Cine vs cabritas
Publicado el jueves 3 de mayo de 2007
por Ana Paula do Brasil
Cine es sinónimo de cabritas. ¿Cierto? Bueno, para mi ya no tanto. Es verdad que la imagen de entrar en la sala de cine oscura con un paquete de cabritas es escena del imaginario de muchos y ya fue el primer paso para innumerables pololeos. Pero las últimas veces que he ido al cine o tuve muy mala suerte o de hecho hay personas que no tienen límites en cuanto a comer dentro de la sala, y acabaron por transformar el binomio cine/cabritas en una verdadera pesadilla.
Ok, hay ciertas películas que piden un buen acompañamiento, pero imaginen ver algo como 21 gramos con un tipo a su lado masticando y haciendo ruidos insoportables. Perturbador. Está con su mujer y ella le pide a cada rato “dame un poquito más”. Irritante. Una vez fui con una amiga ver Ciudad de Dios. Ella, una adicta a las cabritas, compró su paquete tamaño “extralarge”. Mientras más se emocionaba con la película más cabritas comía. Y, generosa, me las ofrecía de 5 en 5 minutos… ¿Qué hacer? En ese caso, tuve que volver a ver la película en otra oportunidad, sóla, y en un horario más tranquilo.
Ya intenté miradas más directas, caras de desaprobación, pero no hay caso. Otro día leí un texto que decía que la división entre los amantes y enemigos de las cabritas lleva hasta divisiones de tipos de público más profundas, como: los que prefieren reflexionar y los que van sólo por divertirse, o entonces los que prefieren el cine autoral y los que prefieren el cine hollywoodense… no creo que sea algo tan complejo. Simplemente creo que hay los que se encierran en su mundo y no se dan cuenta (o no quieren darse cuenta) de que hay gente que no quiere ver la película con una banda sonora tan desagradable. Seré yo muy neurótica o acaso a alguien también le molesta?
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jueves 3 de mayo de 2007 a las 1:46 am
Neurotica, yo amo comer cabritas y nose si eso tenga algo que ver con mi gusto sobre las peliculas.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 1:48 am
Estoy totalmente de acuerdo contigo…pensé que era la única que se fijaba en esto…yo opté hace tiempo por ir a horarios menos concurridos… me deconcentra el “ras, ras” de la persona que come cabritas al lado mío…igual tengo autocrítica y me encuentro un poco grave…
jueves 3 de mayo de 2007 a las 1:53 am
Si, molesta. Es como estar rodeado de ratones.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 2:31 am
Cabritas es mi limite de tolerancia en el cine, principalmente porque son relativamente sin olor y suenan, pero nada terrible. Pero alimentos tipo nachos con queso, lo encuentro repulsivo. Y que quede el apoyabrazos pegote, o el tipico desatinado que le suena el celular, y lo contesta “oye, estoy en el cine, de ahi te llamo”. Para pegarles.
Ah, y en peliculas animadas, onda Shrek, el tipico niño que le grita a la mamá “que pasó!!” “oye mami, por que la princesa se enojó!?!”.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 2:32 am
me encantan las cabritas (saladas), pero depende totalmente de la película si como o no. Magnolia por ejemplo jamás podría haberla visto comiendo cabritas; Borat sí, incluso no me molestó verla en una sala llena, aunque por lo general trato de ir a horarios no concurridos y sobre todo me encanta salir del cine de día.
Lo peor que me ha pasado en el cine fue ver Exterminio en una sala repleta de pendejos con cabritas, tan idiotas que se reían al principio porque salía un pilucho y cuando aparecía un supermercado decían qué hambre… esa onda. Por suerte no me gustó la película, si no me la cagan y eso es lo peor.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 2:43 am
Lo mejor que uno puede hacer, si se tiene la opción, es ir al cine a las 12 del día o antes, cuando no va nadie. Yo tue la SUERTE, por ejemplo, de ver Los Otros a esa hora del día con la sala vacía. Si la hubiera ido a ver con los pendejos de las 10pm la habría disfrutado mucho menos.
