POR LOU MARINO
El pasado 19 de abril se convocó a la primera marcha masiva del año y con mis compañeros nos organizamos para ir a dejar registro audiovisual de cualquier hecho que nos llamara la atención. Sabíamos bastante bien a lo que íbamos en realidad, todos recordamos el nivel de represión existente en el gobierno anterior de Piñera, sobretodo teniendo a Andrés Chadwick en el mismo cargo.

Para cuando pasamos por el metro Santa Lucía ya estaban los guanacos y los zorrillos marcando presencia. Había mucha gente y durante la marcha vi un nivel de aguante que jamás había visto, estos mecanismos de represión no estaban funcionando porque la gente que se corría a las calles aledañas para no mojarse después volvía a la Alameda y continuaba el trayecto. Las lacrimógenas se aguantaban bastante. Y así llegamos hasta Los Héroes, donde FFEE tuvo que tomar otras medidas. Comenzaron las detenciones masivas, violentas, muchas sin razón.

El entorno se volvió un campo de guerra, mis compañeros grababan las detenciones, anotábamos nombres de detenidos y de los carabineros que estaban cometiendo faltas graves (varios de los cuales se sacaban o tapaban el nombre del uniforme). En medio del caos me avisaron que se habían llevado detenido a mi mejor amigo por estar parado grabando, y todo comenzó a suceder un poco en cámara lenta.

Miré hacia atrás y vi a dos FFEE llevándose a una niña de aproximadamente 15 años, con su uniforme de liceo aún, tomándola con fuerza del pelo. Ahí perdí el control. Recordé por qué estaba ahí, luchando para que las próximas generaciones tengan las mejores condiciones educativas posibles, y temí por todos los estudiantes secundarios que no reciben apoyo alguno de nadie. Ningún abogado iba a ir a sacar a esa niña, sus papás quizás la castigarán, no iba a poder ir al baño hasta que la soltaran en la comisaría, y así todos los pensamientos se me cruzaron por la mente en un segundo.

Recordé también cuando estaba en el colegio y me enteraba de que a mis compañeras los carabineros las manoseaban y golpeaban en el retén. Intentamos hacer algo, nos dimos cuenta de que no se podía hacer nada. Esta operación se repitió cientos de veces a nuestro alrededor. Y lograron dispersar la marcha, ya fuera por miedo a una detención o porque al llevar detenido a alguien todo su círculo cercano presente iba a buscarlo a la comisaría que le correspondiera. Y así terminó, la primera marcha del primer año de este nuevo mandato presidencial. ¿Qué viene durante los próximos años?

3 COMENTARIOS

  1. Y? Hacias lo mismo cuando Bachelet estaba en el mando o casualmente estas marchas solo son cuando está Piñera? No se, me queda esa duda…

  2. Debemos entender que Lou Marino y “sus compañeros” estudian periodismo? Porque la objetividad no existe ni por error en esta pieza literaria. Qué susto cuando Lou sea “profesional”…

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here