POR HOLLY
Llegó la época que más temen mis pobres pies, la época de las sandalias, el verano. Aunque técnicamente seguimos en plena primavera, las temperaturas sobre los 30 grados han sido la tónica de los últimos días.

Y aunque aún no me lanzo a usar chalas de frentón por miedo a las típicas heridas que me hacen los zapatos tipo balerina o chalas asesinas (las típicas con más de dos tiritas que masacran mi pie en cada paso), si empecé de a poco con las sandalias mágicas que cambiaron mi vida: las Birkenstock. Agradezco el día en que conocí las típicas chalitas de las hebillas, y es que después de tanto sufrir supe lo que era la comodidad en los pies.

Nunca me han lastimado, nunca un solo dolorcito, nada. Y me alegra que este año vuelvan a ser tendencia entre las famosillas gringas para que acá vayan llegando más modelos y así no me quede sin stock.

Confieso que al principio las encontraba bien feuchas, toscas, como que mi pie se veía cero atractivo con ese estilo tipo franciscano, pero una vez puestas no hubo nada que me separara de ellas el verano pasado. Creo incluso que las usé hasta el otoño.Sé que son un poco más caro que el precio medio de sandalias, pero les juro que lo vale sobre todo si tienen pies delicados.
Y el estilo finalmente me acomodó bastante, las típicas de la hebilla al lado son más para look relajado y tienen otras bien bonis como para algo más elegantito.
El único look que no comparto es usarla con calcetines, por que lo encuentro horrible.

Ustedes adhieren a este estilo?

2 COMENTARIOS

  1. Yo no las puedo usar! Me duelen tanto los pies q me cuesta caminar con ellas, es una arco en la planta que me produce un dolor insoportable! Traté hasta que tuve q sacarmelas y Volver a casa a pata, no pude, q Pena, me habria encantado sentir la comodidad q le producen a Tanta gente!

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