óvulos
por Alma
Tengo una amiga que veo promedio cada dos años, y nuestros encuentros son mágicos, literalmente arreglamos el mundo y de nuestras conversaciones siempre salen ideas poco comunes que sólo puedo formular con ella.

Hace tres años en una cálida tarde de enero me contaba lo complicada que andaba de dinero y toda la energía que gastaba para conseguirlo, quería estar más tranquila y no trabajar tanto para poder dedicarse a estudiar y recibirse lo antes posible. De broma me dijo: de última dono mis óvulos, de algo que me sirva la genética, ya fue (cha fue)!

Yo lo encontré demasiada buena idea, le pregunté ¿por qué no? y esa misma tarde nos pusimos a investigar del tema.
Entre muchas páginas vimos que hay como un tipo Facebook donde te haces un perfil y promocionas tú genética (si, así de bizarro). Y parejas de todo el mundo acceden a este “catálogo” para encontrar a la candidata idónea con la cual mejorar su raza.

Si bien esta página beneficiaba mucho a mi amiga de metro ochenta, hermosas facciones y ojos almendrados color miel, las dos lo encontramos turbio y medio triste. Con lo caro que ya cuesta de por sí el tratamiento de inseminación artificial, se debía pagar cifras no menores a la donante de óvulos.

Vimos de todo y descubrimos que por la “módica” suma de 8 mil dólares podrías acceder a los rasgos y colores caucásicos de una inglesa que le gustaba la naturaleza y estudiaba en Oxford. Apelando a su necesidad, mi amiga eligió sus mejores fotos y armó su perfil. Yo por otro lado, que en ese tiempo vivía con mis padres y no tenía necesidad, decidí donarlos a quien quisiera, realmente donarlos.

Mi amiga se fue y yo empecé mi búsqueda, así encontré una clínica de fertilidad donde los futuros padres no elegían a la candidata, sino la misma clínica buscaba entre sus donantes a alguien parecida a la futura madre. Llamé y antes de darme cuenta había empezado el largo proceso de donación.

Luego de tres meses de exámenes y entrevistas psicológicas, por fin aspiré a donante ideal y me pidieron que al comienzo de mi próximo período llamara para empezar.

Simultáneamente, al otro lado de la cordillera, mi amiga me contaba que una pareja alemana la había contactado para comprar sus óvulos, por los que ella pidió 3 mil dólares que la pareja germana felizmente aceptó pagar. Su donación incluía un viaje de un mes a Londres (en Alemania no sé porque la donación de óvulo está prohibida) y exámenes que ella desde Buenos Aires debía realizarse antes de partir.

Mi periodo llegó y le conté a mi familia al respecto, mis padres sólo me preguntaron si esto afectaría mi futura (y muy deseada) maternidad y cuando les expliqué que no, me apoyaron completamente y se involucraron en el proceso.

Partí a la clínica y me encontré con un contrato donde me enteré de que recibiría una suma de dinero por mi donación, ya que el proceso demandaba tiempo y dedicación de mi parte. Quedaba estipulado que no me pagaban por los óvulos, cosa que era antiética, sino que me pagaban por el tiempo invertido y la responsabilidad que pedía el proceso. Sin pensarlo mucho firmé y empezaron mis 10 días de inyecciones subcutáneas de hormonas varias a las 8 de la noche, los exámenes de sangre a las 8 am y mis controles con el ginecólogo a la hora de almuerzo.

En esos días empecé a contárselo a mi grupo cercano de amigas y las caras de horror y pregunta empezaron a aparecer. ¿Entonces vas a tener hijos por el mundo? ¿Estás segura? ¿Por qué haces esto? ¿y si cuando crece te busca? ¿Qué te dijeron tus papás?

Al final los mensajes de apoyo se tradujeron en un silencio, silencio extraño, con esas miradas de rareza que aún no olvido. No es que necesitara apoyo por algo que estaba completamente segura de hacer, es solo que pensé inocentemente que muchas amigas se sumarían y quedé completamente sorprendida por la importancia que le daban a algo que “pierdo” todos los meses. El ser que nazca (mejor dicho nació) no es, ni será nunca mi hijo/a, no lo tuve en mi cuerpo 9 meses, no lo parí, no lo críe. Sólo aporté con mi genética, otra cosa seria alquilar mi vientre, cosa que jamás podría hacer, porque aunque no sea mi genética, el ser crecería en mi vientre, se alimentaría de mí, lo sentiría patear, le daría a luz. Esa guagua para mí, sería completamente mía y el proceso de entregarlo sería demasiado doloroso. Por otro lado, con el ser o los seres nacidos de mis óvulos me siento completamente ajena, pero a la vez feliz de haber ayudado a conformar una familia con mi granito de arena.

