años
POR @PATYLEIVA
Una amiga muy querida me mandó la TED Talk de la sicóloga Susan Pinker, quien hablaba de las razones que agregan años de vida y que reducen las posibilidades de morir. Un estudio de Julianne Holt-Lunstad, investigadora de la Universidad Brigham Young analizó a miles de personas de mediana edad revisando cada aspecto de sus vidas y tras 7 años concluyó que los sobrevivientes coincidían en los siguientes indicadores (en orden de menor a mayor importancia):

10. Aire Puro
9. Hipertensión
8. Sobrepeso
7. Ejercicio
6. Control cardiovascular
5. Vacuna contra la influenza
4. Dejar de tomar
3. Dejar de fumar
2. Relaciones cercanas
1. Integración social

Detengámonos en los dos puntos más importantes.

Las relaciones cercanas se refieren a gente que se sentaría a tu lado en medio de una crisis existencial o cuando estás desesperada, la que llamaría al doctor si no te sientes bien, la que te llevaría al hospital, la que te prestaría plata en caso de necesitarlo.

La integración social se refiere a cuánto interactuas con gente a lo largo de tu día, con cuánta gente hablas, conocidos y desconocidos, no sólo tus amigos y grandes afectos, sino el señor del almacén de la esquina, la señora que te topas a diario paseando a su perro, o con quien te cruzas en la ciclovía camino al trabajo, si te juntas a jugar cartas o tienes un club de lectura.

Estas interacciones son las más determinantes para vivir más o menos años.

Soy una convencida de que sin amigas no se puede vivir, y esto me da la razón 100%. Lo que me encantó y me sorprendió mucho fue el principal punto de la lista, la integración social desde el punto de vista cotidiano.

Y no, no es lo mismo que interactuar socialmente de manera digital. Convivir con otros en redes sociales no supera el contacto visual que desata una gran cantidad de neurotransmisores, dar un apretón de manos o recibir un abrazo baja el estrés, produce oxitocina, lo que eleva tu nivel de confianza y baja el nivel de cortisol, reduciendo así el estrés. Se libera dopamina, que elimina los dolores, proporcionando un alivio natural.

Ayer fui al banco y le dije a la cajera que sus uñas eran muy lindas –tenía un manicure que merecía aplausos–, ella me sonrió con todos los dientes (han cachado como le cambia la cara a alguien cuando sonríe por completo?). Despues pasé a la ferretería y compré una lija de 160 pesos, busqué monedas para para pagar justo y me faltaron 10 pesos. La señora que me atendió me dijo “no te preocupes me los das otro día que vengas”. Se lo agradecí y me fui con mi lija. Dos cuadras después caché que sí tenía 10 pesos y me devolví a pagárselos. Ella se sorprendió mucho, y yo, sin saber por qué me fui como contenta. Ahora que vi este video, le encuentro todo el sentido. No fueron grandes interacciones, no pasó nada trascendental, pero me queda súper claro que la interacción con el entorno hace bien para el alma, y ahora sé, que también para el cuerpo.

Está bueno saber que saludar a la persona que se sube al ascensor todos los días contigo no es sólo un acto de educación ¡sino de supervivencia!

1 COMENTARIO

  1. Nunca se me hubiese ocurrido que fuese tan fundamental. Me encantó.

    Lo fome, es cuando interactúas mal…un auto de tira agua, alguien te golpea fuerte en el brazo mientras caminas y llegas a tu casa media tostada.

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