POR @PATYLEIVA
El 2003 fue el año en el que The White Stripes irrumpió con Elephant, su cuarto disco, que abría con una canción inesperada pero extrañamente familiar llamada Seven Nation Army. La base simple se metió instantáneamente en las cabezas de quienes la escucharan, y fue en un partido de la Champions League de ese año donde el equipo belga de Brujas juagaba contra el Milan, cuando en un bar coincidió el partido con la música, fundiendo el espíritu futbolero en una sola cosa.

Desde entonces, el tema compuesto por Jack White se ha vinculado de manera espontánea al deporte en los estadios. Tiene la gracia de que su inconfundible riff de guitarra se puede tararear con facilidad, y la misma potencia de un hit de Queen (como We Will Rock You).

El público la adoptó orgánicamente y la FIFA asumió que este es el verdadero tema del mundial –el tema oficial quedó en el olvido– así que durante todo este mundial lo escuchamos por el altavoz para dar por comenzado cada encuentro de la copa del mundo que llega a su fin mañana. ¡Nos queda demostrado que la música y el público mandan!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here