Cecilia Lagos
POR LOU MARINO
Cecilia Lagos es una destacada periodista deportiva chilena que se introdujo en un territorio tomado principalmente por hombres y logró ser reconocida a nivel internacional. Con más de 20 años de trayectoria trabajando en radio, TV y prensa escrita, Cecilia es la única mujer que ha presentado los goles del fútbol chileno en televisión abierta en horario estelar junto a Pedro Carcuro, entre otras figuras, y también la única periodista que ha presentado el bloque deportivo en un noticiero central de TV abierta, comentando fútbol en TVN. A lo largo de su carrera ha colaborado con medios extranjeros tales como ESPN, BBC, Daily Mirror y El Gráfico de Argentina.

En la actualidad vive en Holanda, es miembro del jurado que elige anualmente a los 100 mejores futbolistas para el diario británico The Guardian y está comentando los partidos del mundial Rusia 2018 para T13 y sus plataformas digitales, de Canal 13; además de otros proyectos internacionales.

En el contexto del mundial decidí entrevistarla y por fin exponer un punto de vista femenino sobre este área periodística que en Chile no pasa desapercibida.

¿Cómo supiste que querías dedicarte a esto? ¿Qué edad tenías?
Fue a los 11 años. Era fanática del fútbol y de mi equipo, la Católica. Y me apasionaba muchísimo ver torneos internacionales también. Al principio quería ser jugadora. Pero no podía en ese tiempo (fines de los ’80) porque a las mujeres no se nos permitía integrar escuelas de fútbol en los clubes. Igual con lo que sabía de fútbol, siempre hablaba con mis compañeros de colegio o con la gente y me di cuenta que eso era lo quería: Si no podía jugar, quería hablar de fútbol. Comentarlo, informarlo. Y así decidí que sería mi vida.

¿Cuál fue tu primer trabajo en periodismo deportivo?
Mi primer trabajo fue en Las Últimas Noticias, en su antiguo formato, cuando tenía 14 años. Don Iván Cienfuegos, un hombre muy importante en la historia del periodismo chileno, era el subdirector del diario en ese momento y coincidimos en una reunión social. Nos pusimos a hablar de fútbol y él, que había comenzado como periodista deportivo en Concepción, quedó impresionado y me ofreció escribir una columna cada vez que jugara la Católica y yo fuera a ver el partido. Yo no lo podía creer cuando me lo dijo porque quería decir que ya estaba empezando a cumplir mi gran sueño. Ellos le pusieron a mi columna “Con Prisma Juvenil” y en la firma aparecía mi nombre, mi edad y mi curso de colegio para que la gente supiera que era niña de enseñanza media la que escribía. Aparecía en el Extra Deporte que era el suplemento deportivo de los jueves.

¿Qué ha significado para ti ser mujer en un espacio dominado por hombres?
Hay varios aspectos para esa respuesta: Por un lado, ha significado sentir orgullo de ser de las primeras en entrar a un mundo tan machista y cerrado y que las oportunidades me las haya ganado siempre por mis capacidades, jamás por mostrar el cuerpo ni por tener “pitutos”. Por otro lado, siempre me he sentido agradecida de la buena relación con mis compañeros en los medios donde trabajé, de su aceptación y consideración dentro del grupo. Aunque sí experimenté muchísima envidia, prejuicio y mala onda de colegas de otros medios que ni siquiera te conocen, sobre todo en Twitter.

