por Marla
El otro día caminando por el centro de mi ciudad una chica me entregó el folleto de un centro de estética donde realizaban una montaña de tratamientos para todo tipo de asuntos relativos al peso y las arrugas.
Hablaban del concepto de yesoterapia… prometían resultados en 3 sesiones y la seguridad con la que hablaban de la técnica me provocó curiosidad.

Cuando me puse a investigar llegué a entender que la yesoterapia busca adelgazar por medio de vendas de yeso lipolítico… ¿Qué significa esto? Que por medio de dichas vendas los lípidos del organismo se transforman para producir otras sustancias que cubren las necesidades energéticas. También se conoce este proceso como “movilización de grasas”.

Las vendas aumentan la temperatura del cuerpo y eso activa los compuestos que las forman (centella asiática fundamentalmente) Con este efecto se logra quemar las grasas de la zona intervenida.

Por lo que estuve revisando cada sesión no debiera dejar el yeso puesto por más de 4 horas y en realidad no son 3 sesiones, son 10 que, acompañadas de una dieta balanceada y ejercicio físico, logran la reducción de centímetros.

Hay quienes atacan este método ya que generaría el adelgazamiento de ciertas partes por medio de la atrofia de ciertos músculos, como cuando ocurre con el tratamiento de una lesión, pero hay que considerar que esos yesos se usan por semanas, incluso meses.

También encontré contraindicaciones como el peligro de producir atrofia muscular, además de secuelas serias en la espalda y la región lumbar. Además que en varios sitios aseguran que en una semana se habrá recuperado amenos la mitad de la talla perdida que vuelve además con flacidez.

En lo personal, pienso que si dedicamos tal nivel de esfuerzo por bajar una talla (enyesarse, pagar, ir a controles, comprar los materiales etc), quienes estamos en situaciones estándar, con algunos kilos de más por descuido y queremos sentirnos mejor debiéramos más bien optar por tomar medidas que involucren nuestra motivación y decisión por hacer ese cambio. Es una obviedad decir que la clave está en la alimentación saludable, (que no es lo mismo que llenar el refrigerador de productos endulzados con edulcorante) y en hacer ejercicio que nos ayude a tener más energía, sentirnos más contentas y estar en mejor estado físico.

unsplash-logoPete Bellis