infertilidad
POR J.
Hace 8 años supe que no podía tener hijos de manera natural, mi única opción era hacerme un tratamiento in vitro. Al año siguiente lo intentamos con mi pareja y no resultó, fue traumático, pero de todos modos, después de un tiempo prudente, intentamos congelar mis óvulos, que vendría siendo como hacer la mitad del tratamiento y dejar la parte final para cuando nos sintiéramos preparados. Lo habíamos pasado tan mal que hacerlo de esta forma nos pareció buena idea, pero tampoco resultó.

Nos propusimos intentar nuevamente. Estuve en acupuntura un año entero, tomé vitaminas, comí sano, hice todo lo que pudiera ayudarnos, pero nuevamente no funcionó. Ahora tengo casi 40 años y empiezo a hacerme la idea de que no seremos padres, pero lo más difícil creo, son las consecuencias.

Mi pareja no tendrá hijos (no me los pide, pero yo sí quisiera dárselos), mis padres y mi suegra no serán abuelos y nuestros amigos tienen vidas bastantes diferentes a la nuestra, ya no pueden salir de noche, hablan de colegios, etc. A mi por ser mujer me ha tocado más duro en ese sentido. Me preguntan siempre si tengo hijos, por qué no los tengo o dan por sentado que existen, soy como la Jennifer Aniston de mi mundo social.

Los tratamientos de fertilidad son duros, física y sicológicamente, te dejan botado y así como te unen en una cruzada junto a tu pareja, también nace una distancia que va mutando, a veces es más grande y otras no tanto, pero siempre está ahí, acechando. Por lo general, la distancia grande viene cuando siento pena por no ser madre, porque no tuvimos opción de elegir si queríamos tener hijos o no, porque me lo imagino y me cuesta ver la felicidad en otras cosas, que por cierto las hay y muchas.

Este deseo de maternidad te desconcentra de los otros planos de la vida, que son igualmente potentes y parte de nuestra identidad. En mi caso, la infertilidad abrió el portal de otro montón de enfermedades. Desde que apareció el tema me la paso en el doctor por una u otra razón. Ahora intento sanarme de esos daños colaterales –si es que lo son–, y planear mi vida sin hijos.

Quiero prepararme para las cosas buenas que vendrán y descubrir nuevos caminos, ver todo lo que he dejado de ver por ponerle tanto foco a este tema. La gente seguirá preguntándome si tengo hijos o no, pero esos son ellos, yo ahora pretendo ver la vida desde otro lugar.

unsplash-logoArthur Aldyrkhanov

12 COMENTARIOS

  1. Qué buen post! Me siento identificada cuando dices que te toca más la presión por ser mujer, empatizo contigo ya que lo he vivido en carne propia ya que llevo 2 años de casada y con mi marido aún no queremos niños (ni siquiera sabemos si podemos tenerlos, a veces me paso rollos con eso). La gente es muy impertinente en ese aspecto y en muchas ocasiones se hace incómodo casi tener que estar dando explicaciones de algo personal. Creo que a veces, en ese afán de no entrar en detalles, he sido pesada…así que ánimo por ese lado!! Y como dices, la vida tiene un montón de aristas y aspectos positivos que es genial disfrutar al 100%. Ya no es la época en que las mujeres se “sienten realizadas” por ser madres. Toda mi fuerza para ti, de seguro la vida tiene algo mejor preparado para uds!!

  2. Se puede ser madre no solo pasando por un embarazo, la adopción es un embarazo del corazón, dar amor a un hijo va mucho mas alla de llevarlo en la panza 9 meses o de que tenga tu carga genética.
    Tengo amigas que han adoptado, otras que han pasado por tratamientos en varios centros hasta lograr un embarazo con sus propios gametos e incluso otra que logró su embarazo con los ovulos de otra persona y todas adoran a sus hijos.

    • La adopción es una opción tan linda, y muchas personas la descartan porque “No tiene tu sangre” u otras tonteras como esa. Mi mamá es adoptada y créanme, le cambian la vida a una personita y no hay diferencia de amor. Así que denle una vuelta

  3. Yo te puedo dar un dato de doctor de fertilidad que, si bien ocupa métodos mucho más agresivos o arriesgados que el común de los médicos, es el más eficiente. Si con él no quedas, ahí recién me empezaría a resignar. Se llama Cesar Cafatti y atiende en la Fundacion San Cristobal. Mucha suerte sea lo que sea que suceda.

