Ana Paula, una chica muy internacional: brasileña, recientemente radicada en Chile y que hoy pasa su cumpleaños en Argentina… Te dejamos esta canción de la incomparable Elis Regina, para el saudade pero también para los buenos deseos para ti en este día y lo que viene. Cariños grandes de tu Zancada.
Caminando por Santiago me di cuenta de que siempre termino en el mismo lugar. No sé si por costumbre o porque el cansancio llega en ese momento, pero me relaja sentarme a pensar frente a esa fuente de que está en el metro Salvador.
Es uno de los pocos lugares en los que me gusta sentarme y quedarme mirando aturdida el movimiento continuo del agua, el viento, las hojas y las personas que caminan a su alrededor. Es un momento en el cual no importa nada, se forma una burbuja y ni el sonido de los autos me saca del aletargamiento de esa plaza.
Me gusta esa plaza… quizás si siguiera caminando encontraría más, pero aquella es de la primera que me enamoré y como todo primer amor jamás se olvida y siempre tendrá un lugar especial en mi mente.
Felicidades querida Punky, te dejo este regalito para empezar bien el día de tu cumpleaños… ignora a Nikki, a Sun y concéntrate en lo importante. Feliz cumpleaños!
No hay nada como una carcajada espontánea, una risotada salida del alma. Entre las risas bobas –esas sin sentido– tengo mis top 3:
De niños, almorzando con tus hermanos. Me pasó miles de veces, toda la familia almorzando el domingo, y mientras los mayores hablaban, mi hermano chico y yo nos tentabamos de la risa, a pito de nada, solo por mirarnos. Nos mandaban a comer a la cocina y más nos reíamos.
En clase, con tus amigas. O en misa, o en cualquier lugar donde uno tiene que guardar silencio. Me pasó incluso ya viejota!
Por enamorada. La sonrisa traidora que nos delata ante un especimen demasiado atractivo o definitivamente un amor secreto.
por Lupe Gómez
No puedo recordar con precisión cuál fue el primero primero, además, sería injusto nombrar a uno solo si durante toda mi vida los hombres me han gustado tanto.
El rey de los amores imposibles es ese mino de 4to medio que te hace temblar cuando tu vas como 5 cursos abajo. Jamás te va a pescar, nada personal pero, mientras tu recién empiezas a comprarte sostenes, sus compañeras de curso tienen mil veces más curvas y cancha que tú.
Me acuerdo de un par de “chiquillos” que cuando yo estaba en séptimo básico encontraba hiper-mega-minos (hiper-mega-viejos), pero que nunca supieron de mi existencia, pero eso daba lo mismo, me conformaba con cuchichear sobre ellos con mis amigas.
El problema fue, cuando, al año siguiente, a mi amor platónico de turno (Eduardo se llamaba), que venía caminando , se le ocurrió un día detenerme en el patio del colegio, y decirle a una de sus compañeras: “Ella es!”. Yo quedé como petrificada mientras estos dos me auscultaban con la mirada. “Mírale el color de ojos!, me encanta!”. Ella dijo algo que no recuerdo (porque debo haber quedado medio atontada) y se fueron sonriéndome. Ahí, el enamoramiento se volvió irremediable, exagerado y por supuesto, iluso.
En el colegio la imagen es todo. Desde los calcetines hasta los cuadernos, todo es tema. Ahora me acordé porque mi hermano chico va a entrar a segundo básico y se compró puros cuadernos horribles de calaveras de Los Piratas del Caribe (los otros eran muy de niños po) y de Pulentos, que aunque él no ha visto los cacha perfecto y al parecer son muy taquilla.
La cosa es que un simple qué feo tu cuaderno te podía cagar el año entero en el colegio. Yo pasé por etapas de cuadernos de Los Simpsons, unos de figuras como egipcias, monocolor, con espirales, sin espirales, chicos, lo único que nunca tuve fueron esos gigantotes triples Rhein de tapa durísima y cuadros, que eran bien taquilla pero no sé si no me gustaban o nunca me compraron por ser muy caros. Lo más probable es lo segundo porque, aunque ahora tengo clarito mi gusto por las líneas y cuadernos casi siempre sin espirales, cuando chica era una pendeja susceptible.
