Un jarro de agua fría
Publicado el martes 22 de julio de 2008
por Sur
Ocurrió ya hace días que la ministra de educación fue bañada con un jarro de agua que una airosa estudiante le lanzó en el contexto de la Jornada de Clausura de Diálogos Participativos por la Educación Pública.
No celebro para nada el hecho, pero aquí hay más tela para cortar. Resulta penoso que justamente una situación que está planeada para el diálogo se corone con una agresión tan burda. Ahora Música Sepúlveda, y sobretodo lo que ella representa, es sólo una chiquilla insolente que se salió de madres. Entonces resulta cómodo que todos los que opinaron se amparen en el tonto hecho para querer reprimir a los estudiantes cuando es sólo gracias al ruido que han hecho que la LOCE entró en discusión. El único respaldo que recibió la estudiante fue de parte del Colegio de Profesores, pero lo cierto es que el rol que el organismo juega en esta discusión es patético. Aquellos profesores que se han amparado en el Estatuto Docente no merecen ni siquiera la atención.
La niña tiene 14 años. Mónica Jiménez es ministra de Estado. Los interlocutores de este supuesto diálogo parecen no validarse en lo absoluto, por tanto, las cosas aparentemente no llegarían a buen puerto. La ministra declara, luego del hecho, que los estudiantes no son capaces de dialogar. A mí me caben dudas de que incluso el gobierno sea capaz de aquello. Luego de la revolución pingüina se creó una comisión que en teoría se sentaría seriamente a resolver los problemas más sustanciales que tienen nuestras bases legislativas, pero ocurre que la nueva ley de educación, la LGE, es una ley mediocre, fundamentalmente porque no ataca los problemas básicos que tiene nuestro sistema educacional. Con esta ley no se reparan las heridas y desigualdades que tenemos como país. Es cierto que se regulan ciertos temas, pero la educación pública (en manos de la municipalidades, por cierto) sigue en segundo plano y las mediciones de calidad que el mismo Estado posee para evaluar al sistema, probablemente arrojarán las mismas cifras escandalosas de siempre.
Creo pensar que con una ley no se soluciona todo, pero sí que es el punto de partida sustancial y que sólo con eso se demuestra que quienes tienen el sartén por el mango se la juegan por lo que resulta evidente: sin educación de calidad para todos es absurdo pensar que los otros problemas que tenemos como país se solucionen.
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martes 22 de julio de 2008 a las 10:15 am
No sólo el colegio de profesores dio su respaldo a Musica. Esto no es un jarraso de agua fria o una insolencia, como much@s se rasgan las ropas, es una cachetada por parte de toda la clase media a una administracion negligente, que solo pasa excusandose, implementando soluciones parche para los mas pobres, favoreciendo a las clases mas acomodades y olvidandose por completo de todos nosotros.
Para mi es el gobierno el que ha faltado el respeto a todos los contribuyentes, tirando a la basura la plata de todos los chilenos en planes y proyectos que simplemente han salido pesimo (transantiago, fondo de estabilizacion, casas “enanas”, innumerables comisiones y comités para evaluar a los anteriores comites y comisiones, etc etc etc).
Es solo agua fria, y le hizo bastante bien a la ministra, a ver si todos los ministros y doña presi despiertan de una vez por todas de su letargo politico.
martes 22 de julio de 2008 a las 10:26 am
No estoy de acuerdo la actitid de la niña, no se puede exigir respeto y que te abran las puertas para dialogar si le andas tirando agua a tu contraparte… Encuentro horrible la actitud de los profesores apoyandola… despues como se quejan de que sufren de violencia en la sala de clases??
Ahora, sobre los motivos y el tema de fondo, es cierto que la educación en Chile tiene serias deficiencias, y estoy de acuerdo que la LOCE ni la LGE lo arreglan, pero con una mano en el corazón siento que la actitud de los estudiantes tampoco es la mejor.
martes 22 de julio de 2008 a las 10:34 am
Concuerdo en que la estudiante sólo se salió de sus casillas… porque la situación es para que eso suceda, así es que no le veo el drama. Y si los estudiantes no hubiesen empezado a protestar poco se habría avanzado. Jorge González opinaba que era triste que los jóvenes tuvieran que protestar porque los papás también tenemos ganas de hacerlo pero no nos podemos dar el lujo de perder la pega. Más que claro.
