para pagarle más a sus empleados, debieran mirar sus planillas y pensar en la calidad de vida y dignidad con la que le pagan a sus trabajadores.

No se trata de ideología de izquierda o derecha, se trata de dignidad. Todos, sin distinción, tenemos el derecho de exigir un trato digno de parte de la sociedad en su conjunto. Las demandas de salud, transporte, pensiones y educación apuntan a lo mismo: dignidad.

Mi visión es moderada, espero que así sea sin recurrir a ningún tipo de radicalización, aunque no sé si es posible. Mi mayor preocupación está en la gente, el valor de la Democracia y el respeto a los Derechos Humanos. Si no tenemos eso como prioridad, si aceptamos pasar por sobre todo para lograr un objetivo y no nos ponemos de acuerdo en, cualquier solución será deficiente.

Ángela Jara Hoces
Educadora de párvulos
42 años

“Aguantamos mucho y llegó el momento de decir basta”

“Creo que como país estábamos acostumbrados a la abusos y desigualdades. Pienso que tiene mucho que ver con un tema generacional, los que hoy tenemos 40 y tantos fuimos criados por padres que vivieron la dictadura, con opinión, pero muy reprimidos, y nos quedamos así, aletargados.

Lo que está pasando comenzó con los pingüinos que fueron capaces de darse cuenta de estas injusticias y se motivaron, no tuvieron miedo y lucharon. Hoy ellos son los que están comenzando a mover el país y no están conformes, forman a los jóvenes y estudiantes de ahora y están dispuestos a pelear y manifestarse por sus derechos, y creo que sí, Chile despertó, y ellos nos ayudaron a despertar.

No es justo el sistema de pensiones, que la salud y educación de calidad sean un privilegio, que empresarios roben, que evadan impuestos, que roben agua a pequeños agricultores, entre muchas otras injusticias. Aguantamos mucho y llegó el momento de decir basta”

María Jesús Aránguiz
Educadora de párvulos y representante d ela Secretaría de género y sexualidades de la Universidad Diego Portales

En mi opinión, lo que está sucediendo actualmente en el país es respuesta a más de 30 años de desigualdades y abusos impuestos desde los años 70 y promulgados en la Constitución en el año 80 bajo la dictadura militar de Augusto Pinochet, acogiendo las sistema neoliberal, el cual entrega el poder a las empresas y transnacionales a las que incluso permite la evasión d impuestos y las colusiones, entre ellos, como conocemos la d ellas farmacias, la colusión del confort y los pollos. Todo esto para dominar el mercado y la economía chilena privatizando servicios básicos, tales como el transporte, la salud y el agua. Recordemos que Chile es el único país en el mundo en el que el agua es privatizada. Además, privatizar el acceso a necesidades fundamentales, como la educación de calidad, pensiones dignas y la salud, o recursos naturales como el cobre, el litio y hasta el mar.

Mi pregunta es la siguiente, ¿Cómo es posible que actualmente rija en Chile una constitución promulgada durante el régimen militar y aprobada en un plebiscito que de realizó sin registros electorales y sin acceso a la oposición? En resumen, la voz de algunos y de algunas vale más que la de otros y la de otras.
La voluntad popular recibe un trato de minoría carente de capacidad política y deja fuera del marco democrático y deja fuera del marco democrático y deja de lado proyectos sociales y políticos que debiesen involucrar la participación ciudadana, tales como el TPP11, por ejemplo.
Por lo tanto, es necesaria y fundamental una Constitución democrática, feminista y disidente, contrahegemónica que sea genuina decisión popular. Y que también sea representativa de los grupos y comunidades que son minoría en este momento, como la comunidad LGBT, como el reconocimiento de los pueblos originarios, como el movimiento feminista y que los haga parte importante de este país.

Daniela Suau Contreras
periodista y activista por La Bicicleta
39 años

“Lo que estamos viviendo ahora es que salimos de esa normalidad, nos aburrimos”

“Quiero responder con una frase que leí proyectada en un edificio y que dice “no volveremos a la normalidad, porque la normalidad era el problema” y me hace mucho sentido esta frase porque es capaz de evidenciar muchas de las cosas que estamos viviendo en Chile.

Como venezolana, llevo 25 años en este país y perdí mucho acento, no así mi identidad, sin embargo una de las cosas que siempre me ha sorprendido de la idiosincracia chilena tiene que ver, precisamente con qué definen como normal y cuáles son sus puntos de saturación respecto de esa normalidad porque, efectivamente, hay muchas situaciones que cuando una las comenta con amigos extranjeros no son normales:

No es normal lo que pagamos por salud, no es normal lo que pagamos por educación, no es normal que nos caguen con las pensiones, no es normal que no reclamemos cuando nos maltratan en nuestros lugares de trabajo, no es normal que una persona viva con un sueldo mínimo que no le da para llegar a fin de mes y mucho menos mantener a su familia.

