Trabajar con Guapos
Publicado el viernes 18 de julio de 2008
por Mallory Knox
Soy periodista y un par de veces me ha tocado llegar a hacer una entrevista y ahí quedo, media embobada y cohibida frente a un hombre muy guapo y a quien tengo que entrevistar. Mi inteligencia se va a las pailas porque ahí estoy media nerviosa tratando de disimular que preferiría darle un beso en vez de estar hablando de temas ultra cabezones, pero una es profesional y al final sabe disimular. El coqueteo va y viene, pero no queda más que hablar de lo que nos convoca, y luego la despedida con un: fue un gusto entrevistarte y su respuesta afirmativa, cuando una en verdad quiere que le digan algo como: nos vemos algún día o te tinca que salgamos a tomarnos un café, que se yo, pero nada, sólo las ganas de conocerse más.
Pero quién sabe, cómo a Cecilia Boloco le pasó con Menem, aunque no es el mejor ejemplo…
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viernes 18 de julio de 2008 a las 8:36 am
jajajaj…. realmente Mallory no es el mejor ejemplo, saludos.
viernes 18 de julio de 2008 a las 8:42 am
Exijo otro ejemplo!!!
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:06 am
Se me cayó el post con el ejemplo… guácatela!!!
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:08 am
Onda, obvio que eso es humano… pero… un poco falto de profesionalidad encuentro yo.
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:09 am
jajajaje el ejemplo me hizo tener arcadas !!!! hasta me olvide del resto del tema
en que pen$aba e$a mujer!!!!!!
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:18 am
Pero a l@s periodistas debe pasarle harto eso, o que tengan que entrevistar a sus idiolos, y estan en la disyuntiva de entrevistarlos o pedirle autografos, sacarse una foto con ellos, y otras cosas mas.
Las ganas que uno puede tenerle a otro, o admiracion ultracomprensible, eso de tirar todo a la chuña e irse al ataque o hacerse el lindo(a) ultracomprensible (las ganas). Pero cuando los periodistas pierden el control de sus emociones mal, todo mal, da verguenza ajena, en chilito varias veces se ha visto eso, es natural, pero se ve mal.
Alguna periodista no tiene una historia con los de lucybell?, mujer que conosco a tenido aventuras con ellos o me ha contado que ha visto como se llevan chicas a sus habitaciones, como se diria en vulgar chileno son ultrafaciles.
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:21 am
Uf, nooo. También soy periodista y me ha pasado que me quedo pegada en los ojos de algún entrevistado o en sus lindas manos o en su boca. Pero, por regla, queda sólo en eso….sería lo último tener algo con una fuente, no, no.
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:45 am
Muy penoso pero una vez me tocó entrevistar con varias periodistas más a Jorge Zaaleta en la época de Machos. Todas parecíamos estúpidas asintiendo a todo lo que él decía, pero era inevitable por lo mino y buena onda jaja.
Ah y para cambiar el ejemplo, se dice que Pamela Jiles se enganchó con una de sus parejas entrevistándolo y eso que le veía solo los ojos porque él andaba con pasamontañas. Dicen.
viernes 18 de julio de 2008 a las 10:01 am
Debo confesar que entrevistar al ex ministro Espejo fue muy difícil, es e extremo encantador
viernes 18 de julio de 2008 a las 10:02 am
Debo confesar que entrevistar al ex ministro Espejo fue muy difícil, es en extremo encantador
viernes 18 de julio de 2008 a las 10:23 am
Waaaaa, jajajaja, el ejemplo, casi me caigo de la silla de la risa, jajaja.
Aqui en la oficina nos pasa la misma situacion, recibimos a bonitas chicas que buscan formar parte del programa de afiliados, y, por supuesto, hay que comportarse SIEMPRE como un caballero y apegarse siempre al profesionalismo.
Lo que pase fuera de la oficina ya es asunto de cada uno
viernes 18 de julio de 2008 a las 11:46 am
Bueno yo no soy periodista, pero como estudiante de sociología, igual tengo que hacer entrevistas…el año pasado tuve que entrevistar a un tipo con el que sólo acordamos juntarnos por teléfono…gran fue mi sorpresa cuando me pasó a buscar (iba a acompañarlo a hacer unas compras) y era muyyyyy mino! Jamás pensé que mi suerte iba a ser tal…Obvio que al entrevistarlo fui piola, pero me encantó! Más encima demasiado tierno, terminada la entrevista, me fue a dejar a un metro cerca y me compró un super8 o algo por el estilo sin yo pedirle nada! y teníamos como 5 años de diferencia o por ahí, asi que yo moría…y era soltero…!!
bueno, esa fue mi experiencia de “trabajo” con un guapo!
viernes 18 de julio de 2008 a las 12:00 pm
jaja mal ejemplo!!! ahora el ex ministro espejo… ahí podríamos estar conversando jejejeje :)….. xD
viernes 18 de julio de 2008 a las 1:38 pm
viendo como estan las cosas por mi oficina….creo que solo me queda ser una exelnte profesional
viernes 18 de julio de 2008 a las 2:35 pm
mi duda de principiante es la siguiente: una tiene que ser profesional, sí o sí… y no meterse con una fuentepero si por alguna de esas vueltas de la vida me tocara entrevistar al ídolo de toda mi vida (no voy a decir quien es pero es de una banda de rock) ¿¿¿no le puedo decir por lo menos qué soy su fan desde los 14 años???
viernes 18 de julio de 2008 a las 6:15 pm
A mí me toca hacer prácticas en un hospital donde hay muchos doctores guapos, internos y becados y hasta los mas “viejitos” tienen gracia.
Cuando te interrogan es inevitable ponerse nerviosa y roja, y como son tan arrogantes y egolatras, viven buscando estudiantes para torturar.
A parte de que los hospitales son una verdadera teleserie…
Grey’s Anatomy queda chico.
viernes 18 de julio de 2008 a las 9:37 pm
shuta, lo escribi muy temprano! profesionalismo xP
viernes 18 de julio de 2008 a las 10:45 pm
Ay, a mi me pasa siempre lo contrario. Trabajo en marketing asi que constantemente me toca tratar con proveedores por teléfono y como muchos son ultra simpáticos y tienen buena voz, no puedo evitar pensar que me voy a encontrar un Brad Pitt. Lamentablemente me he llevado puras desiluciones!!!
viernes 18 de julio de 2008 a las 11:11 pm
A mi me pasa todo lo contrario, como soy feo nadie me quiere entrevistar…
sábado 19 de julio de 2008 a las 12:25 am
Es cierto lo de Pamela Jiles, de hecho fue su pareja muchos años y es el padre de sus hijos.
A mi me pasó una vez que tuve que trabajar con un fotógrafo guapo guapo guapo, casi ni lo miraba para no ponerme nerviosa, todo bien, yo super cool, seria, profesional, hasta que el tipo se despide y cuando se da la vuelta a mi se me sale ¡¡UN SUSPIRO!! jajajajaja, creo que nunca había desaparecido tan rápido, me escondí en el baño y no salí hasta estar segura que ya no estaba. ¡Maaaal!