Ayer en Informe Especial, encontré lejos vomitivo lo cara de raja que son algunos sostenedores al lavarse las manos tan descaradamente. Alguien quiere que su hijo por quien te sacaste la mugre para pagar una mensualidad, termine vendiendo helados porque el curso de mecánica no servía ni para cambiar una llanta?. Y para qué hablar los colegios sin especialidad, los niños se quedan sin opciones y con una base pobrísima. Cómo es posible que al ver estas cosas no regulen firmente la ley de educación y la fiscalicen?? . Si aplicaran duras sanciones y exigiendo requisitos altísimos para acreditar a profesores y carreras, sería lo único que haría mejorar la educación un poco más. El tipo en cuestión seguía funcionando con sus negocios top , en vez de que por multas al Colegio deberían cancelarle patentes comerciales. Y la profesora esa que no corrigió si el ratón era carnívoro , herviboro u onmivoro, deberían mandarla a nivelación o bloquear su título , qué se yo. Qué indignante !!
martes 22 de julio de 2008 a las 10:39 am
lo encuentro notable… que mejor y mas limpia manera de demostrar el descontento popular… lo unico q lamento es que ese jarrazo no le haya llegado a la “gordis”… pq mal q mal, los ministros son solo peones en el tablero
martes 22 de julio de 2008 a las 10:43 am
Para mi el jarrazo no es mas que la reaccion de una adolecente de 14 años MUYYY influenciada, manipulada, politizada por la mama, en ningun caso justificable.
Ahora la pendeja tampoco es una gran alumna, si apenas puede con lo que hay de educacion ni pensar como le iria con una buena educacion.
La educacion en chile no es buena, eso esta claro pero los estudiantes y profesores tampoco lo son, por mucha ley nueva, modificaciones y etc etc sin cambio de actitud nada mejora.
martes 22 de julio de 2008 a las 10:51 am
Yo creo que fue algo que le nació, pero que claramente viene de una rabia interna heavy.
No creo que a los 14 años la niña no sepa que es bueno y que es malo, creo que los motivos por los que lucha son porque realmente los cree. No puedo subestimar tanto a alguien como para creer que ni sabe que está haciendo.
Claramente ella no tiene los grados de “jerarquía” claros, pero… hay que tenerlos? porque.. los políticos están para representarnos o para ser idolatrados?
si a no no le gusta lo que hacen hay que hacerlo saber, pero.. no sé si la actitud de María Sepúlveda haya sido la mejor forma, bueno.. ahí se demostró la parte inmadura de los 14 años.
Y que los profes la hayan apoyado es lógico… y eso de que dps no exijan respeto en las aulas es una soberana estupidez, no tiene nada que ver. Peras con manzanas.
martes 22 de julio de 2008 a las 10:53 am
Mishca, toda la razón, sacaste las palabras de mi boca.
martes 22 de julio de 2008 a las 10:55 am
opino lo mismo que cristian, además, no entiendo como hay gente q aun le cree a los medios de comunicación masivos que claramente inclinan las cosas para favorecer al sistema y por lo tanto desprestigiar toda muestra de descontento social, encontrándole a todo un “pero”, haciendo parecer que manifestarse o decir firmemente lo que uno piensa es una ofensa….una ofensa para quién? para las autoridades, los empresarios… y además subestiman a los estudiantes, ya que por el hecho de tener 14, 15, 16, etc, piensan que todo lo que digan o hagan es una copia de cosas que escuchamos de alguien mayor.
Yo soy una estudiante secundaria que ha participado activamente de la lucha por la educación publica, de calidad, gratuita y laica, y estoy segura que lo menos q puede recibir la ministra de un estudiante descontento de las autoridades que nos imponen, -las que no aportan ningún beneficio para los reales intereses de la ciudadanía, más que los arreglos económicos, tratados de libre comercio, etc, que por si no se ha dado cuenta,poco tocan a la gente común y corriente q nada sabe de la bolsa de valores o world trade center o q se yo- reitero, lo menos q puede ecibir la ministra es un jarro de agua fria y limpia.
martes 22 de julio de 2008 a las 11:01 am
El jarro de agua es una falta de respeto aquí y en todas partes. A la famosa niñita esa le faltaron un par de palmazos en el poto cuando chica.
