Noel Gallagher
POR LUCAS RODRÍGUEZ SCHWARZENBERG
Recién confirmado como cabeza de cartel del festival Colors Night Lights, Noel Gallagher es uno de los músicos más notorios de la escena pop actual. Incluso si se opta por ignorar su supersónica vida previa con Oasis, el mancuniano se ha instalado como un referente y la vara con la que se juzga a todos los compositores que lo han seguido. Protagonista constante de las portadas de la prensa inglesa, Noel, cuyo nombre ya ha alcanzado el codiciado status monosilábico de personajes como Bono o Cher, no es alguien que pase desapercibido. A pesar de esto, aquí hay cinco características del mayor de los Gallagher que no suelen ser tan mencionadas:

Es fan de Star Wars

No al nivel de que se le pueda avistar disfrazado de Boba Fett en una Comic-con, pero Noel Gallagher ha expresado en más de una ocasión su gusto por la saga de la familia Skywalker y sus amigos. En una entrevista de este año con el conductor de radio Matt Morgan, Noel comentó que una vez visitó la cabina del Halcón Milenario, para después señalar que el personaje de las películas con el que más se identifica es el Emperador… para después corregirse y decir que es la princesa Leia. Finalmente se decidió por Han Solo, pero solo después de que Morgan le pidiera que se tomara la pregunta en serio.

Otra anécdota que prueba su fanatismo llegó por cortesía del actor Ewan McGregor. El mismísimo Obi-Wan Kenobi contó en una entrevista que el día que le confirmaron que interpretaría al maestro Jedi en La Amenaza Fantasma, asistió a una fiesta en la casa de Gallagher. Apenas el guitarrista se enteró de esto, retó al actor a un duelo de espadas láser en su patio. ¿De dónde sacaron las espadas? Noel tenía un par en su casa, por supuesto. En palabras de McGregor “No me la hizo fácil. Él es bastante lado oscuro”.

Un Rockstar maduro y experimentado
Para cuando Oasis debutó sobre la faz de la tierra, corría el año 1994. Noel Gallagher ostentaba unos desdeñables 27 años, edad en la que la mayoría de sus ídolos ya habían grabado varios de los discos fundamentales del rock y/o muerto en su ley. Mientras que Liam, de 21 en esa misma época, se dejó seducir sin quejas por la figura del rockstar joven e inmortal, Noel miraba todo esto con cierta sospecha, en no menor medida porque había trabajado por años como roadie de la banda Spiral Carpets. Con ellos viajó por el mundo, conoció los excesos y se hizo una idea bastante clara de cómo funcionaba el negocio musical. Por supuesto que el tamaño del éxito obtenido con su banda estuvo muy por encima de sus expectativas, pero esta experiencia y madurez jugaron un papel importante en la mantención de un cierto estándar de calidad, incluso durante sus momentos más excesivos.

En el documental Supersonic, ambos hermanos mencionan cómo Noel siempre era el que se quedaba hasta tarde en el estudio, regrabando guitarras, nivelando las mezclas, corrigiendo bajos, “creyendo que estábamos grabando Bohemian Rhapsody”, en palabras de Liam, quien generalmente solía apurarse en grabar su voz para después correr de vuelta al bar. Esta atención al detalle fue lo que lo llevó a grabar por sí mismo gran parte de Definitely Maybe, el disco debut de Oasis. Si se ven los créditos del álbum, Noel sale no solo en guitarra y coros, sino que también bajo, batería y co-producción.

Su lado caritativo
Aunque cultive su imagen de gruñón arrogante, desdeñando a otras bandas y músicos con la misma frecuencia y pasión con la que menosprecia al Manchester United y sus hinchas, Noel tiene su lado suave. Y aunque parezca raro, no es tan pequeño ni oculto. Por mucho que Liam lo tratara de usar de carnada señalando su ausencia en el concierto por las víctimas del ataque terrorista en Manchester, un representante de Noel hizo pública la información de que el compositor llevaba varios días donando las ganancias de su hit “Don’t Look Back in Anger” a varios grupos humanitarios. Teniendo en cuenta que la canción había visto un inesperado resurgimiento luego de que se transformara en el himno (no) oficial de la ciudad al ser cantado espontáneamente por una masa de dolientes, no debe haber sido una cifra pequeña.

