No tengo ganas
por Sara
Siempre solía sentirme culpable de faltar a un evento social por no tener ganas. Entonces, casi siempre terminaba asistiendo por un sentido de obligación. Me parecía que “no tengo ganas” era una razón demasiado liviana y que suena demasiado mala onda para excusarse.

Pero desde hace algún tiempo, les juro que ya no me importa quedar mal.

Me atrevo a decir que no soy la única. Amigas me han comentado que mientras más años tienen, menos culposas se sienten de hacer cosas que no quieren hacer. Así debiera ser, o no?

Obvio no es la idea encerrarse completamente en una misma y descuidar a tus amigas, pero díganme si no hay situaciones –especialmente a esta altura del año– de las que una preferiría escapar…

Otras amigas van a todas, me han dicho que les da susto que las dejen de invitar por faltar siempre, o luchan con su yo interior que les dice “quédate en la casita viendo películas” versus la voz que dice “eres joven, este es el momento de hacerlas todas!”.

En que situación se encuentran ustedes? Yo estoy en un camino sin retorno al “me quedo en la casita sin culpas”.

**Si quieres escribir en Zancada, manda tu colaboración voluntaria con título y nombre con el que quieres firmar a contacto@zancada.com en un mail titulado TEXTO. Puedes contarnos lo que te está pasando en la vida, lo que se te ocurrió ayer mientras volvías a tu casa o compartir un dato bacán, como si se lo estuvieras contando a una amiga. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

Kinga Cichewicz

6 COMENTARIOS

  1. Este post me hizo recordar la nunca bien ponderada frase materna que dice “si todos tus amigos van y se tiran de un puente ¿tu vas y te tirás también?”

  2. Me pasan varias cosas con esto. Lo primero, es que es cierto que con los años las cosas te van importando menos y si un día no quiero salir, no salgo y da igual. Ahora, cuando ya te conviertes en la amiga a la que siempre invitan y nunca va, es medio fome pero tampoco tiene nada de terrible. A la larga nadie te va a invitar a nada y si no te interesa ir, no hay problema tampoco y todos felices. Una amiga estuvo varios años en esa, que no iba ni a los cumpleaños, y de repente nos empezó a invitar a su casa y buena onda, de ahí volvió a juntarse con nosotros y cero drama.

    No hay que complicarse y, si no quieres salir, no sales y punto. Pero a veces uno se lleva sorpresas y dice ay, qué fome, voy a ir por obligación y lo terminas pasando la raja 😀

  3. Yo nunca he sentido culpa a decir que novoy porque estoy cansada, ya mis amigos lo entienden.
    Me carga cuando la masa me presiona y me trata de fome cuando voy al evento, cumpleaños, junta y me voy de las primeras, como si quedarse hasta el otro día sea sinónimo de que lo pasaste mejor, eso pasa cuando ya están mas con trago y creen que son mas divertidos mientras mas deshechos están… Yo ya no tranzó mi descanso y mi vida social es para eso, ponerse al día y ver a los que generalmente no puedo.. Estar aguantando sueño porque si no tiene sentido. :p

  4. Siempre hacer lo que uno quieres hacer!
    Si las amigas no respetan, simplemente no son amigas. Afortunadamente me alejé de un grupo de “amigas” con demasiadas exigencias, cero comprensión y pura critica. Chao con la gente así

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