Con todo lo demás estoy de acuerdo, pero no disfracemos una pataleta con “pelear los derechos”.
martes 22 de julio de 2008 a las 11:17 am
Como profe estoy de acuerdo en muchas de las quejas que aquí se exponen, incluso creo que gran parte de la mala educación tiene que ver principlmente con la (mala) calidad de los propios profesores y el ol del Estad que ha dejado al mercado un aspecto tan importante como es la educación.
Sin embargo, a mi también me parece que el jarro de agua es una soberana falta de respeto, y no comparto la idea de alguien más arriba que sostiene que comparar esto con la violencia en las salas se clases es comparar peras con manzanas, la violencia se ve en todos lados, y si además tenemos padres como los de esta niña que justifican estas acciones, que queda para los profes y los cabros cuando se encuentran en una sala de clases. Simplemente impresentable.
martes 22 de julio de 2008 a las 11:28 am
Para el que quiera saber más y tenga tiempo:
H2O
Dauno Tótoro Taulis
María Música, estudiante chilena de 14 años de edad, lanzó agua al rostro a la Ministra de Educación Mónica Jiménez cuando la Secretaria de Estado había dado unilateralmente por finalizado un “encuentro participativo en educación”.
La niña intentó, antes del hecho, buscar explicaciones (de boca de la Ministra) al por qué cuando ella y sus pares y profesores salen a las calles de las ciudades de Chile para demandar una ley de educación que signifique que en el futuro cercano y lejano nuestros compatriotas sean seres humanos y no alienígenas descerebrados, el Estado responda no con argumentos sino con bombas lacrimógenas, aguas urticantes, golpes de palo en las cabezas y patadas de energúmenos contra niños, niñas y maestros de escuela.
La Ministra que presidía el eufemístico “encuentro participativo” no contestó. Sus guardaespaldas suspendieron la cita. Lo de la niña, abrumada por el silencio y la indiferencia a modo de única y bastarda respuesta, es un argumento. Simbólico, pero tremendo argumento. “Era como hablarle a la pared”, dijo María Música horas más tarde al explicar su acción.
La Presidenta de Chile destacó el hecho como un “acto antidemocrático”. El vocero del Gobierno y otras autoridades describieron el suceso como “magnífica demostración de la incapacidad de diálogo de los estudiantes de Chile”. Otras personalidades públicas sugirieron de inmediato la expulsión de la alumna de su escuela, el traslado del caso a tribunales de justicia. La quieren castigar. Uno que otro estará pensando en colgarla del palo mayor o en lanzarla cerro abajo, para escarmiento y ejemplo. Antes abusaron de ella (ha estado cuatro veces detenida y ha quedado registro de sus hematomas en brazos y piernas) como han abusado de sus adolescentes pares con el guanaco, el zorrillo, la luma, el bototo, el silencio, la indiferencia, la sorna… pero, por encima de todo, con la tonta y vana convicción de que por ser chicos son nada y que están solos. Somos todos chicos y estamos todos solos.
Tengo una hija de la misma edad que la estudiante del jarro de agua, y un hijo de quince años. Hay otra de dos años que aún no ha sido bautizada por el lanza aguas. Sería el colmo. El de 15 ha llegado a casa mojado y asustado luego de cada manifestación pingüina. Y al día siguiente parte otra vez. Claro, cada vez que va, en casa quedamos con los dientes apretados. Debe ser porque algunos padres de mi generación tenemos experiencia respecto de lo que se arriesga.
De eso quiero hablar: conocí a la Ministra Jiménez. Sé de lo que estoy hablando.
