POR EMILIA
Les voy a contar una historia: Tomás es separado, tiene un par de hijos y tiene polola. Su mamá cree que la polola se ha incorporado bien a la familia, pero tiene “el rasgo” de quien no tiene hijos, porque no está preocupada todo el tiempo de los niños. A pesar de eso se acopló bien a la familia. Tomás debería estar contento, pero en realidad no se ve tan feliz. “Debe ser porque él es así, nunca se ha entusiasmado mucho con nada”. Todo eso lo escuché en la fila del banco, porque la señora que tenía detrás tenía una video llamada con otro de sus hijos, y su nieto. Si a alguna lectora le suena esta historia (y pololea con un Tomás), sepa que había al menos 15 personas más en la fila.

Pensé, ¿seré yo la amarga que encuentra desubicado y muy falto de respeto compartir con todo el mundo tus conversaciones? En general cuando me llaman por teléfono y estoy con más gente busco un lugar apartado para hablar tranquila y no molestar a nadie. A pesar de que me encantan los audios de whatsapp, jamás los escucho a todo volumen – como he visto un montón de veces en el ascensor, en el que todos nos enteramos de la vida ajena sin solicitarlo -, y mucho menos se me ocurriría tener una video llamada, para qué decir sin audífonos. Y se puso muy de moda, que es lo peor. Tal como lo hizo esa señora de más de 60, lo hace gente de todas las edades, en el banco, en el metro, en el ascensor. ¿Les ha pasado?

En países como Japón es muy mal visto hablar por teléfono en cualquier lugar público: ni pensar en contestar una llamada en el metro o un restorán, mucho menos compartir audios, ver videos o tener videollamadas. ¿Será mucho? No sé, cada vez encuentro que es una medida que no sería malo replicar.

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3 COMENTARIOS

  1. Odio los audios de whatsapp!! si la gente tiene tanto que decirse, por qué no se llaman por teléfono??? Mucho más odiosos si los escuchan “a viva voz”, es como cuando la gente escucha música sin audífonos o cuando estás con un grupo de gente y contestan una llamada y se quedan hablando encima de todos….lo encuentro impertinente e invasivo, qué tengo que enterarme yo de asuntos ajenos (o qué tiene que saber de los míos).

  2. Yo igual pensé e Japón, son tan respetuosos con el entorno y el prójimo. Me encantaría que en Chile siguiéramos el ejemplo. A mi se me sale todo el odio cuando alguien pone música, videos, audios o cualquier ruido en los lugares públicos. Es muy feo y falta de respeto con el resto. Pero creo que la mayoría de los chilenos cree que los espacios públicos son para dañar, ensuciar, molestar o hacer lo que se le da la gana.

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