POR JAVI BAÑADOS
Me acuerdo de esas jornadas de compras con mi tía. Esa que siempre te regalonea, esa que te tiene harta paciencia. Pero con la que cada salida, todo concluía de la misma manera. Ella con sus pies en alto o remojándolos en sal. La retención de líquido había llegado y no la entendía. Nunca pregunté, pero con el tiempo lo entendí todo. Sobre todo en los almuerzos del colegio, cuando una amiga super vanidosa decía “no le pongas sal, te dará retención”.

Y aquí estoy ahora, escribiendo algunos consejos para combatir los edemas más conocidos como “retención de líquidos”:

– Tomar un litro y medio de agua al día, ya que más que hincharte, esto ayudará a mantenerte hidratada.
– Es super importante ejercitarte, porque así es más fácil que el exceso de líquidos, sea botado por la orina.
– A la hora de viajar muchas horas, ya sea en bus o en avión, debes mover las piernas caminando por el pasillo cada dos horas o hacer una simulación de marcha sin desplazarte.
– El consumo de de diuréticos bajo supervisión médica, es super factible, porque son esos tipos de alimentos los que nos ayudan a eliminar todo el líquido retenido.
-Si la retención de líquido es causada por una enfermedad cardíaca, hepática o renal, debes tratar esta dolencia.
– No consumir alimentos ricos en sal como los enlatados, cecinas, queso y otros.
– Es preferible consumir alimentos frescos y no conservados.
– La cafeína tiene un efecto diurético, por eso es bueno tomar café, claro que en cantidades moderadas.
– Si hablamos de una manera más profesional a la hora de combatir este desagradable estado, el drenaje linfático también es una opción. Esto consiste de masajes suaves en determinadas zonas para así, activar el sistema linfático y lograr limpiar el organismo, siempre a cargo de algún experto.

Foto: Hanna Postova