Mucho antes de que la niña del jarro de agua naciera, en aquel ahora lejano 1986, fui expulsado de la Universidad Católica de Chile por participar activamente en el movimiento estudiantil que se agitaba en busca de democratizar la Universidad y el país. A sólo un semestre de terminar mi carrera, el Consejo de Rectores, por recomendación del por entonces mandamás de la PUC, Juan de Dios Vial Correa, decretó mi alejamiento de las aulas universitarias… las de la PUC y las de cualquier otra universidad del país… para siempre.
Se armó tremendo escándalo pues este “peligro para la convivencia académica” era dirigente de la FEUC, Consejero Estudiantil en el Consejo Superior de la Universidad y Presidente del Centro de Alumnos de su carrera.
Fue entonces que entró al baile la señora Mónica Jiménez, en aquella época Presidenta de la Asociación de Académicos de la PUC y miembro del Consejo Superior de esa casa de estudios, sitio en el que coincidía regularmente conmigo, para su desgracia y la de las demás autoridades pontificias.
Haciendo demostración de su “espíritu democrático y profundas convicciones católicas”, propuso al rector solucionar el entuerto mediante el diálogo. Fui citado a la oficina de Vial Correa, donde Mónica Jiménez, nuestra actual Ministra de Educación, me brindó una clase magistral de conceptos democráticos y del significado profundo del arrepentimiento cristiano. Dijo la señora Jiménez que le recordaba enormemente a su padre cuando este tenía mi edad, “igual de vehemente, de apasionado, de arriesgado en la defensa de sus erróneos principios políticos –su padre, me explicó ella, era militante de la ultraderecha de sus días”. Luego se extendió en una larga arenga en torno a un único concepto: a la Universidad se va a estudiar, no a hacer política. Para rematar, me hizo la propuesta que había convenido con el rector: que firmara un documento que habían preparado para tales efectos, mediante el cuál me comprometía a renunciar a mis convicciones políticas de izquierda; a renunciar a mis responsabilidades como dirigente estudiantil; a declarar públicamente ante la comunidad universitaria que me había equivocado al suponer que los recintos universitarios eran un campo de batalla más en la lucha contra la dictadura. “Firma este documento”, me sugirió, “y de inmediato la sentencia de expulsión quedará sin efecto”.
Soborno, incitación a la traición, cohecho, amedrentamiento. Esos son los principios profundamente democráticos que barajaba la señora Jiménez, la misma que hoy se reúne con los estudiantes secundarios y los profesores en jornadas de ““encuentros participativos en educación”. Aquella tarde de 1986 no encontré en esa oficina ningún jarro de agua a la mano. Sólo pude mirarla con lástima y desprecio, lanzarle una carcajada al rostro y salir de ahí con un portazo, cerrando para siempre cualquier posibilidad de convertirme en un profesional universitario, pero más convencido que nunca de todos aquellos principios de los que la señora Jiménez me intentó hacer abjurar.
María Música, por mí y por todos mis compañeros.
martes 22 de julio de 2008 a las 11:32 am
yo creo que si este pais sigue como va vamos a ver muchos mas jarros de agua volando de aqui para alla, o quizas jarros con cosas aun peores
el tema es mas que complejo, la educacion de este pais es un magno tema y para que estamos con cosas, los profes se enfrentan dia a dia a alumnos que les hacen cosas peores que el famoso jarro con h20 (aprendi algo en quimica!!!)
la niña es fruto de su formacion, si vieron a la mama, el como la apoyaba se nota que ella la alento a tener conductas asi y a lo mejor q le hayan puesto de nombre “musica” algo la debio trastocar jejej, tendra una hermana que se llama danza? y el hermano oleo!
martes 22 de julio de 2008 a las 11:44 am
Es que Música quería jugar a ser un señor carabinero… (:
No estoy de acuerdo con su actitud, pero la ministra debería agradecer que por lo menos el agua que le tiró la niña estaba limpia!
martes 22 de julio de 2008 a las 11:45 am
mira stardust, el otro día vi el programa tolerancia cero, y hablaban eso q dices tú, q claramente la madre influencia mucho a le cabra chica, pero tbn. rescataban el hecho de q la cabra si esté “ahí”, yo viéndolo por ese lado, es bueno q los cabros chicos se sientan motivados por luchar por sus derechos, obviamente, sin llegar a estos extremos, pero sin duda me parece mucho mejor que se hagan notar por estar participando y luchando por sus derechos que por andar luciendose en el “diario de eva” o haciendo noticia por andar ponciando.
