Confesiones de una soltera
por Ximena Torres Cautivo
El título es pésimo; la portada una oda a la palta reina, no al baluarte de la gastronomía nacional, sino literal: una especie de escudo-tributo a las paltas Hass que la autora de “Confesiones de una soltera”, Paola Molina, autora veinteañera de una fanpage en Facebook que tiene 160 mil seguidores, asegura robar en los supermercados, no en la feria ni en los almacenes y verdulerías de barrio, por los que siente el más profundo respeto y además por una cuestión de ideología robinhoodesca que al parecer suscribe.

Con la palta como reina en su portada, este libro delgado de título poco original es realmente una sorpresa. Absolutamente equivalente a “Joven y alocada”, de Camila Gutiérrez, aquí la protagonista, que se hace llamar Solte, es de “aborigen más humilde”, como decía Bigote Arrocet, hija de madre soltera y de familia con simpatías adventistas. O sea, no es una evangeláis, una evangélica peloláis, sino una cabra de Maipú, que vive de allegada con su hermana en la casa de una tía, mientras su mamá cuida ancianos de clase alta puertas adentro.

En una seguidilla de textos ágiles. y a ratos emocionantes, la soltera pasa de guagua a adolescente y de adolescente a adulta o algo así. Sus relatos de infancia son de una tristeza infinita, muy chilena. Habla de su padre inexistente, del afán materno de conquistarlo y de sus dos acciones extremas por conservarlo: sendos embarazos que concluyeron en ella y en su hermana chica, sin que el amado amara ni a la madre ni a las hijas. Habla de la capacidad de trabajo de las mujeres, de su mamá y de su tía, de los hijos como responsabilidad y soporte y razón de vivir. Habla de la tele, de Camiroaga y de la Karen, que animaban un programa de animales al que le tocó ir de niña con los amigos de la cuadra. De cómo las estrellas de la tele no los pescaban ni en bajada, pero “de puro profesionales”, según su tía. Habla del cáncer que mató a su madre, de su olvidable primera vez, de su sentido del deber. Habla de todo eso y, como habla, escribe. Fluida y eficientemente, intentando crear una jerga propia, como hiciera brillantemente Camila Gutiérrez en su primer libro. Pero con menos suerte; quizás la vagina no dé para tanto (como palabra para sustentar una jerga, digo).

Escribe de cachas (así llama a sus fugaces y siempre medio patéticos encuentros sexuales), de muchas, todas intrascendentes. “Lo único que me queda de ti es la cistitis”, da una idea de la profundidad de los encuentros. Y de su vida actual, independiente, lejos de Maipú, ahora en Providencia. En un departamento compartido con un roommate gay, tan promiscuo y solo como ella.
Ahí termina la cosa.
Ojalá se componga.
Talento, al menos para escribir, Paola tiene, aunque me gustaba más de niña que de Solte.

8 COMENTARIOS

  1. La portada es una vagina po ximena, espero q lo hayas notado.
    A todo esto, este párrafo tiene un doble sentido misógino?

    “Pero con menos suerte; quizás la vagina no dé para tanto (como palabra para sustentar una jerga, digo)”

  2. Hay que parar eso de que ‘la soltería es la peor miseria de la vida’
    En serio
    – Rutinas de Stand UP
    – Películas
    – paginas de FB
    – Libros

    Por favor no más

    • A mí me parece que eso, más que la chica en sus historias, lo sugiere Ximena en este review:

      “En un departamento compartido con un roommate gay, tan promiscuo y solo como ella”

  3. “Ahí termina la cosa.
    Ojalá se componga”

    Imagino q “componerse” debe ser casarse connel príncipe azul o encontrar el amor de la vida o algo así.

  4. Igual como que la tirai pa bajo en tu reseña jaja. Yo siempre leo a la Solte y me cago de la risa, aunque creo que es media pendeja para relacionarse con los hombres y a veces medio neurotica, creo que esta consciente de todos sus rollos y por lo menos sabe pa donde la micro (o lo intenta). Por otro lado es admirable por todo lo que ha pasado y a pesar de todo, yo creo que lo pasa chancho igual.

  5. Es un poco mala onda tu reseña, yo no he leído el libro pero leo las historias de la solte que postea en su página, yo creo que ella ya tiene más o menos claro cuales son sus problemas y los ha ido superando, se equivoca a veces, pero quién no ?

  6. que mala onda la reseña, quizá tampoco es e libro de tu vida, pero pienso que muestra cómo somos las chicas ahora , las cosas que vivimos, cómo nos sentimos. Quizá pueda servir para que los hombres empaticen con nosotras un poco, quizá no. Ser soltera es la raja, tener pololo también es la raja, pero yo creo que todas estas cosas debieran ayudar a ampliar nuestra visión sobre la vida, que para el común de los chilenos no es más que casarse y procrear. Que estar solo no es malo ni triste , que la vida es más que todo eso.

  7. Qué mala la reseña, pareciera que no se leyó ni el libro ni al menos un post.
    El libro no habla de ser soltera, es un título/excusa para contar historias que aunque chistosas son súper profundas. Además, tampoco ser soltera es un problema, es un estado, que está de acuerdo también con la edad de la protagonista y el tipo de historias que ventila. Por otro lado, ese título le permite a la autora acercarse a un público común y corriente para invitarlos a cautivarse con historias que llevan un subtexto rico en matices y análisis de tipo emocional y social. Detalle que me parece NO menor. Acercar a jóvenes de clase media a una lectura no intelectualizada de temas como feminismo y ejercicios de autoanálisis me parece simplemente genial.
    Faltó un ojo crítico que le diera más profundidad a la lectura, porque enumerar un montón de elementos que aparecen salpicados en el libro no me parece ni una reseña, ni una crítica, ni nada la verdad. Se perdieron de analizar las muchas capas que tienen cada una y en conjunto esas historias.
    Bueno eso. Mala reseña para un buen libro.

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