POR QUILTRA*
Nos quedan pocas semanas de verano, las vacaciones se terminan y el “volver a la realidad” se acerca a velocidad luz. Probablemente muchas viajaron –y no hablo necesariamente de viajes grandes y lejanos– a la playa, al campo, a la casa de un familiar/amigo, incluso una tarde de plaza fueron el paisaje perfecto para aprovechar el tiempo libre. Entonces, ¿cómo regresamos a la realidad y nos enchufamos de nuevo sin olvidar esos días?: Viajando sin viajar.

Viajando psicológicamente a ese tiempo o espacio en que estuvimos y recordarlo con una sonrisa de oreja a oreja. ¿Cómo? Acá algunas ideas:

Películas: Ya sea por el idioma, los personajes, la historia o los paisajes, las películas tienen la capacidad de transportarnos a cualquier tiempo y lugar del mundo. Gracias a internet tenemos un pasaje en nuestra mano donde y cuando queramos.

Música: Siempre hay una canción o un artista nuevo que escuchamos esos días. Es entretenido al regreso investigar más sobre el/ella, escuchar sus discos, ver fechas de futuros conciertos o simplemente seguirlo en alguna red social. Podemos escuchar esa canción en 10 años más y nos trasladaremos inmediato a ese momento.

Escribir (como lo estoy haciendo ahora): Es bacán después de un viaje escribir sobre él, cómo te sentiste, si te paso alguna historia o simplemente datos prácticos que a futuro probablemente alguien te preguntará, nunca falta el “tú que fuiste a … dame los datos?”.

Hacer “esa” actividad: Las vacaciones dan el tiempo para hacer “esa actividad” que veníamos pensando hace tiempo pero por la rutina no lo hacías; pintar, bordar, hacer un deporte, etc. Ahora que regresamos a la normalidad y por más difícil que resulte, podemos tratar de seguir haciéndolo.

Imprimir las fotos: Es inevitable, si o si tienes una foto de ese paisaje, animal , comida o cualquier tontera que te llamó la atención. Hace un rato que estoy imprimiendo fotos a la vieja escuela, algunas las enmarco, otras las guardo en un álbum o incluso alguna las regalo (las he mandado como postal a las mismas personas que visité en las vacaciones).

Comiendo/tomando: Es mi favorita, siempre hay una comida que nos atrae de un lugar que conocimos o queremos conocer. Uno de mis libros favoritos que aprovecho de recomendarles es El Atlas Comestible de Mina Holland. Básicamente es un viaje alrededor del mundo con recetas, ingredientes e historia de los platos por país. Que rico es cocinar o salir a comer ese plato nuevo que probaste y saber que ese sabor y olor nos llevará para siempre a ese lugar de vuelta.

¿Ustedes qué hacen cuando se acaban las vacaciones? ¿Cómo tratan de alargar un viaje y recordarlo?

*Si quieres escribir en Zancada, manda tu colaboración voluntaria con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado TEXTO. Puedes contarnos lo que te está pasando en la vida, lo que se te ocurrió ayer mientras volvías a tu casa o compartir un dato bacán, como si se lo estuvieras contando a una amiga. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

unsplash-logoNong Vang

3 COMENTARIOS

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.