Creo que al final lo único terrible de donar óvulos fue la visión del ginecólogo adentrándose en mis adentros antes de que me hiciera efecto la anestesia en la extracción. A los tres meses después me llamaron por si quería donar de nuevo, al parecer soy muy fértil, pero dije que no.
La verdad es que sí lo haría de nuevo (el tope es 6 veces), pero no quiero exponer más mi cuerpo a tal dosis de hormonas, luego de esa experiencia dejé las pastillas para siempre (la mejor decisión de la vida BTW) y para mí con una ya fue suficiente.

Por otro lado aprendí a ser selectiva a quien contarle mi experiencia, ya que seguí viendo ojos reprobatorios. ¡Ojo! No callo porque me avergüence, callo porque no quiero gastar mi energía en “justificarme” ante gente que no significa nada para mí y que a raíz de eso me cataloga de loca. También a veces me sorprendo, como hace un año cuando una colega me dijo que su hermano y su cuñada estaban buscando una donante y me contaba que ella nunca podría hacerlo pero que le encantaría conocer a una. Ahí estaba yo.

Hace tiempo que he estado pensando en escribir este relato, tal vez por la necesidad hacer respirar mi historia, tal vez para que me hagan entender el por qué de esa mirada reprobatoria fue tan común o tal vez porque me siento tan orgullosa, que simplemente quería compartirla.

Bonus track: mi amiga viajó a Londres, los alemanes le arrendaron un mes entero un Airbnb en un buen barrio de la ciudad, le pagaron sus 3 mil dólares y aparte le dieron plata para carretear y disfrutar en Londres, tiene el watsap de la ahora feliz mamá por lo que frecuentemente la espía y vemos su foto de perfil con su hija que lo único que tiene parecido a mi amiga es la nariz.

Foto: @erol

También te puede interesar: Intentarlo con fertilización in vitro; ¿Por qué quieren tener hijos?; Matrimonio e hijos: no, gracias; Quiero ser mamá; Decidir ser mamá ¿Existe el llamado de la naturaleza?; No nos criaron para ser madres.

**Si quieres escribir en Zancada, manda tu colaboración voluntaria con título y nombre con el que quieres firmar a [email protected] en un mail titulado TEXTO. Puedes contarnos lo que te está pasando en la vida, lo que se te ocurrió ayer mientras volvías a tu casa o compartir un dato bacán, como si se lo estuvieras contando a una amiga. Como siempre, si va con nuestra línea editorial felices lo publicaremos.

23 COMENTARIOS

  1. Y el tema me parece una weá racista (lo de mejorar la raza que mencionaste y lo de que a más blancura más valor del óvulo, me parece horrible y la gente q hace eso unos nazis de mierda que no querría como padres). Y tb me parece ególatra y egoísta andar comprando ovulos en un mundo lleno de niños abandonados.

  2. Ser madre (o padre) es una decisión personal. Para algunxs la idea que la guagua venga de tu sangre y de cuerpo, los genes, es más importante que cualquier otra cosa, el milagro de poder “reconocerse en otro”. Quizás este espejo ayuda a que se desarrollen los comportamientos de protección, de cuidado y muchas veces de auto postergación que se requieren en la crianza. Habrá otrxs para quienes el deseo de ser madre/padre sea superior que el deseo de tener un hijo, y entonces estarán dispuestos a adoptar y a hacerse padres/madres de ese niñx con el que no comparten la biología. No demos tanto discurso moral al respecto. Cada uno con sus posibilidades nomás.

    • No es un discurso moral, es mi opinión.
      Creo que hay una idea generalizada de que los hijos son propiedades de los padres, como si fueran cosas, y tb existe la idea generalizada de que tener hijos es parte de la realización personal, como si fuera igual a comprarse una casa o estudiar. Si se pensara más en los hijos como personas independientes a uno y como una responsabilidad de todos, no solo de los padres, la gente adoptaría más y abandonaria menos.

    • +1!!
      Nadie aqui ha mencionado o se ha puesto a pensar en quizá cuántas parejas han podido cumplir su sueño de ser padres gracias a personas como ella y su amiga. Yo soy más partidaria de la adopcion que del uso de ovulos o espermios ajenos, pero no soy nadie para criticar a quien quiera tomar esa opción. Mis felicitaciones para ellas!

  3. Hace tiempo no leía algo tan brutal relacionado a un tema tan sensible. Todo tan light, tan hueco…No sé, realmente no puedo creer que alguien avale el lucro en esto.

    • Me pasó lo mismo, sobretodo con el tema de la raza! Ningún cuestionamiento, ninguna crítica, lo dice como si fuera tan obvio. “Promocionar tu genetica”, “mejorar tu raza”…
      Que asco.

