La comodidad de usar Mobike (mejor que la bici propia)

Lo que más me gusta es que al usar este método de transporte es que te da más libertad, porque no tienes que buscar un cicletero a la vista y seguro para tu bici.

Lo que más me gusta es que al usar este método de transporte es que te da más libertad, porque no tienes que buscar un cicletero a la vista y seguro para tu bici.

Yo seguiré ocupándolo porque me parece una alternativa muy útil cuando te coinciden la disponibilidad de autos y la ubicación de los estacionamientos para dejar y devolverlos. Muchas veces quisiera ir por ejemplo a una comida manejando pero de vuelta venirme en taxi, así que en esos casos lo pondré en práctica.

Esta ley acaba de ser aprobada. El límite de 60 km/h en la ciudad como límite de velocidad se redujo a 50 km/h, para bajar así las probabilidades de accidentes fatales en caso de atropellos a peatones o ciclistas, ya que el 30% de ellos está asociado a la velocidad del impacto.

En dos semanas suscrita al servicio de Sr. Compost he reducido en al menos un 50% la cantidad de residuos que terminaban en la basura. Este sistema es ideal para quienes vivimos en departamento y no tenemos mucho espacio para hacer compost.

Una investigación que duró tres años arrojó un listado de lugares, personajes, sabores e íconos de cada una de las regiones de Chile. Los mapas ilustrados se podrán ver en Santiago, Concepción y La Serena.

No hace falta gastar una fortuna para leer buenos libros, esa es la consigna de la diseñadora Paula Riveros, que nos invita a leer en nuestro traslado diario, usando las plataformas de préstamo y descarga gratuita de libros.

Pasé a saludarlas y conversamos durante unos 25 minutos, y al volver a mi casa me di cuenta que el olor a humo había quedado impregnado en mi ropa, mucho más intenso será el que llevan a sus casas Corina y Lucía después de pasar el día en el local vacío mientras hacen trámites, esperan a los maestros y sacan escombros.

Cada vez que cuento que solía vivir en una tranquila comuna de la Quinta región, donde desde cualquier punto podía ver el mar y que incluso desde la última morada que tuve podía a lo lejos percibir los movimientos de las olas, me miran con cara de impacto y dicen “¡pero que rayos haces aquí, donde todo es cemento, aire sucio y gente estresada!”

Uno se va a meter a unas calles en el casco antiguo de Pamplona, llenas de bares pequeños que están hasta el tope de gente, y que sirven una copa de vino y un pincho por módicos 2 euros.

Por seguridad, de noche suelo tener que optar entre alguna de estas tres opciones: cada una tiene sus ventajas y momentos, por lo que espero se regularicen y puedan competir legalmente...