perdón
por Apologetic
Siempre me he reconocido “culposa”. Seguramente se debe a mi formación, a mis colegios, a mi educación de niña buena, pero fue hasta hace poco que una amiga me hizo notar que estaba rayando en la autoflagelación. Okey, exagero, no me doy latigazos, ¡pero sí pido perdón muchas veces al día!

Fue cuando le conté una situación que me había pasado, una discusión en la que yo tenía razón pero terminé pidiendo disculpas para no agravar el intercambio de opiniones. Me dijo: no entiendo, ¿por qué fue que pediste perdón? Su duda era genuina, no era un decir. El relato no le calzaba con mi innecesaria agachada de cabeza, y una vez que me lo hizo notar, para mi también. Fue súper iluminador, porque, tal como ella me dijo, le quité todo el peso a mi argumento, le resté valor a mi reclamo y anulé mi postura con esa disculpa que no debiera haber sido. Nada en la discusión había tenido sentido.

Me puse observadora ahora que ya lo tenía presente, y efectivamente, ¡me las paso pidiendo perdón! Ahora me siento muy tonta, pero al parecer, mi “ser amable” termina siendo una forma de sumisión, y eso nada tiene que ver con ser educada o atenta. Mi propósito es usar el perdón cuando sea necesario y dejar de sentirme culpable por todo. Es como que banalizo el perdón, lo convertí casi en una muletilla. Ahora trato de llegar a la raíz de esta conducta, porque en verdad quiero saber por qué lo hago como acto reflejo y así poder atacar el vicio de pedir perdón (perdón si les di la lata.. broma/ejemplo XD).

**Si quieres escribir en Zancada, manda tu colaboración voluntaria con título y nombre con el que quieres firmar a [email protected] en un mail titulado TEXTO. Puedes contarnos lo que te está pasando en la vida, lo que se te ocurrió ayer mientras volvías a tu casa o compartir un dato bacán, como si se lo estuvieras contando a una amiga. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

unsplash-logoEzra Jeffrey

2 COMENTARIOS

  1. Las mujeres en general somos súper culposas, más por enseñanza que por ser mujeres. Como bien dices, a veces mal entendemos el ser amable con el dejarte pasar a llevar y muchas evitan al máximo el conflicto aunque eso signifique quedarse calladas. Los tiempos están cambiando y que bueno, al fin!! quizás no nos damos cuenta pero este cambio nos afecta a todas, incluso en temas como este. Ya nos estamos cuestionando por qué nos sentimos culpables, por qué tenemos que seguir cánones impuestos, por tenemos que dar la razón y evitar quedar de pesada cuando defendemos nuestras ideas, etc. etc. y eso siento yo que es gracias a todo lo que está pasando en cuánto al rol de la mujer en el mundo. Me fui para otro tema jajajaja pero en resumen, bkn por ti 🙂

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