Y, finalmente, el peor de los aspectos es saber que a la hora de darme oportunidades o de aspirar a ganar un buen sueldo, estaba limitadísima sólo por ser mujer. Al principio puede estar bien porque este es un oficio en el que jamás se deja de aprender, pero cuando ya pasas a dominar la etapa en la que estás, tocas un techo y lo lógico es avanzar asumiendo nuevos desafíos. Entonces cuando esas oportunidades no llegan, aún cuando estás preparadísima, y te tienen ahí haciendo lo mismo todos los días por años, obviamente te sientes estancada. Más aún cuando te das cuenta que para un jefe no eres mucho más que la alternativa para reemplazar compañeros o ser el backup en caso de que el satélite se caiga, o que jamás te sacan del estudio para mandarte a ninguna cobertura, o que cuando juega la selección chilena te sacan de tu espacio porque prefieren que los hombres comenten para generar más polémica. Ahí te das cuenta que “el problema” es ser mujer, que por ser mujer eres el hilo más delgado, el accesorio. Y ni soñar con ganar el sueldo que te corresponde de acuerdo a tu experiencia y competencias. La brecha salarial es obscena. Entonces es frustrante asumir que no importa cuán bien lo hagas o cuánto sepas ni cuántos idiomas hables ni tus años de experiencia, porque el problema es simplemente que seas mujer. Peor aún si no estás dispuesta a usar minifalda o escote, que también me lo pidieron y me negué.

En contraparte, con los medios extranjeros mi experiencia siempre ha sido fantástica, todo lo opuesto, en trato, valoración y oportunidades.

¿Quién fue tu primera ídola?
¡Madonna! A finales de los 80’.

¿Alguna reflexión sobre este mundial?
Siento que se acabó el cuento de la historia, la tradición o las grandes figuras. Mira lo que les ha pasado a Alemania, España o Argentina. O a Italia y Holanda que ni siquiera clasificaron. Y en contraste, mira a equipos como Croacia, o lo que hizo Japón frente a Bélgica. Por suerte este mundial no ha sido predecible. La historia o los millones en la cancha valen de nada si no tienes un equipo, un grupo cohesionado en lo futbolístico y humano, con trabajo y una idea clara, donde todos sean parte importante de lo que se trata de lograr.

¿Cuál es tu recuerdo más preciado relacionado al fútbol?
Cuando la UC pasó a la final de Copa Libertadores en un partido dramático el año ’93 frente a América de Cali en Colombia. No sólo remontó un 0-2 a 2-2 sino que en el último -¡último!- minuto Óscar Wirth les atajó un penal que los hacía ganar a ellos. Tenía 16 años. Casi me morí de los nervios. Cuando Wirth atajó el penal, grité como loca y con el pitazo final, me largué a llorar a gritos, corría por toda la casa. Estábamos en la final del torneo más soñado para cualquier hincha de club sudamericano. Mi papá me tuvo que calmar. Fue una locura, jajaja.

El segundo, es cuando Chile fue campeón de la Copa América de 2015. ¡Qué liberación más increíble y grande!

¿Qué música se escuchaba en tu casa cuando eras niña?
Música de la radio AM, que era básicamente de cantantes latinos tipo Yuri, Daniela Romo, Luis Miguel, Julio Iglesias o lo que fuera popular en el Festival de Viña. Y también música anglo de la radio Tiempo o Concierto. Mi papá además ponía mucho a Queen y en el auto a Juan Luis Guerra.

¿Qué música estás escuchando en la actualidad?
Soy fanática de la música anglo de los ‘80. Para mí, es la mejor. También de los ‘70. Y Morrissey o The Smiths, porque Morrissey es mi cantante favorito. Lo amo con locura.

¿Cuál ha sido tu mundial preferido? ¿Por qué?
Recuerdo con muchísimo cariño Italia ’90. Ya estaba a full interesada en el fútbol y mi ídolo era Maradona. Había apoyado a Argentina en México ’86 y trasladé ese apoyo al año ’90. Escuché en el colegio la tanda de penales contra Italia y me dio mucha pena cuando perdieron la final.

Francia ’98 también es especial, aunque no mi favorito, pero lo tengo muy grabado porque Chile había vuelto a competir después del castigo por el Maracanazo y porque estaba con mi hija recién nacida y veía los partidos con ella bebé chiquitita en mis brazos.

