Saber decir NO
Publicado el viernes 13 de abril de 2007
por Ana Paula do Brasil
Qué hacer quando un simple favor se trasforma en un tremendo cacho? Para mi es una situación muy delicada, pues la verdad es que tengo el “defecto” de ser ultrasolidaria y siempre me dispongo a hacer cosas por mis amigos. Pero más que una vez peticiones simples como “ah, me puedes llevar hasta tal lugar?” o “te puedo encargar algo en tu viaje?” se volvieron un dolor de cabeza. A veces me sali demasiado lejos de mi trayecto normal, otras gasté un poco más de lo que esperaba comprando una cosa, y ahi viene el otro problema - saber cobrar la plata.
No tengo problemas cuando se trata de una persona no tan conocida o un compañero de trabajo, pero cuando se trata de un amigo… se me complica la situación. Sé que la solución es más simple de lo que se imagina, saber decir NO. Pero ahi está la cuestión - SABER decirlo. Las veces que traté de negarme a hacer algun favor, lo logré, pero igual me senti medio rara. También no me gusta recorrer a excusas baratas, onda “sabes qué, es que tengo que llevar a mi mama a la casa de mi tia porque se lo prometi ayer y bla bla bla”. La cosa es decir “mira, lo siento, pero NO podré hacerlo ahora” y punto. Igual no quiero pasarme por fría o algo así, pero tengo que ejercitar decir esa palabra tan simple, tan corta… y tan útil.
Esta nota ha sido vista 215 veces | Archivado en OPINIÓN |


















viernes 13 de abril de 2007 a las 2:45 am
Estoy super de acuerdo contigo a mi me cuesta mucho decir no y siempre me vacunan con algo sobre todo si son amigos cercanos que creen que a ti no te cuesta nada pero al final te causa molestias, malos ratos, perdida de tiempo o plata y el problema es no querer hacer sentir mal a la otra persona, pero al final la que lo paso mal soy yo.
Me ha pasado que me encargan trabajos a los que les dedico mucho tiempo y ganas porque son para personas especiales y al final cuando lo entregas solo te palmotean la espalda como queriendo decir gracias por gastar 2 minutos de tu tiempo en esto.
Por favor un poco de sentido común, como yo lo tengo trato de molestar lo menos posible
viernes 13 de abril de 2007 a las 10:50 am
a i no me cuesta nada decir no, obviamente cuando realmente no puedo hacer lo que me estan pidiendo, y siempre digo la verdad del por que digo no, nunca me ha costado, debe ser por eso que me miran con cara de forro,…jaja, prefiero eso a andar haciendo las cosas de mala gana
viernes 13 de abril de 2007 a las 11:03 am
A veces es super difícil decir no…..pero cuando la situación amerita digo rotundamente que no, no me gusta andar con rodeos, aún más sí se trata de cachos que no puedo hacer…
viernes 13 de abril de 2007 a las 11:12 am
uuuuy. es mi tema. mi consejo? decir honestamente, cuando uno no pueda O NO QUIERA hacer algo, “mira, tu sabes que pudiendo ayudarte, siempre lo hago, cierto? bueno, de verdad que esta vez, no puedo”. cuesta la primera vez, pero despues no se imaginan el alivio. hay que practicar eso si: a mi me sigue costando. para que decir cobrar despues… pero esa la salvo con el clasico mail: “oye, cuentas claras conservan la amistad. se me olvido darte los datos de mi cuenta corriente para el traspaso de la plata por xxx. aca van: xxxx. fue un gusto, xxx.”
pero empiecen a practicar, seriamente. porque si no, cada vez se hace mas dificil!!!
viernes 13 de abril de 2007 a las 12:16 pm
también me cuesta y después tengo que tratar de salirme o justificar que por qué no pude, por qué llegué atrasada o por qué no alcancé a tiempo… el problema es que a veces una no anticipa si lo logrará o no, yo al menos juro que sí me la puedo, pero no siempre es así.
viernes 13 de abril de 2007 a las 1:16 pm
A mi también me cuesta muchísimo decir NO, porque soy también re buena para hacer favores, en cambio yo nunca los pido porque me carga molestar a la gente, y siempre me las valgo por mí sola.
Yo llegué a una conclusión, que hay que desechar de tu vida a esas amistades que te molestan y te invanden pidiendote favores que al final terminan causandote dolores de cabeza, son malas amistades, porque una amigo se supone que te hace sentir bien no mal.