martes 22 de julio de 2008 a las 12:19 pm
musica!!!!!!!! alabada sea
martes 22 de julio de 2008 a las 12:41 pm
Se olvidan que en este pais las leyes deben pasar por el Congreso en el cual no hay mayoria de parte del gobierno,porlo cual esta obligado a negociar. Los engendros de leyes que salen es gracias a una minoria (que por arte de magia del binominal) tiene poder,porloc cual estamos en uns istena seusoparlamentario, sinmayorias nos epuede hacer nada y gobierno debe permanentemente negociar y aceptar que salga lo que salga con los parlamentarios mediocres que tenemos.
A ca,biar el binominal, que gane el que tenga mas votos no los que tienen menos (que paradoja o no).
martes 22 de julio de 2008 a las 12:46 pm
La señora ministra se merecía el jarrazo, de verdad que sí. Nunca había visto ministra con menos carisma…
Ahora, que esa sea una práctica legítima para negociar, claro que no pues… pero que podemos esperar si sólo tiene 14 años!! A esa edad uno es todo hormonas e impulsividad.
Encuentro que es súper váildo que luchen y se manifiesten, pero el ir a negociar requiere frialdad y una disposición a ceder y muñequear. Y esa no es una característica del movimiento, lamentablemente esto es po-lí-ti-ca y hay que hacerlo todo como ellos están acostumbrados, con alianzas, muñequeos, una que otra luca, etc.
Cómo verán , es muy difícil que esto cambie con este gobierno (y con otro quizá tb). Lo triste es que el gobierno lo elige la gente ¿? y no creo merecer a esta tropa de mequetrefes mediocres.
Rescato eso si de esta generación, que sean alegones y criticones. Bien por ellos. Lo digo pk yo pertenecí a la generación del “no estoy no ahí”.
Adelante no más…
martes 22 de julio de 2008 a las 12:58 pm
Yo opino que lo que hizo esta niña es el vivo reflejo de la educación en este país, es decir cada día peor.
Yo no la juzgaría tan severamente, porque de verdad no creo que ella haya sido educada en términos de conducta y respeto a los demás. Por lo tanto, ¿cómo reclamarle haber actuado sin cautela, si nunca la instruyeron para ello?
Es un circulo vicioso. Lo lamento Ministra, ese es el nivel educacional que se tiene… ¿se podrá hacer algo al respecto, por amor al país?
martes 22 de julio de 2008 a las 1:00 pm
Yo me pregunto: dónde quedó el respeto por los demás en éste país?.
Por mucho que sea válida la protesta de Música, no es ni por si caso la forma de hacer las cosas.
A mi, a diferencia, de ustedes, no me parece que sea justificable en lo absoluto el comportamiento de ésta niñita, que más encima es menor de edad.
Si siguen justificando actos como éste, peor va a estar éste país.
Si se dan cuenta, los países civilizados respetan por sobre todas las cosas el respeto a los demás, a la comunidad.
A mi entender es la base de la civilidad. Y es una de las razones por las cuales esta país está completamente podrido desde sus raíces.
Hay MILES de formas de protestar en forma civilizada e inteligente. Ésto no es más que una actitud cavernaria, lo cual me parece patético.
Me encanta que la gente dé su punto de vista, pero a mi ésto me parece un ataque personal; la respuesta de la niñita en cuestión, una vergüenza; y la actitud de la madre, una aberración.
Así no se construye país, señores, sino se destruye.
martes 22 de julio de 2008 a las 1:02 pm
cierto, prefiero a esta niña impulsiva que a los poncios que cuentan como gran cosa en el diario de eva que se pescaron a 10 minos en una noche.
ojala la musica nunca se ponga poncia-jugosa y si se siga metiendo en cosas que si tienen importancia, ya sea con o sin jarros e insisto si este pais sigue asi vamos a ver cosas peores que jarros con agua