hijos
POR @ALDEAPARDO
Estoy harta de “noticias” como ésta, y “estudios” como éste y artículos y reportajes como éste que siguen insistiendo en separar a la gente entre lo que pareciera ser dos bandos: los que no quieren hijos versus los que sí quieren hijos, los que no tienen hijos versus los que sí tienen hijos.

¿Por qué no simplemente asumimos que hay gente que es muy feliz viajando, y hay otra gente que es muy feliz en una familia? Hay gente que encuentra que tener hijos es lo peor que le puedes hacer al planeta, hay otra que piensa que tener hijos y educarlos para ser buenas personas es el mejor aporte que pueden hacer. ¡Que cada uno haga lo que quiera con su vida! y que los medios dejen de promover este sentimiento de que si estás haciendo una de las dos cosas, quizás te equivocaste y deberías estar haciendo lo contrario.

¡No existen bandos!, hay gente que tiene hijos y gente que no; y el problema no son los niños, los papás, o la gente que no quiere tenerlos, el problema es la gente y los medios que te hacen sentir como que deberías estar haciendo otra cosa distinta a lo que ya haces para ser feliz, como si hubiera una sola manera válida de vivir la vida. Y no, no la hay.

Acabo de volver de un viaje bacán, a Europa por primera vez y fue lindo, pero debo decir que no fue más conmovedor que estar el otro día, una tarde de domingo, con mi marido y mis dos hijos jugando a adivinar películas, los 4 en mi cama. Algo demasiado cotidiana que se sintió mil veces más trascendental que tocar una ruina romana en Barcelona. Y eso no significa que le recomiendo a todo el mundo tener hijos, ¡no los tengan si no quieren! De hecho, luchemos todos juntos para que tener hijos sea sólo un acto de elección, nunca de obligación. Pero ya basta con eso de que se es más feliz de una manera u otra, no hay sólo dos maneras de vivir la vida: hay miles de maneras. No es uno versus entre una forma y la otra, no es una competencia por quién es más feliz según estudio. ¡Dejen vivir! Y paren de inventar estudios para escribir noticias hueonas también.

unsplash-logoJérémie Crémer

2 COMENTARIOS

  1. ¿Y porque no viajar con los hijos? yo me fui sola (sin marido) a recorrer Florencia, Venecia y Roma – en pleno verano 34 grados – con mis dos hijas que tenían en ese momento 3 y 8 años, con tres mochilas (hasta la chica llevaba su mochilita con su ropa) y tres cantimploras. Dejamos las patas en la calle, entré a todos los museos que quise, recorrí todo lo que tenía planeado.
    Una cosa no excluye la otra, pasa que mucha gente es muy cuatica y se hace un lio atroz por andar con niños, cargan la casa completa, se hace dramas por las comidas…. y la verdad es que si uno es relajado y aperrado los hijos aprenden a ser iguales y a lo más se aburren pero también se resuelve, las mias llevaban jugetitos pequeños y mientras yo admiraba el arte ellas jugaban con sus figuritas.

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