El costurero
Publicado el miércoles 2 de noviembre de 2005
Por señorita
En todas las casas siempre hay un costurero, un botiquín y una caja de herramientas. Dependiendo del empeño y el interés de los componentes de la familia, algunas de esas tres son más completas que otras, pero nunca faltan; aunque las herramientas sean un martillo y dos tachuelas, el botiquín una aspirina y un parche curita y el costurero uno de esos que venden en las micros o que dan en los hoteles.
Hay cosas básicas que tienen que tener los costureros: agujas, alfileres (ojalá con cabecitas de colores) tijeras para género, huincha de medir, hilos. También hay cosas que transitan entre lo básico y lo sofisticado, como tiza (o lápiz pitt), tijera corta-hilachas, descosedor, enhebrador, dedal, ruleteador para marcar género, hilos de bordar, alfiletero, etc. Además siempre hay algún botón suelto por ahí, un parche, pedazos de cintas o elásticos, hebillas y todo tipo de cosas que se usan de vez en cuando para hacer algo, o quedaron de algo que se hizo o se desarmó. Todo esto va, casi siempre, dentro de una caja de lata, de esas antiguas de galletas y los miembros de la casa no podrían decir con seguridad en qué momento apareció el costurero. Es algo que pareciera haber estado siempre.
En mi casa hay varias cajitas que hacen de costurero, algunas con lo básico y a disposición de todos los integrantes de la familia. Otras sólo tienen botones, en su mayoría coleccionados por mis abuelas, otras cajitas sólo son de mi mamá, porque tiene las cosas que usa ella (su dedal, sus agujas para quilt, sus tijeras de pajarito).
Yo también tengo mi costurero, lo armé hace poco, en mi casa nueva. Y también tengo una cajita con herramientas y un botiquín. Estas dos últimas cosas bastante pobres la verdad. Las herramientas y los remedios no me son especialmente interesantes…
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miércoles 2 de noviembre de 2005 a las 11:48 pm
mientra leo, suena la máquina de coser de mi hermana, que tiene mañana entrega de taller. Su alfiletero, hecho por otra de mi hermanas, es una almohada blanca con un corazón de lentejuelas rojas y muchos pinchos con cabecitas de color.
has dado en el clavo con las temáticas señorita.
buscaremos a carla bruni.
y ya te comentaré sobre la defensa epistolar de Pedro Salinas. por ahora, uno de sus poemas más bellos:
FE MÍA
No me fío de la rosa
de papel,
tantas veces que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
de ti que nunca te hicieron,
de ti me fío, redondo
seguro azar.
jueves 3 de noviembre de 2005 a las 7:24 am
Son muy lindas las latitas de galletas, aunque también me gustan esos costureros de madera que se abren como escalerita hacia los lados, como el de mi mamá.
jueves 3 de noviembre de 2005 a las 7:27 pm
gracias magdalena!
sábado 5 de noviembre de 2005 a las 5:41 pm
bien señorita y magdalena , este es un tema para iniciadas en los secretos de este vicio, tambien es otro tema de turismo visitar las cordonerias o mercerias en busca de tesoros, en buenos aires de la mano de mi hija conoci una fantastica esta en palermo viejo , LA MERCERIA; valga la redundancia
jueves 22 de marzo de 2007 a las 7:40 pm
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jueves 22 de marzo de 2007 a las 7:43 pm
magda creo que lo que ases es lindo
viernes 11 de abril de 2008 a las 3:49 pm
Muy interesante tu post, pero quisiera destacar que una buena caja de herramientas más o menos completa sirve bastante, sobre todo para las mujeres que viven solas ya que a veces es necesario hacer pequeños arreglos en la casa. Tener buenas herramientas, como alicates, destornilladores, llaves inglesas, te permite ahorrar plata y además no tienes que depender de la voluntad de nadie.
miércoles 4 de junio de 2008 a las 8:04 pm
es una buena idea o del costurero,ya veras que te va ha servir mucho,porque vas encontra todo mas facil