por Carla Castagnoli
A lo largo de varios años dándole vueltas al tema de la fidelidad, preguntándole a gente de distintas edades, saco por conclusión que cada uno se rige por su propia moral particular.
Sabemos que el hecho de que nos guste una sola persona por toda la vida es más falso que Judas. Y aunque nos hayamos casado mayorcitas y con la experiencia suficiente como para elegir bien a nuestro adorado tormento, siempre van a haber tentaciones en el camino. Frases como “El pasto del vecino siempre es más verde” pasan a tener demasiada certeza, a medida que pasa el tiempo y la rutina va apaciguando la pasión marital. Cuando aparece alguien que nos prende todos los fosforitos que teníamos apagados por dentro –como le pasa a Tita, la protagonista de “Como agua para chocolate”– la respuesta varía para cada una. Así es como nos encontramos con 3 tipos de mujeres:
• Las maestras: Tengo amigas que lisa y llanamente logran separar la cabeza del corazón y se lanzan a la experiencia erótica sin ninguna culpa y sin dañar ni un centímetro su relación de pareja. Tienen la cabeza lo suficientemente fría como para tomárselo como una cana al aire que refresca la monotonía.
• Las reprimidas: Hay otras que se lo reprimen a morir y se lo niegan hasta a su propia almohada. Engordan, fuman como carretoneros o se vuelven fanáticas de lo que sea con tal de sublimar el deseo. A estos especímenes, la culpa las tortura y no tienen más escapatoria que evadir.
• Las término medio: Finalmente, habemos otras que somos mitad culposas, mitad caradura. Yo, por ejemplo, descubrí el resquicio, es decir un espacio para pecar sin caer en tentación. Me explico. Todo comenzó cuando con las mejores intenciones, me ofrecí a hacerle clases de gimnasia al ex pololo de mi mejor amiga. Al principio no me gustaba, pero, entre elongaciones y transpiración, las feromonas empezaron a hacer su trabajo y adivinen; a la tercera clase, yo ya no daba más de calentura. Como no quería arriesgar mi relación de amistad más preciada ni tampoco ser infiel a mi marido, apliqué toda mi fuerza de voluntad y decidí frenar mi animalidad. Fue entonces cuando encontré la mejor solución: me aproveché de todos aquellos momentos de cercanía para sentir su olor, tocarlo y abrazarlo, lo que por una parte saciaba mi inquietud pero por otra, exacerbaba aún más mi deseo. Luego traspolé la carga erótica a mi desgastada relación de 4 años. Después de la clases con el susodicho, mi líbido alcanzaba niveles insospechados y llegaba a la casa arriba de la pelota a descargarme con mi maridito, el que ni se imaginaba la película porno que rodaba adentro de mi cabeza. Maté así dos pájaros de un tiro y descubrí un antídoto casi inocente para el mortal aburrimiento.






































Mmm, buen tema… Yo creo que la fidelidad es algo que nos atañe a todos y no sólo porque uno sea o no infiel, sino porque siempre van a haber tentaciones en la vida, y como decía paloma el cuento está en mantenerse firme y dejar pasar las tentaciones porque asi se fortalece la relacion. Siempre van a haber hombres que te prendan fosforitos, aunque uno esté feliz con su pareja, y creo que la clave está en alejarse de esas personas en el momento en que te das cuenta de eso, y no cuando ya sea demasiado tarde…
Además que estoy convencida que las relaciones de pareja no llegan a la monotonía por sí solas, pasa cuando uno se deja estar. “Las relaciones son como una plantita que hay que regar todos los dias” “O como andar en bicicleta, no hay que dejar de pedalear para no caerse”
Por que te atrae el ex de tu amiga? son esos hombres con el historial pal gato. Expedientes malos, información latera de primera fuente. No que lata! lo peor, es como que te guste lo que votó la ola. La mercancía rechazada. noooooo. Por algo tu amiga ya no está con él?, obvio. Si quieres cambiar de aires por un rato, busca la novedad, lo de primera mano no de segunda. jajajaja!
creo que la fidelidad es un tema serio, y comparto las opiniones de valentina y paloma. por algo los seres humanos tenemos inteligencia y voluntad: hay un punto en que hay que optar voluntariamente por el otro, sobre todo ante tentaciones, comprometerse y jugarsela para que la cosa funcione. tal como a todas les gustaria que los sujetos se la jugaran por una.
Oye Michele, pero las relaciones pueden acabar por diferentes motivos. No necesariamente el tipo este fue el responsable de eso. Por otro lado, casi todo el mundo es de segunda mano o más manos… para encontrar a alguien de primera prácticamente vas a tener que buscar en un colegio, jajaja.
