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Prepararse para una Navidad con diferencias familiares

Por lo general paso la Navidad con mi familia, ya que es un evento muy significativo para mi papá, que ya tiene sus años. Sin embargo, este año me preparo para pasar la Navidad con la familia de mi marido, que si bien son un 7, tienen estilos distintos.
 

Prepararse para una Navidad con diferencias familiares 1
POR MARÍA B.
Llevo casada 10 años y por lo general paso la Navidad con mi familia, ya que es un evento muy significativo para mi papá, que ya tiene sus años. Sin embargo, este año me preparo para pasar la Navidad con la familia de mi marido, que si bien son un 7, tienen estilos distintos. Algunos ejemplos:

A mi hija de 4 años estamos tratando de mantenerla lo más alejada posible de esta locura navideña consumista. Evitamos que vaya al mall especialmente en esta época, que vea tele abierta y que hojee catálogos de Navidad de las grandes tiendas. Armamos un árbol de navidad relativamente sencillo y este año por primera vez haremos el calendario del adviento.

Sin embargo, mi cuñado es de los que llena a sus hijos de regalos, al punto de que al final de la noche, los chicos comparan “quién es el que tiene el montón de regalos más grande”. Eso de verdad me tiene un poco incómoda, porque igual no quiero ser la “grinch” de los regalos, pero creo que hay límites.

Si bien no soy católica, mi familia tradicionalmente lo es, y la nochebuena es un momento muy emotivo, en que nos abrazamos, rezamos cada uno a su manera, recordamos los seres queridos, en fin, aprovechamos para hacer una especie de rito de unión. Eso obviamente junto con mucha música, comida y trago.

Y la familia de mi marido, aunque también es católica, es más bien “fría” en relación a esto. Van a la misa y luego hacen una rica comida, pero sin grandes ritos en familia.

Creo que siempre es posible ir instalando nuevas ideas, como por ejemplo cuando con mi marido propusimos hacer el amigo secreto en la familia. Y estoy consciente de que también una debe ser muy tolerante en relación a las tradiciones de los demás.

Mi mayor prioridad es sin lugar a dudas mi hija, porque quiero que tenga los mejores recuerdos de la Navidad, así como yo he tenido junto a mi familia. Asimismo, mantener y conservar la esencia de lo que yo considero más valioso de este día: la unión independientemente de las diferencias.