  4. Yo también soy infértil, lo sé desde los 15 años, y mi única opción sería el vientre de alquiler. Saberlo a esa edad fue muy difícil, y definió mucho de quién soy hoy día. Fue determinante en todo sentido, y sumamente doloroso, y si bien la adopción es una opción que mucho tiempo consideré, desistí porque maternidad lleva siendo un tema en mi vida por tanto tiempo, y me ha significado tanto dolor que no quiero más, no quiero vivir más procesos duros, incertidumbres ni frustraciones. Saberlo tan niña, cuando una no está preparada, también fue una suerte, pues he ido armando mi vida de manera de concentrarme en todas aquellas tantas, muchísimas cosas que te pueden dar felicidad además de la maternidad. Es difícil porque la sociedad te recuerda a cada rato que tener hijos es casi un deber, pero pienso que personas como tú o como yo contribuimos en algo a demostrar que tener una familia es sólo una opción, no así un deber, y que si la tienes, puede componerse de quiénes y cuántos tú quieras, y no por cómo te digan que debe ser.

  5. Está la opción de la ovodonación con espermios de tu esposo. Amigas lo han hecho y están muy felices con sus guaguas.

  6. Me costó mucho leer esto, sufro por no poder tener hijos, ahora ni siquiera estoy con pareja, no tengo una persona apoyándome, es difícil sacar fuerzas de donde una cree q ya no hay… Te encuentro valiente, aún no logro enfrentar todo esto en el tema social, me siento débil, cuando se que la gente se wueda hablando, de la boca para afuera se dicen muchas cosas lindas, pero en la soledad la verdad es muy diferente.

  7. Por distintos motivos (enfermedades y muertes de familiares de ambos), con mi marido no tuvimos hijos tras algunos años de estar casados. Siempre pensamos en darnos 2-3 años sin hijos para consolidarnos como pareja, pero sin quererlo la vida nos fue llevando a postergar el momento. Cuando al fin nos decidimos (la “tormenta” ya había pasado), nos costó. Estuvimos un año tratando naturalmente, luego pasamos por 8 inseminaciones y finalmente llegamos a las in vitro.
    En ese proceso creo que me fui para adentro. No quería comentarlo con nadie. Sentía que odiaba mi cuerpo, que estaba “seca” y que jamás sería capaz de dar vida.
    Fueron meses de pena, angustia. De preguntas incómodas de parienetes, taxistas, vendedores, conserjes. Días de llantos al ver que, incluso antes de hacerme los tests de embarazo, llegaba la regla…
    A todas quienes están en eso o quienes ya terminaron ese proceso, las abrazo. Reposen y hagan lo que su corazón y voluntad les diga: para algunas, es seguir insistiendo; para otras, optar por una vida sin hijos; para otras, adoptar. Cada camino es precioso y justo con la historia que cada una haya vivido. Ojalá tengan mucha gente que las abrace y las escuche, eso finalmente son las cosas que sanan.

  8. lo que le “quitaras” al resto de tu familia es lo que menos importa en esto; si tus papas no serán abuelos ni tus hermanos tios es un tema de la vida no más, no te puedes sentir mal por eso. Si tu no puedes y quieres tener hijos, hay más opciones, si no quieres adoptar tienes que prepararte sicologicamente para saber que simplemente no tendrás hijos. Y respecto a la presión social lo mas sencillo es no irse por las ramas ni contestar con evasivas, hay que decir simplemente “no tengo porque no puedo…” ahí la gente se queda helada y no pregunta nunca más. En mi casa hubo un periodo que me preguntaban y yo siempre decia que no sabía, que no moría por eso pero cuando fue una certeza (el medico tambien me lo dijo hace varios años) simplemente llegue a mi casa y dije “el medico me dijo que no puedo tener hijos para que no sigan preguntandome”..y listo…mis amigos cercanos también lo saben..nunca más fue tema y finalmente se que es algo que en mi vida no pasara..disfruto a mis sobrinos y a los hijos de mis amigos y yo simplemente no tengo la vida del 90% de mi entorno…lo que no significa que sea buena o mala..solo es distinta