      • Joe en Friends lo hace y es gracioso, pero esta chica no puede y eso que pasaron 20 años ya. Bueno, en todo caso lo escribió tan mal que me preocupa más eso que lo que dice.

  4. ayyy! que pesotes los comentarios anteriores.

    yo valoro mucho tu experiencia, tu relato de algo que pasa en la vida común y corriente y por el que una puede o no hacer algo.

    mi papá antes de hacerse la vasectomia donó espermios tambien y yo encuentro que no es andar tirando hijos por el mundo, somos mucho más que genética!!!

    Gracias por compartir.

      • Que densa Carla, te pasaste!! Xq tanta negatividad? Cual es tu problema?…
        Allá cada uno con lo que decida hacer con sus ovulos o espermios. Si a ella la sirvió para aprender a omitir comentarios con ciertas personas y a la amiga la sacó de sus apuros económicos, maravilloso po. Nadie te obliga a hacer lo mismo si no te parece.
        Y de paso, te recomiendo un poco de introspección, en favor tuyo y de los q te rodean.

  5. Me parecio genial que fuera un relato simple, directo y sincero, sin darle color etico-moral-progre… eso es personal de cada uno.
    Es tan personal que por ejemplo yo de siempre supe que si no podia tener hijos adoptaria porque no tenia ningun rollo con tener un hijo que se pareciera a mi, pero por otro lado preferiria ser vientre de alquiler que donante de ovulos… pienso que a futuro me seria incomodo que me buscara un hijo-ovulo

  6. Yo encuentro tu experiencia super generosa. Si yo estuviera en mis 20 lo haría. Cuando tenía esa edad no sabía de esto. Me parece muy bonito y generoso donar. Ya sea sangre, tu tiempo, tus óvulos para un bien mayor. Muchas parejas buscan hijos y son infértiles y es maravilloso que haya gente que done para hacer realidad el sueño de la maternidad.

  7. Me encanto todo!! Ya estoy sobre los 30 y creo q para mi ya es muy tarde (la donación), pero por que no darle la posibilidad a parejas q lo necesitan y mejor aun si no esperabas ninguna compensación monetaria a cambio? Personalmente soy partidaria de la adopción, en el caso de parejas infertiles, pero al mismo tiempo ese pensamiento me hace respetar todas las formas posibles de hacer familia que tenemos hoy, gracias a la tecnología, ciencia, generosidad humana, entre otras. Para mi, la mejor opción siempre sera la adopción, pero con tu historia me queda claro que la generosidad también puede ir en la otra dirección 🙂

  8. Cada quien vive y experimenta las cosas de distinta forma. Qué penca la gente que empieza: ay, qué liviano. Bueno, si ella lo vivió tranquila y sin darle tanta vuelta, bacán. El gusto de andar juzgando a alguien a quien ni siquiera conocen. A ti te hablo, Carla.
    Yo tampoco soy de la idea de hacerse tratamientos eternos y costosos para tener hijos, pero esa es mi visión. Si ese es el sueño de alguien y lo cumple, qué mejor. Si lograste ayudar a eso, gratis, pagado o como sea, bien también.

  9. Qué linda historia!! Pudiste cumplir el sueño de una pareja que debe haber sufrido mucho. En cuanto a las miradas juzgadoras, es una lata, sobretodo si son tus amigas….pero hay gente que se dedica a criticar por sí o por no, así que al final del día lo único que interesa es lo que sientas tú 🙂

  10. Me parece súper generoso de tu parte. Yo no lo haría, pero te felicito por hacerlo. No se, no me gustaría que anduviera por ahí alguien que salió de mis óvulos y que quizás pude estar teniendo una vida peor (y no me refiero solo a lo económico) que la que yo le puedo dar. Tengo 37 años y hace varios que quiero tener hijos y no he podido. El tema de la fertilidad y los tratamientos es algo en lo que de a poco me he ido metiendo, algo que siempre vi demasiado lejano y con muchos prejuicios. Ahora que estoy en este el tema, solo puedo decir que cada persona es diferente, que no se pude juzgar ya que nadie sabe por lo que estas pasando, por la frustración y los anhelos que no se cumplen. Quizás termine haciendo cosas que nunca habría imaginado y me voy a tragar todos los juicios que pude hacer antes sin saber de lo que hablaba.
    Mucho ánimo a todas las que tienen algún problema de fertilidad y definitivamente ser selectivos con quien uno habla estos temas. Y a todas las personas que tiran mala onda, tarde o temprano las circunstancias de la vida te abren los ojos, así que paciencia con ellas!

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here