barrio
por @patyleiva
Hace poco más de una semana se quemó la peluquería de mi barrio. Una falla eléctrica hizo arder en minutos el local ubicado en Pedro de Valdivia con Eliodoro Yáñez. El fuego partió en el subterráneo, arrasando por completo con el local. Los bomberos llegaron rápido, y controlaron el fuego de manera que no avanzó a los locales vecinos, pero la peluquería perdió absolutamente todo.

Desde hace 50 años las señoras Lucía y Corina son las dueñas de la peluquería Imagen, donde dan trabajo a 7 mujeres: peluqueras, manicurista, podóloga y depiladora. Todas ellas están hoy sin poder trabajar, porque para reparar el local y tenerlo funcionando de vuelta, deben pagar alrededor de 5 millones de pesos además de seguir pagando el arriendo. Lo primero que hay que hacer es instalar un nuevo sistema eléctrico, luego reparar paredes y techo, pintar por supuesto, y equipar el salón de belleza que acoge a la mayoría de las señoras, madres y abuelas de la zona.

Nunca ha faltado movimiento en el salón Imagen: “es que no en todos lados ocupan tubos ni hacen escarmenado”, dice Lucía al contarnos la razón de que su público sea mayormente de la tercera edad. Estamos hablando de clientes fieles que pasan horas arreglando sus cabelleras a su gusto y conversando en un espacio que sienten como propio.

Pasé a saludarlas y conversamos durante unos 25 minutos, y al salir me di cuenta que el olor a humo había quedado impregnado en mi ropa, y pensé en cuánto más intenso será el que llevan a sus casas Corina y Lucía después de pasar el día en el local vacío mientras hacen trámites, esperan a los maestros y sacan escombros.

Nos contaron que la Municipalidad de Providencia les dijo que no podía ayudarlas porque ellas no son residentes de la comuna, algo que no logro comprender, siendo que trabajan acá hace tantísimos años, pagan su patente y prestan servicio precisamente a la gente de la comuna. “Es una ley de esta municipalidad”, dicen.

Acá lo que conversamos con Lucía y Corina:

“Lo único que quedó fue esta cerámica (el suelo). Las chicas están haciendo trabajos de peluquería a domicilio, porque ellas viven de su sueldo, casi todas son mamás solteras.

Fue el miércoles a las 11 de la mañana. Empezamos a trabajar a las 10:30, había 3 clientas. A nadie se le ocurrió sacar las sillas, que las estamos pagando hace cuatro meses. El humo era muy intenso y es porque todo es sintético, todo es plástico. Incluso decían los bomberos que los jabones líquidos son súper inflamables, la gente no sabe que prenden con mucha facilidad. Teníamos extintores, pero con el humo no se veía nada para adentro hasta que llegaron los bomberos y nos sacaron de la entrada, yo no quería salir de ahí. Ellos entraron con máscaras, con todos sus equipos.

Vino el ingeniero eléctrico, porque este edificio es tan viejo que tiene el cableado del año en que fue hecho, en 1959, funciona con tapones, no tiene cable a tierra, y ahora el ingeniero tiene que hacernos cable a tierra y cambiar todo. Al caballero me lo mandaron de la municipalidad, porque tiene que ser certificado. Enel no más cobra 250 mil pesos por la autorización.

Fuimos a la municipalidad, pero nos pasó que no vivimos aquí. Si viviéramos acá, sería otra cosa. Nos preguntaron si éramos residentes. Una de las asistentes sociales me dijo ¿dónde vives tú? En La Florida y Santiago Centro ¡y me dijo que fuera a mi comuna a pedir ayuda! Absurdo. Nosotros pensábamos que por último nos ayudaran a pagar un mes de arriendo, que estamos paradas. En lo que sí nos ayudó fue en sacar los escombros, que no nos cobraron.”

“La parte eléctrica nos va a salir como un millón por lo menos. Después el maestro que tiene que rehacer esto, el gasfiter que tiene que cambiar todo y todos los artefactos, las sillas, los muebles, si no queda nada. Tú vas sumando, sumando, las camillas de abajo… la silla de la podóloga que vale 310 mil pesos…

Después de ese día vino a vernos el primer bombero que llegó, para ver cómo estábamos, dijo que su abuela se atendía acá y lo tenía loco preguntándole por nosotras (risas). Nosotras tenemos la clientela acá. Si nos cambiamos aunque fuera al lado, no va a ir nadie. Están esperando que abramos luego.”

Tienen una cuenta que recibe aportes para colaborar con la reconstrucción, esperamos que la peluquería Imagen pronto vuelva a la vida y al trabajo.

Cuenta corriente: Fuentealba y Jimenez
Banco BCI nº 12280658
rut 78.711.700-7

5 COMENTARIOS

  1. Nada que ver con el sentido específico del post, pero si arriendan es responsabilidad del dueño hacerse cargo (al menos en lo estructural) de los daños, que en definitiva se produjeron por no haber mantenido como corresponde el sistema eléctrico. Además, la inversión en reparar todo va a ser una tremenda mejora en su local!! Si el arrendador no puede, podrían tratar de llegar a un acuerdo, por último que su aporte se a no cobrarles el arriendo….

  2. Que triste, una consulta, ¿no tendría que asumir los gastos el dueño del local y no ellas? tal vez lo que ellas gasten en reparar el local, lo pueden descontar del arriendo, llegar a un acuerdo.

    Ojalá abran pronto, uno es muy fiel a sus peluqueros. Mi marido se quedó sin peluquero y ahora parece león con la media melena porque aún no encuentra uno que lo reemplace.

  3. El incendio no es responsabilidad del dueño, por lo tanto no tiene porque asumir ese gasto. De hecho, el también es una víctima de la negligencia que provocó el incendio.

  4. Y los seguros asociados? Probablemente el dueño tiene seguro contra incendios… No sé bien porqué la critica a la municipalidad… Un poco gratuita encontré.

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