dependencia emocional
Flickr: Juan M. Casillas

JAVI BAÑADOS
Hace un tiempo me uni a un grupo en donde mujeres comparten sus experiencias y nos ayudamos unas a otras en diversos temas. Dentro de lo que nos compartimos hay una sección de libros, y encontré el que necesitaba en un momento preciso de mi vida, “Guía práctica para vencer la dependencia emocional”.

Fue este libro de autoayuda el que me hizo darme cuenta de que no estaba siendo libre. Fue con los pasos que propone Walter Riso en esta obra que entendí que todo acto de dependencia viene influenciado por nuestro pasado, por patrones, por nuestra historia en sí, cosas que muchas veces no analizamos, pero que si las logramos identificar, nos daríamos cuenta que algunas personalidades tendemos a crear relaciones dependientes e insanas. La autoayuda a veces de mira en menos, pero, ¿que mejor que comenzar a querernos y a querer a otros de una manera saludable? A veces es necesario y útil recurrir a este tipo de libros. Nunca es tarde para aprender, y es por eso amigas, que les quiero recomendar este hermoso libro en el que se sumergirán y aprenderán a hacerle frente a toda actitud posesiva o dependiente que las rodee.

Como tres premisas claves en el desapego emocional están: la independencia, la no posesión, la no adicción. Emanciparse emocionalmente significa entender que la palabra libertad significa amor, así como también es entender que no nos desapegaremos por frialdad o porque no queramos a la persona que tengamos al lado. Es simplemente amar de una manera saludable. Así lo consigna Walter Riso en “Guía práctica para vencer la dependencia emocional“, libro que recomiendo a todas aquellas que sientan cualquiera de los síntomas que describiré más abajo.

El paso 1 para entender el desapego emocional es entender que este no significa desamor, sino una manera sana de relacionarse que promueve un afecto sin opresión. Sin dejar de entender que para amar no es necesario esclavizarnos a algo (relación) o a alguien (persona). Por otro lado, también es comprender algunos beneficios que este concepto nos trae: Ya que la persona “no” apegada puede controlar sus temores al abandono, no destruye su identidad propia y además no promociona el egoísmo.

El segundo paso consiste en hacernos esta serie de preguntas, para así comprobar si estamos o no en una relación o en algún estado de dependencia:

1. ¿Sientes la necesidad estar cerca de la persona que amas la mayor parte del tiempo?
2. ¿Si no obtienes manifestaciones de cariño o si la persona amada no esta disponible hay malestar, ansiedad o desasosiego?
3. ¿Sientes una incapacidad de controlar las ganas de estar con la persona amada?
4. ¿Gastas mucho tiempo en obtener amor o estar cerca de la persona amada?
5. ¿Hay altos niveles de obsesión, preocupación o comportamientos vigilantes por miedo al abandono, engaño o soledad?
6. ¿Redujiste tus actividades sociales, laborales o recreativas solo para pasar tiempo con la persona amada?
7. A pesar de que estos comportamientos podían traer depresión, angustia, violencia, etc. ¿te quedaste ahí?

Si tus respuestas en su mayoría fueron afirmativas, es porque probablemente exista una dependencia emocional y como bien sabemos, nunca es buen generar dependencia ni abandonarse a uno mismo. Pero todo se puede solucionar siempre y cuando, decidas enfrentar esta situación lo antes posible.

En esta guía útil y práctica para combatir la dependencia emocional hay muchos pasos más, como por ejemplo: la importancia de analizar nuestra infancia e historia, descubrir cuál es tu madurez emocional, identificar la ilusión de la permanencia, conocer las diferencias entre el enamoramiento y el amor, descubrir los factores que te alejan de la realidad afectiva, entre otros. Para coronar esta valiosa guía hay un cuento que vale la pena leer, que trata sobre el amor digno.