Noel también es uno de los embajadores del Teenage Cancer Trust, una fundación que se dedica a reunir dinero para ayudar a jóvenes que padecen cáncer. Uno de los métodos más efectivos que tiene esta firma es un concierto masivo en el Royal Albert Hall. El evento es organizado año a año por Roger Daltrey de The Who, salvo por el 2013, cuando problemas de agenda lo obligaron a dejar a cargo a alguien de confianza. Y Noel cumplió sin problemas con la tarea.

Odia las redes sociales
Auto descrito como “el último rockstar”, Noel Gallagher es una celebridad atípica. No se guarda sus opiniones ni parece en lo más mínimo preocupado por la ola de correctismo político que ha afectado a varios de sus camaradas. A pesar de que es un multimillonario (entre los royalties de “Wonderwall” y esa racha de 20 álbumes seguidos debutando en el nro 1 de las listas, no digamos que le falta), mantiene un estilo personal bastante conservador. No tiene un auto con el que marcar la línea que lo separa con el resto de los mortales. Ni siquiera maneja; incluso circulan varias fotos del músico tomando el metro.

Pero quizás lo más extraño de todo sea su ausencia total del mundo de las redes sociales. Si a esto se le suma su título (no oficial, nuevamente) como el mejor entrevistado del mundo, ganado por su facilidad para las frases y respuestas altamente originales y cómicas, su mutismo digital se vuelve aun más extraño. Después de todo, celebridades con la mitad de su ingenio arrasan en Twitter y su vida llena de viajes y amigos famosos (desde Kate Moss a Matthew Mcconaughey, pasando por Johnny Marr y Jerry Seinfeld), es de lo que se nutre Instagram. Pero a él no le interesa. Cuando el comediante Jim Jefferies le preguntó sobre ellas en su programa, Noel las calificó como “la mayor pérdida de energía de la historia de la raza humana. Son para idiotas. Nadie cool está en las redes sociales”.

Es un padre de familia bastante convencional
Desde el año 2000, que fue cuando la conoció en un club en Ibiza, Noel Gallagher ha llevado una tranquila y plácida vida familiar junto a su segunda esposa. Padre de dos niños y una hija ya mayor de edad, el músico se deleita detallando los goces de su vida familiar frente a los estupefactos entrevistadores, más acostumbrados a las eternas historias de problemas y conductas erráticas en la vida personal de las estrellas de rock que a las anécdotas domésticas. Por supuesto que estas tienen el sello que caracteriza al guitarrista, como cuando reveló que su hijo más pequeño había agarrado la costumbre de jugarle bromas pesadas a Bono cuando los High Flying Birds telonearon a U2 el año pasado. Tampoco se pierde ver Britain’s Got Talent junto a su hija y ha asegurado en más de una ocasión que su esposa, a quien siempre declara su adoración, no escucha su música.

Quizás uno de los momentos más inesperadamente tiernos ocurrió en una entrevista reciente, donde contó que luego de ver junto a su hijo un video de The Smiths en vivo en los 80s, Gallagher jr. quedó impresionado por la música, comentándole que se trataba “de cosas de verdad y no de relaciones y esas cosas”. Visiblemente orgulloso, Noel le aseguró que cuando quisiera podía acceder a la muy bien surtida colección de discos de su padre, donde se podría nutrir de muchísima más música de verdad.

Ah, y Noel también tiene un gato. Se llama Boots y ha asegurado en más de una ocasión que “es más rock and roll que Radiohead”. Domesticidad al estilo Gallagher.

Colors Night Lights
31 de octubre
Velódromo del Estadio Nacional
Desde las 16 hrs.
Entradas por sistema Ticketplus
Valores Preventa:
Cancha general: $ 32.000
Cancha VIP: $ 56.000
*Valores no incluyen cargo por servicio.

Valores normales:
Cancha general: $ 40.000
Cancha VIP: $ 70.000
*Valores no incluyen cargo por servicio.
#ColorsNightLights #NoelGallagherEnChile

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