Sobre la comida, cuesta entender el reflejo de comer con las películas. ¿Dan hambre?
jueves 3 de mayo de 2007 a las 2:50 am
yo cacho que es por lo mismo que por qué se compra comida para cuando uno anda en bus… aunque no sé por qué uno hace eso.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 7:22 am
es una pésima costumbre, si tení hambre come en tu casa, o pasa a comer algo antes. es como la gente hambreada que come en el supermercado, como si no pudieran aguantar la fatiga.
y pucha, si es mucho el hambre cómete las cabritas, pero acuérdate que son ruidosas. así que come con la boca cerrada, y sin revolverlas.
es una cuestión de respeto. en el cine hay que estar en silencio. molesta cuando hay personas conversando y no va a molestar este ruidito, que es mucho más fuerte.
si al final el cine las vende porque es un buen negocio. el costo del paquete más grande no pasa de los 100 pesos.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 10:25 am
las cabritas no definen a nadie. Acaso porque a mi me gusta comer cabritas(saladas) inmediatamente soy una estupida que no sabe de cine y que cree que Van damme es el mejor actor?¡? BASTA DE JUZGAR A LA GENTE POR COSAS TAN TONTAS.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 10:26 am
en realidad no me molestan las cabritas, no soy fanatica de ellas tampoco… pero pensandolo bien, por respeto a quien hizo la pelicula y queria que le prestaramos atencion… por favor no le pongamos sonido propio ^^… jaja… en la vida hay que ser tolerante… en realidad si te molesta es porque te cuesta concentrarte.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 10:29 am
lo de las personas conversando o riendo si es molesto… para que te juntas con gente en el cine si al final te pones a conversar???!… vayanse a un pub!!jajaja… pero insisto, no puedes andar molesta por la vida y no aprovechar el cine si aparece UNA persona que coma cabritas ruidosamente…
jueves 3 de mayo de 2007 a las 10:35 am
El constante Crunch Crunch de los castratiz en el cine,me arruino la peli El Pianista.
Malditos Bellacos,los atrapare,los atrapare, aunque sea lo ultimo que haga!!!HAHAHA(Lease con tono GARGAMEL).
jueves 3 de mayo de 2007 a las 11:53 am
Yo creo que nadie se rinde ante la tentación de comerse unas crujientes palomitas… si hasta a mi me encantan!!!! y compro en el supermercado para hacerlas en el microonda…y es divertido escuchar el crunch de los están fascinados…moraleja…. aunque son caras en el cine, comprarse una individual para una…. asi ves la película tranquila y nadie te molesta con…. me convidas???
jueves 3 de mayo de 2007 a las 12:06 pm
Sabes Ana Paula lo que a mí mas me molesta es que una no tenga derecho a ser neurótica, si yo vivo feliz así, pero resulta que al resto parece molestarle y todos me dicen, ay! que neurótica, ay! todo te molesta, ay! porque no puedes ser más positiva… si lo vemos a la inversa parece que los demás son los neuróticos que andan viendo neurósis en una ajaj, si te molesta que la gente coma cabritas, bien por tí!! no puedes andar por la vida encontrando todo bonito… o si?
jueves 3 de mayo de 2007 a las 12:13 pm
Claro Lila, y en tiempo: no estoy juzgando a nadie! Sólo expresé mi molestia en cuanto a los sonidos crunch crunch durante una película que nos exije un poco más de concentración, digamos. Como dije, al contrario del texto que yo leí, no creo que el coma o no cabritas es más o menos inteligente, una cosa no lleva a la otra!
Pero sí creo que algunas personas deberian darse cuenta que meten bulla mientras comen, es sólo una cuestión de respeto al otro.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 1:53 pm
No sé que problema hay con las cabritas, son super ricas, y en el único lugar que como es en el cine,hay problemas reales de que preocuparse, como darle tanta importancia a eso,es de gente que no conoce lo que es realmente soportar problemas, y con poca tolerancia…..vivan las palomitas! o las pipocas como le dicen en Brasil.
jueves 3 de mayo de 2007 a las 2:39 pm
Más que el ruido de las cabritas, lo que realmente no soporto es la gente comentando la película o las risotadas!!
Tanto cuesta esperar a que termine la película para comentarla?
Es simple respeto
jueves 3 de mayo de 2007 a las 4:15 pm
A mi me molesta mucho más los insoportables que no paran de conversar y/o patear los asientos. Los que apoyan los pies entre los asientos de la fila de adelante (importandoles un pepino si al de la fila le molesta) y los que no silencian los celulares.
Creo que todos esos inadaptados me distraen del comistrajo de pochoclos (además que suenan más los caramelos y los envoltorios).
jueves 3 de mayo de 2007 a las 4:21 pm
Comer en el cine es lo mejor!..en realidad, comer es lo mejor..donde sea..pero para mi combinar esos dos placeres casi llega a la perfección. Aunque no me gustan las cabritas, si comería cualquier cosa en el cine
jueves 3 de mayo de 2007 a las 4:32 pm
Me da asco el sonido que producen las cabritas!!! Por mi que desaparecieren del planeta y la gente comiera ( y piense) en silencio lo que se le ocurra!!!