El fútbol femenino tiene cada vez más notoriedad y desarrollo ¿qué piensas y cuáles son tus expectativas al respecto?
Me parece que es momento ya, que es justo y es necesario. Las asistencias a los estadios y los grandes ratings televisivos cuando se transmiten torneos desmienten a los que dicen que el fútbol femenino no atrae interés. Por lo demás, el fútbol femenino ha logrado algo bellísimo que el fútbol masculino no ha podido resolver: Hacer que vuelva la familia al estadio. El ambiente de las tribunas en un partido de fútbol femenino es lo más lindo, seguro y sano que puedas sentir. Hay una competencia sana y limpia en la cancha que se refleja también en el tipo de público que atrae. Lamentablemente la situación en las que las jugadoras desarrollan su trabajo es casi amateur y en eso es inaceptable. No les dan las condiciones óptimas y a veces ni mínimas para entrenar, vestirse o trasladarse, la mayoría no puede vivir de jugar. Los clubes y las federaciones le deben el mismo respeto al fútbol femenino que al masculino y esa es la base de su desarrollo. Es cosa de tiempo, pero hay que seguir presionando.

¿Cuál es la película que has visto más veces?
Star Wars, episodios IV, V y VI.

¿Cuál ha sido la mejor experiencia que has tenido en tu trabajo?
Las invitaciones de ESPN al panel de Fuera de Juego, que es el programa de fútbol más importante de habla hispana. De partida, ir a al cuartel central de ESPN en EE.UU. es como ir a Disneyworld para un periodista deportivo, o al menos para mí. También estuve con ellos en Río de Janeiro para comentar el Chile – Brasil del mundial de 2014. El nivel de organización, profesionalismo y el respeto, trato y valoración que te dan todos es lo mejor que me ha pasado en mi carrera.

¿Cuál es tu red social preferida?
Twitter (@CeciliaLagos). A pesar de todo el odio que la gente frustrada o ignorante descarga ahí, al final depende de uno cómo tomarlo. Ha sido un aprendizaje. Pero sobre todo, ha sido también un medio para mostrar mi trabajo y desde ahí se me han abierto muchas puertas y oportunidades.

También me gusta Instagram (@ceci.lagos) porque me permite usar recursos audiovisuales para entregar información o interactuar con los seguidores y en ese sentido es muy útil y entretenido.

¿Qué le dirías a las mujeres en formación que quieren dedicarse al periodismo deportivo?
Que primero se aseguren de que se quieren dedicar al periodismo por vocación, por pasión. No porque quieran ser famosas o porque no les alcanzó el puntaje de la PSU.

Que una vez claro lo anterior, sepan que uno no puede ser más importante que la noticia o el contenido que uno entrega. Y en todo caso, la forma en que uno entrega el contenido es lo que habla por ti y te retrata.

Y, siendo consciente de esto, busquen siempre la excelencia en la manera de comunicar y en la información que están entregando. Errores cometeremos siempre porque somos humanos, pero les pediría que fueran rigurosas en verificar el origen de la información, en contextualizar con datos, y que sepan mucho. Que realmente sepan de lo que están hablando y que ojalá no caigan en el recurso fácil de mostrar el cuerpo por sobre el conocimiento y el profesionalismo, para sacar ventajas laborales. Si no, seguirán respondiendo al estereotipo que los hombres quieren mostrar de las mujeres en espacios deportivos, ocupando los puestos que les corresponden a las verdaderas profesionales del área.

Que sean coherentes con lo que dicen y hacen respecto de cómo muestran su trabajo, su persona y cómo manejan su carrera. Que no acepten roles que no les acomoden o que no dignifiquen sus capacidades, incluso si eso significa perder ingresos económicos. Básicamente, vocación, determinación a toda prueba, coherencia, profesionalismo a full, paciencia y perseverancia. Sobre todo lo último porque, aunque se están abriendo más espacios, al menos en Chile aún falta muchísimo y la van a necesitar.

2 COMENTARIOS

  1. Qué seca! Me encantó la entrevista. Qué rabia lo que cuenta de las brechas y me imagino también que tuvo que estudiar el doble sólo porque era mujer en un mundo en el que era minoría. Cuánto periodista deportivo habla puras leseras y ahí está, en pantalla, feliz de la vida.

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