por Jesse James
Leontina es el personaje que más me carga de El Señor de la Querencia, lejos. Y no es que esté mal interpretado, si no todo lo contrario, está tan bien que por momentos he llegado a odiarlo, es como mi personaje odiado pero preferido, sobre todo cuando achica el ojo y pone esa mueca de dolor y rabia que a la actriz Bárbara Ruiz-Tagle le sale tan creíble que dan ganas de aforrarle.
Es que Leontina es la típica amargada, que en función de su amargura le caga la onda al resto sin siquiera importarle mucho si esto la beneficia o no, porque para ella lo mejor es que lo demás estén tan mal como ella, o sea un verdadero kamikaze de la mala onda.
Pero lo peor, es que de Leontinas el mundo está lleno. Sin ir más lejos, a mi me han tocado “amigas” por el estilo, esas que cuando se encuentran gordas en vez de hacer dieta te dicen a ti que estas muy flaca, o cuando te pesca alguien y ella está soltera, siempre le encuentra un pero al pretendiente, porque en el fondo le da lata estar sola, y así un montón de detalles que transforman a las Leontinas en seres despreciables de las que uno termina agotado y opta por abandonar.
Otra características de las Leontinas, es que tal como el personaje de la teleserie, no son personas ni feas, ni tontas, ni nada, son más bien, manzanas podridas, personas trancadas que no aprenden de lo malo, sino que se envenenan llenándose de una envidia tan grande que se la pasan el día nivelando apara abajo. Si es invierno quieren sol, si es verano quieren frío, si están felices les da miedo no serlo el día de mañana y así. Lateras.







Yo conozco un “Leontino” que más encima es viejo, es el papá de un amigo, que es lo mas amargado que hay, es un viejo loser que siempre trata de echar abajo a los demás incluso a sus hijos…