POR FER

Alicia Dal Monte Campuzano, cambió su nombre a “Alika” para transitar por el mundo musical como un camino hacia sus orígenes. Alika es la versión etíope y también la más antigua de su nombre, Alicia.

Regresar a tus orígenes, cantar de lo que te duele, lo que pasa en tu diario vivir y no temer hablarle duro y de frente, así podríamos definir la música de Alika. Más allá de encasillarla en el reggae, dancehall o hip-hop de la que se ha transformado sin duda en uno de los referentes hispanos, lo que la caracteriza es el hablar de lo cotidiano, de lo que a veces parece simple, de lo que nadie quiere hablar o lo que es invisible a los medios de comunicación, pero que por lo mismo termina siendo un himno. Así ocurrió con “Muchos Patrulleros”, canción en la que habla de los niños y jóvenes que viven en medio de la violencia y delincuencia.

La consigna de Alika, es que con su música logre derribar todos los límites. Así lo empezó con la primera banda de rap argentina liderada por mujeres “Actitud María Marta” a inicios de los 90´s. Luego inició su camino solista basado en las raíces de la cultura Rastafari como artista independiente, una decisión arriesgada en el mundo musical pero que le permite llevar su música a todos los escenarios posibles e imposibles.

Cárceles, hospitales y escuelas de toda Latinoamérica han recibido a la artista, que deja de lado los estereotipos y productos comerciales para centrarse en educar a través del respeto, denuncia y preocupación por el terreno social. Libertad que le da el ser una artista independiente que sólo responde a lo “que le pide la gente” como ha dicho en varias entrevistas, y no a la industria.

Uno de los mensajes principales en sus letras es la autoestima, la diginidad y no bajar los brazos ante los estereotipos que impone la sociedad. De su imagen de lider femenina del reggae, prefiere ser llamada un referente a secas sin separar lo femenino de lo masculino, porque la música es una sola y podremos verla en Lollapalooza 2019