
por Paty Leiva
El viejo Pascuero me trajo un Nokia N95… Mentira!, ojalá fuera cierto, pero no, la verdad es que llegó a mis manos para que lo probara… y lo probé… y estoy más que acomodada con él.
Barato no es, pero si sumamos el valor de un celular a toda raja –capaz de realizar video conferencias–, un tocador de MP3 para ocupar con y sin audífonos, radio, video en calidad DVD (pantalla enorme), bluetooth, wi-fi, cámara de 5 megapixeles, agenda, grabadora, identificador de llamadas con audio, lector de pdf y un largo etc, creo que sí vale lo que cuesta. Es un poco grande pero me acostumbré y ahora me da lo mismo, igual cabe en el bolsillo y que sea un poco chunky me hace temer menos a que se rompa o le pase algo.
Permite sincronizar de manera simple con el computador (agenda y contactos), bajar fotos y video, cargarle música desde iTunes. El otro día viajé en metro desde Ñuble hasta Providencia y me vine todo el rato revisando mi Gmail y Zancada.com, que se lee perfectamente, visualizando la página tal cual la vemos en el browser del computador.
Obvio que no le he sacado ni la mitad del provecho –por lo que si quieren detalles técnicos mejor visiten a nuestros queridos amiguitos de fayerwayer)–, pero puedo decir que aprovechar bien el tiempo es de mis prioridades todos los días, y este celular me ayuda bastante con eso.
De todas maneras, lo que más me alucina –y lo que más echaré de menos– es la reproducción musical, el sonido es realmente bueno, porque típico que los aparatos chicos siempre chicharrean, pero este suena perfecto, de hecho cuando esperabamos que saliera The Police, mis amigos estaban impactados con el sonido, se escuchaba demasiado bien a pesar de estar al aire libre, en un estadio y rodeados de gente. Pero al que más le gusta es a mi hijo, porque a veces en las noches, después de leer un cuento, me pide que ponga música de “mi teléfono nuevo”, y nos quedamos con la luz apagada y el visualizador activado escuchando a Chemical Brothers o John Coltrane.
El único pero, es que tengo uno negro y ya salió uno rosado…
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