POR LUCAS RODRÍGUEZ SCHWARZENBERG
Josh Tillman, alias Father John Misty, es un músico norteamericano de 37 años y una carrera completamente única. Trajinando en el mundo de la música desde al menos el 2004, Tillman lanzó varios discos en solitario, además de colaborar con una decena de bandas de más o menos notoriedad en la escena alternativa. Tocando batería con Fleet Foxes fue donde estuvo más cerca de la fama, pero fue cuando dejó esta banda, sufrió una suerte de quiebre, intentó (y fracasó) escribir una novela, consideró abandonarlo todo y finalmente dio con la idea de crearse un alter ego, que el éxito finalmente le tocó el timbre. Como Father John Misty ya ha publicado cuatro discos, el último, “God`s Favorite Costumer”, en junio pasado. 

Ahora que ya está presentado el personaje, toca venderlo. Acá van 5 razones.



1. Canta (casi) idéntico a un joven Elton John
Independiente de lo que opines sobre la música del hombre que le dio “Tiny Dancer” y “Rocket Man” al mundo (brillante/anticuada/no sabe/no responde), nadie en su sano juicio podría sostener con algún nivel de credibilidad que Elton John no posee una voz bella. Incluso si se tiene en cuenta cómo el uso, el tiempo y el abuso se la han ido afectando, sir Elton aun mantiene un timbre impecable, instantáneamente dulce al oído, sin importar que esté cantando sobre sinsentidos como el rock del cocodrilo (?) o princesas noventeras fallecidas mientras escapaban de los paparazzis. 

Dentro de todas las fases por las que ha pasado su garganta, quizás la más icónica sea la de sus comienzos, cuando sus afinadísimos tonos convertían “Your Song” en un clásico instantáneo. Con esa canción en mente, abre Spotify o adéntrate en el océano de basura que es Youtube y escucha “Pure Comedy”, la primera canción del disco homónimo de Father John Misty. ¿Gemelos separados al nacer? Si no fuera por un par de décadas y océanos de por medio, el argumento se podría llegar a sostener.

2. Sus letras… OMFG sus letras

Para acercarse a las letras que Father John Misty confecciona para sus canciones habría que probar una receta nueva en cada intento. Partiendo desde una base de Leonard Cohen, agregar un poco de Nick Cave, algo de Elvis Costello, un toque de Lennon, una pizca de Shane McGowan… pero aun así estaría faltando algo. A veces son de una intensidad incómoda, como cuando desmenuza los problemas anatómicos y culturales que condenan a nuestra sociedad (“Pure Comedy”); en otras cinemáticamente humorísticas, como cuando se inventa una odisea esquizoide en 3a persona dentro de un hotel (“Mr. Tillman”) o da sus consejos para ser un marido ideal (“The Ideal Husband”). Y a veces cargadas de polémica, como cuando profetiza que el futuro girará en torno al sexo virtual con Taylor Swift (“Total Enterteinment Forever”). Como sea, FJM no es de esos artistas que simplemente se pueden dejar sonando de fondo: tratar de trabajar escuchando frases como “Our brains are way too big for our mothers’ hips/ And so nature, she divines this alternative/We emerge half-formed and hope whoever greets us on the other end/ Is kind enough to fill us in ”, no ayuda mucho para terminar a tiempo la planilla de Excel.

3. Viene en su mejor momento

Desde que publicó su primer disco, “Fear Fun”, el 2012, Father John Misty no ha hecho más que seguir creciendo. Este y su siguiente propuesta, “I Love You, Honeybear” (2015), suenan a discos depurados y expertos de rock alternativo/hipster gringo, algo que ya han hecho por todos los lados posibles gente como Kurt Vile o The War On Drugs. Fue con “Pure Comedy”, del 2017, que el sr. Tillman se rebeló contra sus coetáneos, optando por melodías menos improvisadas y más clásicas, sonidos menos atmosféricos y más concisos, y por sobre todo, una ambición más clara y confiada, sin el miedo al ridículo que permea a gran parte del rock actual. Con canciones épicas que superan los 10 minutos sin recurrir a cambios de tiempo y/o curiosidades sacadas de la bolsa de trucos del progresivo, Father John Misty parece más que dispuesto a cargar con el peso del mundo sobre sus hombros. Es alguien que quiere ser escuchado, no usado para rellenar los vacíos de una playlist de gimnasio.

4. No le hace asco a la polémica

Quizás lo que más conecta a Father John Misty con sus antepasados, es el aura de genio errático que se ha ido creando a su alrededor. Sacando el caso del siempre conflictivo Jack White –otro chivo en un mundo de ovejas–, algunos de los comportamientos de Misty han hecho muestra de un temperamento difícil, algo atormentando, el lastre clásico de los artistas cuyo talento escapa al de la media.

En julio del 2016 interrumpió su set en el festival Xponential Music en Camden, Nueva Jersey, luego de 20 minutos para dedicarse a sermonear al público sobre el rol estupidizante que tienen los medios y el entretenimiento en nuestras vidas. Luego de eso tocó “Leaving LA”, su pieza épica de 13 minutos, realizó una cover de “Bird On A Wire” de Leonard Cohen y se marchó del escenario. No es exactamente una pataleta de rockstar (véase, Liam Gallagher), pero sí algo que le ganó no pocas críticas en esta era donde la paciencia escasea y la ansiedad reína.

Descrito por un entrevistador del Guardian como similar a un joven David Foster Wallace, en otras ocasiones le ha dedicado rosarios de chuchadas a Donald Trump. Después desapareció por completo de las redes sociales, criticándolas como completamente nocivas para alguien con depresión como él, un comentario tan doloroso como honesto y completamente fuera de personaje para una estrella pop de este milenio.

5. Es un gran intérprete en vivo

Suponiendo que esté de suficiente buen humor como para no salir a pelear con el público, Father John Misty hace gala de unos conciertos notables. Viaja con una orquesta de músicos que parece arrendada a la titular Machine que opera Florence Welch, incluyendo saxos, guitarras, pianos, trombones, lo que sea necesario para replicar a la perfección los sonidos de sus discos, sabiendo también cuando usar qué o cuándo simplificar la interpretación a nada más que un piano. Su voz no se queda atrás, sonando idéntica a sus discos, algo que por muy básico que suene, no suele ser un supuesto en muchas estrellas pop actuales.

Dejando de lado la parte sonora, la puesta en escena que ostenta FJM es austera, dejando de lado cualquier pretensión de espectáculo. El foco es él, con su barba de vagabundo y lentes de jubilado en Miami, además de la errática personalidad que su alter ego le permite interpretar a sus anchas. Una buena referencia de lo que debería ser su show en Chile es su reciente presentación en el festival Primavera Sound en Barcelona: allá bromeó con que podrían usar los fuegos artificiales que dejó la banda Migos, para después tener no una, sino que más de tres partidas en falso para su canción “Pure Comedy”, usando estos “errores” para burlarse de la solemnidad de su propia canción, para exasperación tanto del público como de su pianista.

Los argumentos fueron expuestos y el caso está cerrado. Solo falta contar los días, horas e impaciencias hasta que llegue ese 1 de septiembre y el Sr. Tillman se suba al escenario del Espacio Riesco para interpretar sus increíbles canciones… o amonestarnos por ver demasiadas películas del Hombre Araña. Cualquiera de las dos. Ojalá que la primera.

Aniversario Club Fauna presenta – Animal Collective en Chile
Sábado 01 septiembre 19:00
Espacio Riesco – Huechuraba
Precios: $ 41.800 (incluyen cargo por servicio)

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