Sin embargo, mantenemos un Parlamento y un Gobierno que no es capaz de cuestionarse las bases del capitalismo y neoliberalismo que rigen en el país. Lo que estamos viviendo ahora es que salimos de esa normalidad, nos aburrimos y efectivamente Chile despertó”

Bárbara
Estudiante
10 años

Están habiendo marchas por la causa de que este es un país injusto y los sueldos mínimos no son los suficiente para que una persona viva. El gobierno no está siendo justo con el país y la gente marcha por eso.

Marilyn Poblete
Feminista y periodista. MG en Cs Sociales y un diploma en DDHH de la mujer
40 años

¡¡¡En Chile está pasando todo!!! Las actoras sociales esperábamos con ansias que Chile entero se levantara, se despertara, saliera a las calles, protestara. Vimos por años pasar nuestras protestas y nuestras exigencias por el lado de todo el resto: nos costó visibilizar violencias; hablar de derechos fundamentales; que se nos respeten nuestros derechos sexuales y reproductivos; exigir dignidad y respeto; ser reconocidas como sujetas integrales de derechos; exigir que se nos garantice vivir nuestras vidas libres de violencias, sistémica, estructural, de opresión, de desigualdad.

Lo que pasa en Chile es un fuego voraz que exige justicia, dignidad, derechos e igualdad para todas, todos y todes y ese grito social estuvo mudo por siempre. La ciudadanía quiere representarse a sí misma porque quienes nos representan no dieron el ancho.

Como dijo una compañera: Chile vive el despertar feminista que todas vivimos en algún momento que consiste en esa autoconciencia del ser y de lxs seres. Dicha conciencia social es propia del feminismo y es maravilloso verlo en todo el país.

Ahora queremos seguir visibilizándonos y trabajar unidxs por una sociedad más justa, más equitativa y libre de violencias y para ello necesitamos que todas, todos y todes nos reconfiguremos como actorxs sociales y políticas activxs para nosotras, para nosotros, para nosotres. Seguimos alertas, despiertas, que nuestra mirada política no se pierda, no se diluya, nunca más nuestras lecturas, saberes y miradas críticas al cajón, nunca más sin nosotras

Ina Groovie
Profesora de Literatura, columnista de Zancada
38 años

Chile nos pasó por encima. Ese país que defendíamos con soltura en el extranjero por ser el más seguro, menos corrupto y con la policia más confiable: eso nos pasó por encima. Nos vimos las caras en medio de la oscuridad.

Nos percatamos de cuánto nos mintieron y quisimos creer que no fuese así. Nos aferramos a un modelo en el que, si nosotros teníamos para nosotros mismos, significaba que el país estaba bien. Nos pasó por encima el egoísmo y la codicia, pero despertamos de un sueño letánico y absurdo.

Nos dimos cuenta de que la desigualdad no era sólo la metáfora obsesiva de Nicanor Parra: era el sustantivo que vivía en cada secreto inconfesable del chileno.

Inés Carbacho
Socióloga
40 años

Nos cansamos.

Nos cansamos de las injusticias; nos cansamos de la desigualdad; nos cansamos de ser mayoría y siempre perder; nos cansamos de morir esperando atención médica; nos cansamos de las deudas para poder acceder a cosas tan básicas como la educación; nos cansamos de falsas promesas; nos cansamos de la clase política que se alinea para defenderse entre ellxs, que gana millones y que no nos representa; nos cansamos de lxs empleadorxs abusadores; nos cansamos de lxs millonarios que evaden impuestos; nos cansamos de que por nacer mujer nos maten y nos violen; nos cansamos de no poder decidir sobre nuestro cuerpo; nos cansamos de que no haya espacio para la diversidad sexual y de género; nos cansamos de que lxs viejos mueran empobrecidos; nos cansamos de que los pueblos originarios no sean reconocidos; nos cansamos de cada una de las vulneraciones de las que somos víctimas; nos cansamos de que nuestrxs hijxs no tengan un futuro digno en nuestro país.

Seguiremos en la calle, porque algo en ese torniquete evadido por unx joven clamando futuro nos hizo reaccionar a muchxs, y darnos cuenta que también somos responsables de lo que hemos construido como país y que ahora está en nuestras manos cambiar el rumbo del timón.

María José Montero
Ilustradora y comunicadora audiovisual
47 años

“La falta de empatía de los que tienen el poder ha sido un factor importante para que se generara esta crisis”

“Llevamos 30 años viviendo en una democracia que sigue amarrada al sistema social y económico que dejó la dictadura y gobiernos de la Concertación y la Nueva Mayoría que han funcionado y gobernado dentro de lo posible. Se han logrado algunos cambios pero muchos han sido frenados por la derecha y en algunos casos por la misma izquierda.

