POR MÓNICA IGLESIAS*
¡Y llegó el 2019! como una gran puerta que se nos abre para transitar un nuevo año de vida, de búsqueda tanto en lo interno como en lo externo. Así es, siempre hay que contemplar las dos caras de la moneda, es por eso que antes de lanzarnos de lleno a través de esta puerta que se abre de par en par, es preciso echar un vistazo a lo que dice tanto occidente como oriente en relación a los astros y a las energías que estará disponibles para embarcarnos en una nueva aventura de crecimiento individual.

Pero antes que nada, recomiendo hacer un sano ejercicio de observación y agudizar el don de la intuición para contemplar lo que está pasando a nivel global y personal, sólo así tendremos la inteligencia para comprender la información que nos otorgan los movimientos celestes en el cielo y utilizarla para nuestro beneficio.

Veamos los que es evidente. La economía mundial está en una etapa de cambio, hay disconformidad en toda la sociedad por la administración de los recursos desde las cúpulas de los gobiernos. La migración está haciendo que los paises cambien la estructura de sus leyes, la iglesias católica sufre una crisis y una pérdida de poder sustancial, las mujeres están sacando su voz y exigiendo más igualdad de derechos. ¡Las jerarquías estan
tambaleando!

A nivel individual, esa crisis que se manifiesta en lo externo está tomando forma en un cambio de estructura de nuestros deseos, nos estamos dando cuenta que la verdadera riqueza radica en el poder de la libertad, de decidir que quiero hacer de mi vida, como quiero ganar mi sustento diario. Se trata de volver a casa, de encontrarse en lo interno, de tener una independencia espiritual en armonía con el entorno. Este es un periodo en que nos estaremos dando cuenta de quienes somos realmente. Estamos tomando conciencia de nuestra facultad individual de seres creativos. Esta fuerza, es la base para transformarnos y transitar un año de grandes cambios a nivel personal y global.

La mirada de Occidente
Para Occidente, el gran Saturno, el maestro severo, está transitando por Capricornio. Saturno es el planeta de la transformación, y cuando entra en Capricornio, las estructuras establecidas comienzan su proceso de cambio, incluso aquellas estructuras que nosotros mismos hemos creado.

Urano, el planeta alocado de los cambios radicales, estará ejerciendo su influencia en Tauro, un signo fijo, por lo tanto los cambios serán paso a paso, con un tanto de resistencia y se darán a nivel de los valores y de la economía.

Jupiter el benefactor estará transitando por sagitario, el signo de los viajes, el conocimiento y el cuidado del cuerpo. Se abrirá un nuevo nivel de conciencia global de cuidado en cuanto a la alimentación y a la salud en general. Es posible que nos llegue una energía urgente por comenzar a cuidar de nuestros cuerpos, de realizar una nueva rutina de ejercicios o de estudiar algo nuevo.

La mirada de Oriente
Para la astrología Védica (astrología de la India), este es un año 3. Un año de gran desafío a nivel interior y de grandes pruebas espirituales, es un año para aprender a vivir de forma más austera y sustentable, para tomar conciencia de nuestra casa (planeta) y cuidarlo.

Estamos recordando nuestra naturaleza divina. Creer es crear, y estamos creando una nueva vida, un nuevo paradigma, una nueva humanidad.

El 2019, para los Chinos. es el año del cerdo o Jabalí de tierra, representa a la energía Yin (femenina). Se le considera un año de sanación de heridas físicas, mentales y espirituales.

Es el nacimiento de una nueva luz de esplendor para todos, pues está llegando el amanecer de una nueva conciencia. La energía femenina está despertando con todo su potencial de nutrición, amor, cuidado y sanación.

Este es el panorama general de las energías que transitarán durante el año. La invitación es a fluir con los cambios, a no desesperar con la sensación de incertidumbre que genera salir de lo conocido, reconocer el gran poder femenino que nos toca dirigir para aportar a nuestro entorno con sabiduría y conciencia. Todo cambia, nada permanece igual, es el gran aprendizaje de vida que estaremos asimilando e integrando a medida que abracemos nuestros procesos con gratitud y con la certeza de que se nos abre una gran oportunidad
para crecer y conectarnos con nuestro propósito de vida.

*Mónica Iglesias es profesora de Ashtanga Vinyasa Yoga, puedes encontrar más info de sus clases y talleres en su fanpage monicaiglesiasYoga y en su instagram @monicaiglesiasyoga.