por Arturo Prat*
Créanlo o no, lo primero que me fijo de una mina es en su pelo, y con eso me refiero a su vitalidad, color, su largo, su tipo y obviamente su peinado o corte. De chico me gustaban las hippies medio colorinas , después las de pelo corto, luego las de pelo negro, y ahora último, las rubias de las que habia renegado mi vida entera. En particular no me gustan mucho ni las crespas, ni las teñidas, quedan descalificadas, incluso antes de poder calificar, y si se tiñen medio rojo peor (mejor no lo haga, no sé por qué a las mujeres les gusta!! ). Las fumadoras de pelo seco pecan de descuidadas y por ende fomes, las chasquillas mega cortas (una esclavitud, y eso lo saben mejor uds.) tampoco entran en mi ranking. No quiero quedar como el tipo fijón, pero el pelo, es una parte importante de la mujer, porque más que la ropa o el estilo, determina una cierta madurez, cambios, etapas en fin. Sé de muchas que pasaron por varias fases y las reconocen por su manera de llevar el pelo, otras que dejaron su eterno corte de Virgen María del colegio para destaparse con un nuevo look que sorprende a todo su entorno. Veámoslo así, el pelo es un accesorio que está en las buenas y en las malas.
Pero todo esto que les cuento, es en realidad lo que me ha llevado a ver un reality que, aunque sea galleteado como todos los de su especie, es entretenido y sorprende con cambios muy acertados y otras veces super radicales. Me refiero a Blow Out, que retrata la vida y obra de Jonathan, un peluquero que gana cerca de US$1000 por corte, que tiene problemas todo el tiempo y que me ha enseñado bastante a pulir aun más mi apreciación capilar. Me gusta esa definición de “Rockstar Hair” que usa a cada momento, honestamente, le creo. También su preocupación y énfasis en la espontaneidad y naturalidad, a pesar de las grandes elaboraciones. Me gusta especialmente el producto “Dirt” que hace que el pelo no parezca recién lavado aunque si lo esté.
Recuerdo que en una película que se llama Blow Out, que es un re-make de Blow Up con John Travolta, la protagonista decía que el maquillaje no se tiene que notar y después entendí que todo es así, un actor no nos debe recordar que está actuando y un peinado no nos debe recordar que lo es.
Concluyendo, el pelo puede hacer mucho por una mujer, por eso merece atención y cariño. Les dejo aquí unos tips de lo mejor de Jonathan.
*(hombre invitado)