POR @PATYLEIVA
Estoy suscrita a la revista Rolling Stone gringa desde hace unos 15 años. Mi marido me regaló una suscripción de por vida, con la que recibiré cada número hasta que me muera yo o ella, lo que suceda primero (mejor que un anillo de compromiso, o no?).

Cuando comenzó a llegarme era casi cuadrada, con encuadernación corcheteada y tapa brillante de un gramaje sólo un poco superior a las páginas interiores. Después, durante todos estos años pasó por formatos distintos, cada vez más pequeños. A veces con un delgado lomo y otras sólo con corchete.

Por eso me sorprendí muchísimo cuando me llegaron los dos últimos números en un formato amplio, lomo contundente y rediseño completo. Pasó de medir 20,5 x 27.5 cms (un poco más chica que tamaño carta) a 24 x 30 cms, engrosar su portada laminada mate y presentar un diseño mucho más holgado y moderno.

En el video de arriba, el diseñador y director de arte de la revista, Joe Hutchinson habla de la evolución de los 51 años de la revista a partir del logo diseñado en lettering por Rick Griffin y paso al diseño de Jim Parkinson que todos conocemos, el que ahora fue rediseñado, perdiendo su sombra de filigrana.

Adentro me encontré con la editorial del recientemente ascendido editor, Jason Fine –quien lleva más de 20 años en la revista– y dice algo bastante evidente: “¿Quién hubiera pensado que después de años de achicar cantidad de páginas, recortes de presupuesto y la dura realidad de las publicaciones modernas –no sólo en Rolling Stone, sino en todas partes– volveríamos a crecer?”. Eso fue exactamente lo que pensé, mientras otras revistas desaparecen o viven los últimos estertores de supervivencia, Rolling Stone se agranda, contrata más periodistas y rediseña su sitio web junto con su edición en papel, algo que sólo se me viene a la cabeza comparar con el auge de los discos en vinilo como respuesta a la era YouTube/Spotify. “Es una revista con la que esperamos que quieras pasar tiempo y conservar para tu colección”. ¿Será el diseño el que salve la industria editorial impresa?

Esta nueva etapa lleva consigo más páginas que los últimos diez años, y las directrices que la vuelven a su foco original: “publicar periodismo digital, impreso y en video, honesto y sin miedo, las mismas cualidades que han guiado a Rolling Stone desde que Jann S. Wenner fundó la revista hace 51 años”.

Me parece una valiente, arriesgada y comprometida estrategia de enfrentar los tiempos digitales, y ojalá sea una batalla ganada ante tantas perdidas por el periodismo impreso. Esperemos a ver si el impulso perdura en el tiempo, llámenme romántica, pero yo creo que sí.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.