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Hablar con garabatos: ¿cuándo sí y cuándo no?

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garabatos
por lucy

Creo que el mundo se divide entre quienes defienden el uso de garabatos al hablar, y quienes los odian. Aunque me parece que hay muchos matices entre medio, que dependen de la situación y hasta del tipo de garabatos.

Yo hablo con muchos garabatos, pero con mi familia los evito, porque siempre me enseñaron que era mala educación. Cuando estoy con amigos, en cambio, me desbando y digo con mucha soltura y cotidianidad hartos garabatos que son considerados feos, como “culiao”, “pico”, “zorra”…

Los derivados de “hueá” sencillamente son parte de cada frase para mí, y la verdad es que ya no me doy ni cuenta y obviamente no me molesta que otros los usen, sino que me da risa. Excepto mi hermano adolescente, a quien trato de enseñar que se tiene que ubicar según el contexto, porque en ambientes laborales o por ejemplo con los suegros es bueno saber controlarse y al menos tantear el terreno antes de lanzarse a hablar con garabatos.

Me gustan tanto los garabatos que hasta me molesta cuando alguien dice que quedó la “embarrada” en vez de “cagada” (me suena como una mala traducción), y tengo que reconocer con vergüenza que hace poco se me salió un “como el pico” en una entrevista de trabajo (en mi defensa: llevaba como una hora y media conversando con una entrevistadora que había entrado rápidamente en confianza conmigo).

Pero qué le voy a hacer, ser garabatera ya parte de mí y algún condoro hay que mandarse en la vida; una amiga incluso dice que ha usado ciertos garabatos para establecerse en un lugar de poder durante una reunión de trabajo, así que quizás hasta hay situaciones donde juegan a favor.

¿Ustedes qué opinan de hablar con garabatos? ¿Los usan siempre, nunca o depende de la ocasión?

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6 COMENTARIOS

  1. GARABATOS O MEJOR DICHO CHUCHADAS
    SON PARTE DEL BUEN VIVIR Y DISMINUYEN EL ESTRÉS
    ESTA COMPROBADO
    BASTA DE DISCRIMINACION Y MACHISMO AL DECIR QUE UNA MUJER NO PUEDE DECIR GARABATOS Y LOS HOMBRES NO SE LES DICE NADA.

  2. Encuentro terrible el uso indiscriminado de los garabatos, fuera de llevar a “jibarizar” el idioma enpobreciendolo y de no demostrar una buena educación y cultura y muchos casos, no da una buena imagen país. Chile está en uno de los puestos más bajos en el ranking de habla hispana, dificultando aún más el entendimiento entre quienes nos visitan del exterior. Nos aislamos voluntariamente aún más del resto, siendo que ya somos un país ” isla”. ¿Porqué no hacer el esfuerzo de hacer de Chile un país más culto? Sería un reto bastante entretenido abandonar la vulgaridad y la flojera de expresión.

  3. Soy garabatera en general, pero de los soft. Weá y todos sus derivados, cresta, etc. Pero un conchetumadre o un culiao solo cuando estoy enojada o me emocioné.
    Creo que depende demasiado del contexto, en todo caso; y no tener la capacidad de discernirlo igual es como un problema. En una entrevista, me kill me… no porque sea una puritana santurrona, sino porque uno no conoce a la gente (entrevistador en este caso) y puede ser una persona muy tincada.
    Creo que tiene que ver con eso: con conocer a las personas.
    Tengo un ejemplo muy chistoso: al papá de mi mejor amiga de la u le cargaban los garabatos (y eso que su hija me enseñó un par que yo no conocía), y decía que había metido a sus tres hijas a colegios de mujeres, entre otros, para que no fueran tan garabateras. Yo, que había salido de un colegio mixto, me ponía nerviosa en su presencia y se me salía uno tras otro. Cuando la había cagado decía “chucha”, y después “puta la weá”, y así indefinidamente. Pero después se me pasó y cuando estaba compartiendo con él los evitaba; por simple consideración a él y a mi amiga.

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