Dentro de la elite política vemos personajes que defendieron y trabajaron mano a mano con Pinochet y ahora hablan de democracia como si la hubieran defendido siempre.

Vivimos en un país tremendamente desigual, donde los derechos y necesidades básicas no están asegurados, la educación, la salud, un país con sueldos bajos y precios extremadamente altos, un país en el que las grandes cadenas (farmacias, papel higiénico, retail) se coluden para cobrar precios inflados, un país donde comprar un “departamento” de 19 metros cuadrados vale 60 millones de pesos.

A eso se le suma el gobierno actual en el que tenemos un grupo de ministros que cada vez que abren la boca demuestran su poca humanidad, lo alejados que están de la realidad, “compren flores que están baratas”, “levántense más temprano y paguen menos en el transporte”, “júntense a hacer vida social en el consultorio”…creo que la falta de empatía de los que tienen el poder ha sido un factor importante para que se generara esta crisis.

En Chile durante años se ha aceptado que el modelo es así, si tienes plata puedes optar a buena educación, salud, vivienda etc, y cuando se ve a los líderes hablar desde un lugar completamente desconectado de los problemas más básicos del resto de la población la población se cansa. Todo esto lo digo con bastante vergüenza desde la comodidad de mis propios privilegios”

Lorna Aguilar
Periodista
39 años

Lo primero que debemos entender es que Chile no es una democracia, nos hemos adueñado de ese concepto. Chile es una “República democrática” (artículo 4 de la constitución) o Gobierno representativo, y que son funcionarios electos que representan a un grupo de personas.

Y la democracia es la organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo y confieren legitimidad a sus representantes. Por eso nuestras autoridades manejan pésimamente la situación que ha explotado y nosotros nos sentimos estafados.

Malas decisiones que desde hace 30 años ha llevado a Chile a ser “próspero” pero maquillado. Es simple, sí nos escuchan pero no quieren cambios.

Sofía Varas
Periodista
37 años

Estas últimas semanas han sido un huracán, pero entre todo lo que ha sucedido se ha abierto una ventana única para volver a mirar la manera en que vivimos y plantearnos cómo queremos que sea el futuro.

Es potente que a lo largo de Chile, en las casas, las oficinas y hasta en la televisión se esté dando esta conversación, se visibilicen otras necesidades, se busquen puntos de encuentro y se generen nuevos espacios de participación democrática. Es una oportunidad tremenda para contribuir en conjunto a la construcción de políticas públicas que aborden más efectivamente la desigualdad y sobre todo, brinden dignidad a las personas, desde la cuna hasta avanzada la vejez.

Verónica Orb
fundadora de Orden – Reutilización – Bienestar, Diseñadora Industrial, ex tripulante de cabina y Consultora certificada del Método KonMari™ en Chile
38 años

Cambios
En las últimas semanas Chile cambió, tu ciudad no es la misma, tampoco sus habitantes.
Con este cambio nos vimos en la necesidad de pasar más tiempo con nuestras familias, jugando con nuestros hijos. Volvimos a llamarnos por teléfono para conversar de lo que sentimos. Lloramos abrazados.

Nos pusimos creativos y cocinamos con lo que nos quedaba, hicimos pan y prescindimos de los supermercados comprando lo justo y necesario en los almacenes de barrio.
Leímos libros en vez de ver televisión.

Nos dimos la oportunidad de compartir más que un saludo con nuestros vecinos y conversamos sobre nuestros miedos y anhelos. Fuimos solidarios y ofrecimos nuestra ayuda al que podía necesitarla, incluso llevamos a un desconocido en nuestro auto.

Agradecimos existir y fuimos millones manifestándonos más unidos que nunca.

Tengo esperanza y fe en que podemos mejorar nuestra calidad de vida. Creo que si cambiamos nuestros hábitos de consumo y mejoramos nuestra manera de relacionarnos nos convertiremos en personas más empáticas y felices. Estamos rodeados de belleza, a veces nos olvidamos de apreciarla. Disfrutemos de las cosas simples. La felicidad consiste en amar lo que tenemos.

Yeimy Navarro
Coreógrafa, bailarina y DJ
35 años

Lo que hoy está pasando en Chile es el resultado del descontento, la ijusticia, la ineuidad que ha habido por años en este país. Hoy la gente se está manifestando, está protestando en las calles con cacerolas para exigir mejoras en la salud, en las pensiones, en los sueldos, en la educación entre otras tantas cosas.

Ha sido un estallido que fue bastante visceral, catártico, y hoy ya se está hablando de un mobimiento un poco más estratégico que lo más bello que ha heho fue unir a todas y todos los chilenos y chilenas de una forma muy bonita porque estamos todos pelando por la igualdad.