por @paty Leiva, fotos: Carlos Müller
Se apagaron las luces del Movistar Arena y destellos comenzaron a rebotar en el escenario. El esperado momento de volver a ver a Arcade Fire en Chile estaba cerca. La ansiedad se prolongó varios minutos en los que no sabíamos para donde mirar, ya que un pasillo de la cancha se encontraba delimitado por guardias tomados del brazo. Nosotras estábamos al lado de ellos, por suerte y casualidad, ya que Win Butler y compañía, entraron desde el costado de la cancha, saludando y tocando las manos del público hasta llegar al escenario, donde lo dieron todo.

Entusiasmo y emotividad son las primeras palabras que me ayudan a describir lo que vivimos anoche. Ver a Régine Chassagne es un privilegio. Ser testigo de sus movimientos sutiles y apasionados mientras interpreta con maestría cada instrumento que toca y esa voz inverosímil sale de su garganta es en gran parte lo que hace que este espectáculo sea tan excepcional.

Put Your Money On Me, Electric Blue y Afterlife fueron para mi, de los momentos más altos de la noche, algo difícil de detereminar porque TODO el show estuvo muy arriba en ánimo, espíritu y comunión con el público, que junto a la banda parecían conocerse de toda la vida y se movían en una conexión orgánica y natural, respondiendo una parte a la otra, con amor mutuo, con amor por la música.

El apoyo visual fue un aporte en el montaje, en especial la marquesina que presentaba The Suburbs, dedicada a David Bowie, otro gran momento de la noche.

En el bis, Butler volvió a entrar por la cancha. Le gusta estar cerca del público, imagino. La adoración, el contacto. Pasó cerca una tercera vez al retirarse la banda entera tocando sus instrumentos mientras se despedían luego de cantar Wake Up, el himno que, confieso, no es para nada una de mis favoritas por su sobredosis de emotividad, pero disfruté el momento y lo que eso significó para tanta gente que escuché decir varias veces “no puedo creer lo que está pasando!”.

La entrega de Arcade Fire en el escenario no podría ponerse en duda jamás. Fueron respetuosos, hablaron en español, agradecieron, sacaron fotos y videos. Al igual que el público, Win Butler decía “unbelievable, unvelievable” mientras miraba extasiado el Movistar Arena repleto de gente, coreando y prendiendo las luces de sus celulares. Que vuelvan, muchas veces más.

10 COMENTARIOS

  1. Estuvo increible, ellos son increibles, su musica, su onda.. no pude ir a verlos en Lolapalooza, pero ya me siento pagada. Me gusto el concierto completo, pero me marcaron las mas antiguas porque me trajeron recuerdos… Neighborhood #1 (tunnels), Ready to Start, No Cars Go, Rebellion (lies), the Suburbs… y me falto (porque se que la andan tocando en la gira) Ocean of Noise 😊

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