Siempre quise unos jumper Marie Claire creo que eran, que tenían una pinza muy sentadora en la espalda y eran más escotados, en cambio tenía unos con los que casi no se veía la corbata y además eran un saco sin forma. Qué decir de los calcetines. Era tan pava que nunca supe ni dónde vendían esos más gordos y largos y abrigados que me encantaban y además camuflarían mis cañuelas tan flacas, sino que siempre tuve unos cortos y de hilo hórridos. Obvio que tuve los mismos zapatos desde primero hasta cuarto medio y nunca tuve Donors. Y eso no es nada: me demoré años en cachar que los famosos cueritos los vendían en las ferias artesanales. La ropa de calle, uf, eso ya da para otro post.
Ver la película de Nadia Comaneci en la casa de mi amiga Antonieta era uno de los mejores panoramas que tuve cuando chica. Lo hice repetidas veces, sin llegar nunca hasta el cansancio.
La gimnasta era mi ídola. Mi heroína representante de la humanidad que superaba la adversidad.
Esta rumana luego de ser la primera en sacar un 10 en una competencia olímpica (en los Juegos de Montreal del 76), pasó por una etapa oscura cuando tuvo bulimia, pero logró recuperarse, convirtiéndose en la primera gimnasta que lograba tres títulos europeos consecutivos.
Y es aquí donde viene lo más emocionante: en el campeonato mundial de 1979 Nadia, que iba liderando la competencia, tuvo una infección de sangre por una herida en su muñeca que la llevó a la hospitalización… pero ella, la muy seca, se fue no más del hospital a terminar lo que ya había empezado: con venda sangrante y todo sacó un 9.95 en barra de equilibrio viga y le dio a su país la primera medalla de oro por equipos.
Ustedes imaginarán: yo babeando y a punto de caerme de la cama de mi amiga.
Hoy la Comaneci tiene 45 años, un matrimonio en el cuerpo que aún continúa, un hijo de algunos meses llamado Dylan Paul y una carrera ligada al mundo de la gimnasia a través de sus cargos en organizaciones, federaciones, fundaciones y otros varios.
Como ya dije, era mi ídola personal. Verán, Nadia era para mi lo que para otras la Mujer Maravilla.
Por qué hay tantos neumáticos de camión botados en la carretera?
Y lo zapatos guachos? Cómo es que pierde, se deja botado, sale volando un zapato?
Por qué los carabineros andan en motos todo terreno y las “carabineras” en scooter?
Por qué los pacos nunca están para sacarle partes a los descerebrados que intentan zafarse de los tacos por la berma?
Qué rayos son las “feromonas de confusión sexual”?
Sabe Pamela Díaz que se ve espantosa en los comerciales de esos pulverizadores?
Habrá logo más lindo en la publicidad chilena que el logo de Cementos Polpaico?
Volverán a abrir el Juan y Medio alguna vez?
Por qué la gente hace esa tontera de mandarle un saludo por la radio “a mi hermana que está escuchando en la pieza de al lado”?
Son cosas que se piensan cuando se maneja por horas y horas sin compañía.
Cuando chica lo hacía cada año, después de fome lo olvidé, pero aquí voy de nuevo con mi lista práctica de propósitos para el año nuevo. No es nada muy pretencioso ni inalcanzable porque el chiste es cumplirlos (los más personales los reservo para mi misma hasta que los cumpla!). Solo aprovecho el hacer un alto, lo que siempre ayuda para ordenar la cabeza, deshacerse de malos hábitos y adoptar unos mejores… cuál sería tu lista?
• levantarme media hora más temprano
• acostarme antes de la 1:00 am
• volver a hacer yoga
• recuperar la costumbre de anotar todas las cosas que tengo que hacer (mi memoria anda cada día menos fiable)
• hacer una selección de las fotos digitales que he sacado e imprimirlas
• aprender francés
• tomar el café sin azúcar (ya bajé a una cucharada)
Con esta canción llamada La ballade du mois de juin de Benjamín Biolay y Chiara Mastroianni cruzamos la cordillera y le mandamos el regalito que Señorita merece en el día de su cumpleaños. Feliz nueva primavera para ti. Que lo disfrutes.