Un consejo, que aún no lo pongo en marcha,que me lo dijo mi madre es que si a esa gente no le da verguenza pedir tantos favores o favores demasiado grandes y molestos para ti, a uno no le tiene porque dar verguenza decir NO, aunque ésto aún no lo practico.
viernes 13 de abril de 2007 a las 2:48 pm
toda la razon Paz, pero respecto al post nº 5 creo que uno debe ser responsable en cuanto a que si uno dice que si al favor uno DEBE hacerlo, por que la persona cuenta con eso y si uno ve que quizas no vas a poder mejor decir NO de una, pero siempre ser honesta y CUMPLIR ante todo, o si pasara cualquier imprevisto de ultima hora comunicarlo a tiempo para que la otra eprsona alcance a arreglar el problema. Eso,me carga la irresponsabilidad en todo orden de cosas.
viernes 13 de abril de 2007 a las 2:54 pm
a mi en lo que mas me cuesta es cuando me piden ropa prestada, antes les decia que si
hasta que me aburri de que no fueran capaces de lavarla y que mas encima la devolvian bastante sucia ,ahora ultimo una amiga me pidio un pantalon y le dije que NO ,me senti un poco culpable pero a la vez bien
viernes 13 de abril de 2007 a las 3:10 pm
te invito a la playa, Ana Paula
viernes 13 de abril de 2007 a las 3:21 pm
Hay que ejercitar el decir que NO en casos donde realmente no puedes o no quieres hacerlo.Pero no es facil. Algunos consejos que me resultan ; Cuando viajo ya he comentado y todos saben que “Los encargos matan el disfrute del viaje”, aunque sean mínimos y uno va a pasar cerca del lugar , de todos modos hay que estar pendiente del lugar y que la marca ,el precio, color,talla etc. (un cacho)
Cuando me piden plata siempre advierto que soy malo para cobrar y me desagrada andar insistiendo en que te pagan. Creo que eso ayuda. Cuando dices NO , y se justifica decirlo, te sientes muuuy bien, porque la sensación de culpa o de “mala voluntad” is not good.
viernes 13 de abril de 2007 a las 5:16 pm
Comparto absolutamente tu dilema porque me pasa lo mismo, me cuesta demasiado decir que no. De hecho hasta el día de hoy aun sigo viéndome involucrada en temas que en realidad nisiquiera quiero.
Hay veces en que un favor efectivamente es un problema para nosotros o incluso que simplemente no tengamos ganas de hacerlo (y no por malas personas).. uf esto último si que me cuesta… siempre me da temor que se puedan enojar conmigo..
En fin, se que debo aprender como bien dices a decir que NO.
viernes 13 de abril de 2007 a las 5:34 pm
me pasa lo mismo y no solo con el tema de los favores sino tb con las invitaciones. Cuando me invitan a algun lugar siempre digo que si porque en el momento me tiento, pero una vez que llega la hora de partir me arrepiento mucho.
Ahora ultimo he trabajado este tema y estoy mas firme, prefiero decir que no gracias,lo que me ha evitado malos ratos.
viernes 13 de abril de 2007 a las 6:04 pm
Esque nada. Muy sabia la mamá de Paz (comentario #6), cito: “si a esa gente no le da verguenza pedir tantos favores o favores demasiado grandes y molestos para ti, a uno no le tiene porque dar verguenza decir NO”. Toda la razón.
Ademas que no hay nada peor que hacer las cosas de mala gana, ahí, hasta la otra persona puede decir “si no quería hacerlo, por qué no me dijo que no!”
Es tan ridiculo que uno quiera quedar bien con gente que ni le gusta, o que no te cae bien, o que son un cacho. Lo unico que logras es dejar la puerta abierta para que te pidan mas cachos.
Cuando hay buena onda, démosle, uno puede mover montañas por un amigo, pero si sabes que estan abusando, no hay por qué permitirlo.
Se puede ser sincero y educado a la vez.
viernes 13 de abril de 2007 a las 6:28 pm
Y también para el otro lado, a mí me molesta que no me digan NO de una cuando no se quiere hacer algo y que se den vueltas y vueltas con las excusas.
viernes 13 de abril de 2007 a las 6:31 pm
Ah y me carga prestar ropa a gente poco preocupada. Una vez presté un abrigo y me lo devlvieron pasado a perfume. Atroz.
viernes 13 de abril de 2007 a las 7:00 pm
a mi igual, una vez presté harta ropa para matrimonio y cuando me la devolvieron faltaba un collar y una polera.
viernes 13 de abril de 2007 a las 7:32 pm
Ahi està esa cualidad que debemos aprender: la asertividad. Yo todavìa no aprendo por màs que trato
viernes 13 de abril de 2007 a las 7:32 pm
A mi me carga prestar los libros, no sé por qué la gente tiene la costumbre de no devolverlos (o devolverlos mal cuidados).
viernes 13 de abril de 2007 a las 8:33 pm
Yo una vez perdí una amiga por decir que No. Fui honesta, ella me estaba pidiendo hacer algo que no dominaba y ciertamente no me podía hacer responsable del resultado. Ella pensó que era falta de voluntad. Lo que es cierto es que me castigó marginándome de su matrimonio y ni siquiera agradeció mi regalo.
Yo aprendí que en realidad nunca tuve una amiga. Sólo alguien que quiso sacar ventaja de mi.
viernes 13 de abril de 2007 a las 11:33 pm
A mi me pasa que siempre trato de ser consecuente con lo que pienso. Si es no, es no. Y si es sí, es sí. Lo bueno es que tengo re buen genio, por lo que la mayoría de las veces, acepto las invitaciones, hago los favores, etc. Si me complica hacer un favor, no lo hago y punto, mis amigos saben que no es de mala voluntad.