De acuerdo somos todos de segunda mano, pero el ex de tu amiga, es como usado, ya conoces lo defectos de fábrica. Es como saber el final de una película. fome
jajjajaja
Que pena pensar que el amor para toda la vida no existe, nadie dijo que era fácil, pero creo que es real en la medida que uno quiere con toda su fuerza y voluntad que lo sea. Estoy de acuerdo con Valentina, creo que la visión “fashion” de la infidelidad es muy engañosa. En realidad creo que no hacer lo que a uno no le gusta que le hagan es una regla de convivencia mínima. Saludos a las mujeres de Zancada. Paz
si hay algo de lo que nunca me he sentido orgullosa y que siempre he visto como mi defecto más feo es que soy tremendamente infiel y creo que es eso, es mi naturaleza, Necesito probar de otras copas.
por lo tanto como me asumí desde muy chica como infiel de tomo y lomo, soy de las primeras, he engañado y me han engañado y he vuelto a engañar y me han vuelto a engañar y si bien a mi ultimo pololo no me lo he cagado aun, creo que ser infiel no tiene nada muy malo, encuentro mil veces mas feo pensar todo el dia en otro y no saludarlo siquiera, a acostarte con otro y despues dedicarle devotamente cada caricia en cuerpo y alma a tu amado
saludos
Creo que mientras no se toque a otra persona,está todo permitido. Mientras identifiques por qué te está pasando y sepas canalizarlo con tu pareja, de manera de traspolarlo a tu relación, esto que te pasa es un maestro que te invita a trabajar tu relación de pareja.
Claudia
Tu division tripartita es academica. No obstante, ni ciencia ni fe son exactas. Y nada de esto pertence al mundo de lo ponderable. La sexualidad no es constante, ni rigida, ni estatica. Ni determinable. Es como un segmento infinito con infinitas posibilidades, donde la gente transcurre, hacia adelante y hacia atras; con matices que varian segun su propia independencia. La de los matices. Ese movimiento tiene el dinamismo de la diferencia y, quizas el cambio, al que todos ineludiblemente aspiramos.
Aunque sea solo perceptivo o ilusorio. No importa. Las circunstancias, varian. Los momentos son unicos en su espacio y en su relacion temporal que nunca es definitiva y por ende definitoria.
Por que no comprar sexo en un momento de necesidad o impetus exploratorio? Acceder mediante intercambio monetario a una hora de placer sin ataduras, ni remilgos, ni mea culpas, ni detalles que te ubiquen ni descubran. Sin persecuciones. Al fin y al cabo es un momento, definido por su espacio y su tiempo. Un momento con tu Brad Pitt de Providencia con ese “six pad” latino para mezclar tus endorfinas en el jugoso caldo de sus pectorales. Luego, satisfecha, volver a casa a gozar de un episodio de “House”, con tu marido, o tu amante de turno, unos porotitos graneados con aji de menta y las sobras de aquellas endorfinas y dopaminas en tu cuerpo para recordar y saborear en “flash backs” a gusto. Total quien te aseguro la eternidad.
Qué posmo tú…
Uffff… Yo no estaria “ni ahi” con la culpa. A veces hay que separar las cosas e ir a lo que se va y punto final. Creo que hay gente que divide de lo mas bien el sexo y el amor. Pero tampoco niego que cuando ambos van de la mano, la experiencia es maravillosa.
terrible!!! si.. que no nos guste siempre el mismo es tan animal como nosotros, pero todo lo caradura que puedo ser se me pasa cuando me enrollo pensando que mi maridito podria hacerme lo mismo, si bien “ley pareja no es dura” tedre que intrducirlo en mi disco duro la proxima vez que quiera ser una caradura
¿Debería existir una vacuna contra el engaño? No me refiero a una pastilla que evite que nos pasen gato por liebre, sino a una que no permita que seamos nosotros los timadores.
La vida siempre nos enseña de una manera muy particular. Nos pone frente a nuestras narices lo prohibido, nuestra eterna manzana del huerto.
Para quienes alguna vez han engañado, lo que siento ahora puede ser familiar. Por un lado, la plena conciencia de lo equivocado, el necesario arrepentimiento. Pero por otro, está la negación total a lo anterior, la sensación de haber probado la vida en su más puro néctar.
Para ser sinceros, debo decir que he notado un proceso bastante singular en este episodio de mi vida. Desde aquella noche, no dejo de pensar en lo que hice, y sé objetivamente que estuvo mal. Sin embargo, creo que así como engañamos a otro, también hacemos lo mismo con nuestra conciencia, pues si bien mis pensamientos apuntan hacia un arrepentimiento, sé, muy adentro mío, que no lo siento, es más, cuando aquellos flashes de esa velada vuelven a mi mente, sonrío, picaronamente, lujuriosamente.
La pregunta es ¿lo volvería a hacer? No lo sé, quizás si, aunque más vale que diga nunca más, porque a pesar de las sonrisas que puedan causarme esos juzgables recuerdos, también están sus ojos, que me miran sinceramente, y sus acciones que me demuestran amor y confianza. Creo q ese es el castigo, cuando lo veo y siento la culpa quemándome por dentro. Y pienso, da lo mismo que él no lo sepa, porque yo lo sé, porque si ahora se acabara todo y tuviera que dar explicaciones, creo que no tendría excusa.
Como decía un pensador inglés, los hombres somos por naturaleza malignos. Quizás por eso actuamos como lo hacemos, quizás por eso no nos conformamos con quien está a nuestro lado, y ante un pequeño guiño de otro, reaccionamos animalmente, salvajemente.
mi problema es que soy demasiado culposa, me cuesta perdonarme y caigo en las manipulaciones de los demas…
espero mejorar eso y poder ser mitad culpoza mitad caradura pq pienso q ser cara dura es una cosa sin sentido mejor kedate soltera y sal con todos los hombres que quieras.