POR @PATYLEIVA
En los noventas existía la posibilidad de encontrarse a Gustavo Cerati en las calles de Santiago, porque, dentro de todo, vivía una vida bastante “normal”. Obvio que vivía bien, pero quiero decir que era piola, que “ocupaba” la ciudad y que no vivía encerrado en una mansión sin relacionarse con el mundo.

Una vez los vi con Cecilia Amenábar en Bellavista subiéndose a un auto antiguo, anaranjado, un VolksWagen que me recordó a la Brasilia que tenía mi familia cuando yo era chica, pero ahora buscándolo vi que era un Volkswagen Variant de 1972. He escuchado historias de gente que selo topó en disquerías o en la calle, y claro, está la mítica foto en el metro que le hizo Javier Godoy, y que hoy, 24 años después, ha sido recreada con su hijo Benito en su lugar, acompañado de su banda, Zero Kill.

Es muy bonito el efecto de ver el legado de una familia, creo que con cualquier padre e hijo el efecto es conmovedor. Padre e hijo en su juventud, iguales pero diferentes, el paso del tiempo… Los maestros de las redes sociales del metro dicen que ya vienen más fotos de la sesión. Abajo un video con parte d ela presentación de Zero Kill en Baquedano.

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