Un pequeño favor
por Ximena Torres Cautivo
Nunca nadie rizó más el rizo que esta joven escritora gringa llamada Darcey Bell, que con su primera novela ha sido traducida a más de 20 idiomas. “Un pequeño favor” tiene varias gracias, además de la ya aludida, la del éxito de publicación. Otra y meritoria es que resulta notable que una tía de jardín infantil, criada en una granja de Iowa, Estados Unidos, se lance a escribir una historia protagonizada por dos mamás, en apariencia amigas, que terminan siendo absolutamente sicópatas.

Quizás la autora se inspiró en las reuniones de padres y apoderados (madres y apoderadas, sería más ajustado a la realidad decir, donde curiosamente nadie se ha preocupado de usar el ortigante lenguaje inclusivo, que le gusta a cierto progresismo), para dar a luz este thriller, donde a ese mundo femenino, opresivo, de los turnos para recoger a los niños y otras latas, se agrega la vida virtual en internet.

Stephanie es la que no tiene trabajo remunerado, es viuda, tiene a Miles, un niño de 5 años, y escribe un bien intencionado blog sobre las mujeres que viven en los suburbios. Emily, su mejor amiga, es casada con un inglés, tiene un trabajo de lujo como relacionadora pública de un famoso modisto, viaja todos los días una hora a Manhattan y es madre de Nicky, un niño también de 5 años, que es compañero de curso de Miles. Madres e hijos se han hecho íntimos y, muchas veces, Stephanie se queda cargo de NIcky para ayudar a la exitosa y atareada Emily.

Y este “pequeño favor” desencadena toda la acción: un día en que Emily trabajará hasta tarde y su marido está en viaje de negocios, Stephanie acepta cuidar a Nicky. Pero pasan los días y Emily no aparece… El misterio es total, la policía no logra resolver el misterio, Stephanie se hace cargo del hijo y del atractivo marido de su amiga perdida.

Con alusiones a las notables novelas de Patricia Highsmith, de la que la autora es trributaria, a varias películas clásicas de misterio y al recurso medio facilista del blog, la cosa va dando vueltas y vueltas al punto de volverse ideal para hacer una película de misterio clase B. Uno no sabe con quién simpatizar: si con la siempre disponible Stephanie, con la exitosa Emily, con los niños de cada una, con el marido británico… Un lío con tantas vueltas que uno quisiera hacer una pausa en el recodo del camino.

Divertida por lo retorcida, sin duda, “Un pequeño favor”, es un buen entretenimiento para las vacaciones.

2 COMENTARIOS

  1. Cada crítica que publica Ximena, es un nuevo libro que se suma a la lista de cosas para leer. Por trabajo viajo mucho en bus, así que estas recomendaciones me vienen de lujo.

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