  9. Primero, trata de sacarte esa mochila de consecuencias “externas” (p.e. abuelos). Me imagino que está siendo inevitable pensarlo, pero no es tu mochila!!! Mucho ánimo y abrazos!
    Segundo -y esto lo comento en cuanto al tema y no para la autora ya que no la conozco ni tampoco su historia-, a mi parecer y según mi experiencia el diagnóstico de la infertilidad es bastante relativo (en general me pasa eso con los diagnósticos-tratamientos médicos). A ver, lo que me pasó a mi: A los 16 me diagnostican Síndrome de Ovario Poliquistico, es decir, no tengo los quistes pero tengo todos los síntomas, entonces, te diagnostican igual de ese modo (fuck ciencia). Con los años se me agudiza una amenorrea, me recetan anticonceptivos y los tomo por tres años. Tomo conciencia de esto y los dejo porque considero que es una solución parche que no va al meollo. Vuelve mi amenorrea (más aguda que nunca). Los doctores me examinan entera, me recetan hormonas y hablan de mi infertilidad.
    Parte 2: No me conformo con los diagnósticos -de distintos doctores-, pues nunca sentí que fueran certeros, además de preguntarme qué sucedería si quisiera ser madre y no podría tomar pastillas. Comienzo con terapias alternativas. El tema es que he comenzado a botar una gran pena que tenía dentro (quizás ni tan consciente de ella). y pum! Bajó mi luna con tooooodo. Desde Enero (que es además cuando tengo mis vacaciones) que me esta llegando mi regla dentro de todo de modo normal.
    Al final, les comparto mi historia porque creo que a alguien le puede servir. Si lo que les dicen no las deja tranquila insistan y, por sobre todo, sigan su intuición. La ciencia nos puede ayudar en mucho, no lo dudo, pero siento que dentro de uno está gran parte de la respuesta.
    Cariños y ánimo a todas!!!!

  10. Este tema igual es sensible para mí.. luego de ser irregular durante la adolescencia y proseguir así … Ya más grande y luego de ir a médico en busca de respuestas a por que no me embarazada, teniendo pareja estable y no cuidandonos, llegamos a la consulta y luego de la charla respectiva salimos con la batería de examenes para cada uno, eran varios y coincidió en q algunos se realizaban con periodo y estaba de suerte (eso creía yo) en una ecografía transvaginal el doc se detuvo en cierto detalle y sin más … Me mandó a hacer una biopsia .. con posible diagnóstico de hiperplasia endometrial, me costó un par de días caer en la gravedad de ese diagnóstico y me dio terror y depre.. además de ansiedad por corroborar dicho diagnóstico y más aún trabajando en el área de la salud 🙁
    Demás está decir que corroborado el diagnóstico lo de tener guagua paso a décimo plano y ya solo me centre en el tratamiento … Lo que si jugó a mí favor es ser relativamente joven y querer (dentro de lo q se pudiese) ser madre.. ya que se preservó útero, de lo contrario habrían sacado matriz no más y se acababa el problema de raiz..
    ya ha pasado un año aprox de la segunda biopsia y luego de inyecciones mensuales a base de progesterona por casi siete meses y de que el ginecologo-oncologo me diera de alta, me queda un examen pendiente para ver si hay alguna falla en mí y la verdad he dilatado por uno u otro motivo … Pero es q la verdad ya no me mata taanto lo de la maternidad .. quizás suena egoísta eso de no dar nietos o sobrinos o siquiera dejar un legado … Si llega la maternidad bien, pero si no se da .. aparte de ser un dolor grande en el alma, tampoco se acabará el mundo .. y es una nueva forma de vivir la vida 🙂

    Pd: como anécdota, plus o karma* trabajo con infantes .. al principio me parecía un martirio y casi una burla… Pero ahora todo ese cariño y amor maternal que va fluyendo, lo veo como una oportunidad y se los entrego a ellos y que retribuyen de la misma forma.

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