Atleta A

Atleta A, el documental sobre los abusos encubiertos a más de 500 gimnastas en Estados Unidos

Netflix estrenó el documental Atleta A, que cuenta la sórdida historia de los sistemáticos abusos sufridos por más de 500 gimnastas que finalmente denunciaron al doctor Larry Nassar, encubierto por la USA Gymnastics, la institución responsable de la preparación de estas atletas olímpicas.
 

Atleta APor @patyleiva

Netflix estrenó el documental Atleta A, que cuenta la sórdida historia de los sistemáticos abusos sufridos por más de 500 gimnastas que finalmente denunciaron al doctor Larry Nassar, encubierto por la USA Gymnastics, la institución responsable de la preparación de estas atletas olímpicas.

El caso de Maggie Nichols, una de las chicas abusadas, sucedió de la siguiente manera (un claro ejemplo que se repitió una y otra vez con otras víctimas): ella le dijo a su entrenadora que el Dr. Larry Nassar la había tocado, pero la entrenadora, en lugar de reportarlo a la policía, se lo informa a Rhonda Faehn, jefa del área del programa de gimnasia femenina. Rhonda Faehn, a su vez, en lugar de reportarlo a la policía, se lo dice a Steve Penny, presidente de la USA Gymnastics, quien tampoco hace la denuncia.

Lo que hace Penny es –por consejo de sus abogados–, contratar a una mujer que investiga casos de acoso sexual en lugares de trabajo. Esa mujer, entrevistó a la niña y a otras deportistas olímpicas como Aly Raisman y McKayla Moroney. Ahí se confirmaron más denuncias de abuso que fueron informadas 5 semanas más tarde al FBI. Pero la FBI no hizo nada.

En todo ese tiempo, Nassar seguía trabajando, funcionando como si nada, abusando como siempre lo había hecho, utilizando el mismo modus operandi.

Maggie Nichols denunció a Nassar en junio de 2015. Pasaron 15 meses para que el caso de Rachael Denhollander saliera a la luz vía prensa. Al día de hoy se registran más de 500 denuncias.

La condena para Nassar fue de 175 años de prisión por abusar de más de 350 menores y mujeres deportistas. Steve Penny (el presidente de la USA Gymnastics) fue preso un año después de dejar su cargo, por ocupar evidencias que incriminaban a Nassar. El 2018 cerraron el rancho Károlyi, lugar perteneciente a Bela (entrenador de la mismísima Nadia Comaneci) y su esposa, Martha Károlyi  fue clausurado el año 2018. Las investigaciones del caso contra la federación continúan.

Quizás recordarán que a principios de 2018 esta noticia fue una bomba que terminó de explotar cuando Simone Biles reveló que ella también había sido víctima. Hace poco ella misma juntó a más de 140 atletas que padecieron a Nassar pusieron su firma en una demanda por abuso sexual contra el Comité Olímpico y Paralímpicos de los Estados Unidos.

El documental me dejó pensando en lo importante que es escuchar a los niños, en que no es posible que sigan existiendo dogmas y adoctrinamientos ciegos en ninguna disciplina; y en que al abuso de poder se repite de la misma manera en lo más alto de las estructuras jerárquicas. Las alertas que identifico en este caso, son las mismas que en los casos de los curas abusadores o el abuso intrafamiliar:

  • Se aleja a las familias (los padres no podían ir al rancho de los Károlyi donde las niñas se iban a entrenar como campamento, no conocen nunca el lugar).
  • El abusador se muestra carismático y empático (este doctor era simpático y cariñoso en un mundo habitado por entrenadores de alto rendimiento con claros signos de crueldad en su trato, les regala golosinas a escondidas, las hace sentir comprendidas).
  • Los altos mandos facilitan y encubren para seguir obteniendo beneficios y evitar escándalos (en este caso, seguir ganando medallas, seguir siendo financiados).
  • La manipulación y el abuso sicológico es clave para evitar las denuncias (si los padres hacen problema, la niña queda excluida de sus posibilidades de avanzar en su carrera).
  • Se normaliza el abuso (este médico hacía cosas incluso frente a sus madres en consulta, con cuidado de que la madre no viera pero de manera que las niñas pensaran que sí, para que no les pareciera extraño ni indebido).

Un asco todo. Una mierda cómo ensucian un deporte tan hermoso y como quiebran cuerpos y almas de niñas tenaces llenas de ilusiones. Es duro ver estos documentales y escuchar experiencias tan desgarradoras, pero es muy necesario para despertar alertas, visibilizar y erradicar abusos en todo tipo de organización, especialmente en los que hay niños y niñas involucrados, porque, nada de esto habría pasado si los adultos que se supone que debían protegerlos, lo hubieran hecho.

Atleta A está disponible en Netflix.