por Lala
Es el segundo largometraje de Camila José Donoso (después de Naomi Campbell) y acaba de ganar del Premio del Jurado en FIC Valdivia. Casa Roshell viene de un intenso tour internacional: tuvo su premiere en la Berlinale, fue presentada en Nueva York, Corea, España, México, Francia, Argentina y Portugal. Esta cinta se interna en la Casa Roshell, un centro cultural travesti de la Ciudad de México que ofrece semanalmente ‘Talleres de personalidad’, donde hombres de todas las edades, realidades y orígenes, llegan a transformarse gracias al vestuario, maquillaje, zapatos, peluca y accesorios.

Ahí son libres.

Lo interesante del proceso creativo de Camila, es que ella estuvo seis meses en Casa Roshell, conversando con clientes y las chicas de la casa. Luego de esa investigación escribió un guión que fue interpretado por las chicas del club. Camila cuenta que la recibieron “como una hermana, como lo hacen con toda la gente que llega ahí. Nunca había sentido esa energía de compañerismo en un mundo travesti (porque mis experiencias en otros clubes habían sido quizá en contextos más violentos o con esos típicos estereotipos donde las mujeres compiten entre ellas). Obviamente entre Roshell, Liliana, Lia, Jessy, Paula, Mariela por nombrar a algunas de las compañeras del club, nació una amistad que fue creciendo mientras pensábamos y hacíamos la película. Y luego de su estreno eso se ha potenciado. Están todas muy contentas con el film”.

En Casa Roshell cada uno es como quiere ser. Sin prejuicios, con cariño, con respeto. No es menor en un país como México, donde en los últimos dos años 202 personas fueron asesinadas por su orientación sexual o identidad de género. Casa Roshell es un espacio seguro, donde las chicas se reconocen, donde pueden ser lo que afuera no. Rosh las abraza y envalentona, las anima a sacar lo mejor. Le pregunto a Camila por algo que, a mi juicio, se refleja muy bien en la cinta y es, por un lado, ese cariño y, por otro, la autodefinición y los conflictos que puede haber en la vida de los protagonistas de esta historia. “Me parecía más interesante plantear la exploración de la sexualidad que la afirmación de una supuesta identidad que se entiende a primeras. Esas dudas para mí conforman la mayoría de la película. No me gusta cuando el feminismo o la teoría Queer se reducen solo a autoayuda- en Casa Roshell se intenta ir más allá de las identidades que entendemos. E intenta explorar esas dudas desde la biografía, desde las historias de amor”.

Pero este no fue el único premio que recibió Camila en el FIC Valdivia. Su película Nona, si me mojan yo los quemo, fue el proyecto ganador de Cine Chileno para el Futuro. Sobre sus próximos pasos, Camila cuenta: “Estoy muy contenta. Es estimulante cuando se premia un cine poco valorado desde lo industrial o lo comercial. El pudú se va directo al club Roshell en México junto con Liliana Alba, una de las protagonistas de la película que viajó a Valdivia. Antes que termine el año terminamos Nona, si me mojan, yo los quemo. Estaré filmando las ultimas tomas en Pichilemu y luego viajo a Rio de Janeiro donde termino el montaje y la post, porque es un estreno planeado para el próximo año, donde las dueñas de casas guerrilleras y empoderadas, tomaremos el lugar que merecemos”.

Puedes seguir los pasos de Camila y Casa Roshell (que se presentará luego en Chile) en Facebook, y ver el documental en En la Competencia Internacional de Fidocs el 13 de noviembre a las 8:00 pm en el cine Hoyts de La Reina.

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