La talla única es tan infame como el ‘color piel’: una sola forma de ser persona, que no está ni cerca de representarnos a todas. Hay tantos cuerpos como personas, pero hay un espectro muy acotado de tallas… en el que no cabemos todas. Nos falta o nos sobra, quedamos anchas o estrechas, la ropa no está hecha para la mayoría y somos nosotras las que debemos hacer el esfuerzo de que nos quede bien y cómodo eso que nos ofrecen. Pero no más, es el llamado de Antonia Larraín con su campaña: Tallas para todes.

“Es un manifiesto que busca generar conciencia sobre el nivel de discriminación que existe en la industria de la moda respecto a la casi nula variedad de tallajes que éste rubro nos ofrece, marginando así a la mayoría de las personas, invisibilizando los cuerpos y creando estereotipos irreales e inalcanzables de belleza”.