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Ley de Identidad de Género: mitos, mentiras y un glosario

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por Javiera

Me niego a decirle como ellos se hacen llamar (porque el nombre busca esconder un propósito específico y porque en nombre de la libertad se han cometido varias atrocidades), pero la llegada del bus transfóbico fue como muchos pensamos iba a ser: una muestra del nivel de ignorancia en el que estamos.

Pasó un tipo cerca de los manifestantes pro-bus al que le dijeron “pervertido” porque andaba en una bicicleta con canasto. Leí un post en Facebook donde su autora acusaba que con la ley de identidad de género se le iba a enseñar masturbación a los niños “de 0 a 6 años”. Otros manifestantes alegaban contra los colegios mixtos.

Me habría encantado tener la creatividad para inventar estos ejemplos, pero son reales, y la gente cree todo lo anterior porque el nivel de desinformación es preocupante. Es muy difícil que una persona normal se tome el tiempo de leer y luego entender un proyecto de ley (en este caso, el de la identidad de género). Son eternos y están escritos en idioma abogado, por lo que es labor de otros actores -prensa, expertos- dar a conocer de manera responsable sus contenidos, sobre todo cuando las personas están creyéndose lo primero que escuchan, sin cuestionar absolutamente nada (ejemplo: masturbación a los 0 años).

Pero además de la ignorancia vociferante hay una falta de humanidad que angustia. Con el show del bus llegaron también los padres de esos niños a los que esta ley intenta proteger. Una de esas mamás dijo “no hacemos daño a nadie, no entiendo tanto odio”.

Los pro-bus hablan de que se respete su opinión, nosotros le pedimos que piensen en lo que están viviendo los niños trans e intersex, que hagan el simple ejercicio de dar vuelta la situación y pensar qué trato les gustaría recibir si las personas trans fueran ellos. Empatía, se llama eso. Ponerse en el lugar del otro. La empatía es algo con lo que no nacemos, sino que se educa.

Este post va a quedar corto para todo lo que nos gustaría decir, pero buscamos contribuir a informar o, al menos, a no seguir difundiendo mentiras. No sólo para la gente pro-bus, sino para los anti-bus, para que fortalezcan sus conocimientos y puedan educar a otros en la diversidad con un enfoque en derechos humanos. Sólo así iremos avanzando:

Mitos
“La Ley de identidad de género va a adoctrinar a mis hijos”: ¿Su hijo nació con genitales de hombre, pero se siente como mujer? ¿No? Entonces no tenga miedo que la satánica ideología de género del gobierno de Belcebú no tocará a su hijo ya que él/ella no tiene que darle explicaciones a nadie por cómo se siente. Considérese afortunado porque lo que viven las personas trans es algo muy complejo y díficil, más todavía en una sociedad como la nuestra que no los acepta ni ayuda, sino que los niega y estigmatiza.
Además, la ley de identidad de género busca, textualmente, “establecer un procedimiento uniforme y conforme a los derechos humanos, para las solicitudes de cambio de nombre y sexo”, es decir para trámites específicos, por ejemplo, en el Registro Civil y acceder a partir de eso a una serie de beneficios y derechos. Es algo súper técnico.

– “La sexualidad de mis hijos no le pertenece al gobierno”: Este punto pareciera ser (es difícil encontrar la raíz de este tipo de argumentos) a propósito de las medidas que han tomado en colegios de distintos países a favor de los niños homosexuales y transexuales y que eventualmente podrían tomarse acá. Nadie va a obligar a su hijo a ser gay o trans, las supuestas medidas son sólo para incentivar el respeto, la empatía. También para respetar, por ejemplo, a una niña trans y permitir que si quiere ir al baño, vaya al de mujeres, porque es m-u-j-e-r.

-“Los niños tienen derecho a una mamá y a un papá”: Más bien, los niños tienen derecho a una familia que los quiera, que los cuide, que los contenga, sea como sea la familia. Lo irónico es que en este país, a la mayoría de las personas las cría o la madre o la abuela o la nana, pero ahí nadie dice nada de los papás (esto no tiene mucho que ver con la ley de identidad de género, pero era uno de los mensajes del bus).

-“Dios creó a un hombre y a una mujer”: Señora, señor, lo más probable es que dios no exista. No hay hasta ahora ninguna evidencia que así lo compruebe. De hecho, “tener fe” es creer en algo que no se sabe si es real, si va a ocurrir, etc. Segundo punto: ok, ud. es creyente, pero ¿qué pasa con quienes no creen en un dios? ¿no era que yo la estaba adoctrinado a ud.? ¿no está ud. imponiendo su “ideología de la religión” a quienes no creen?

Este punto es también más complejo porque toda la vida nos han dicho que existen los hombres y las mujeres y que a los de un grupo les gustan los del otro grupo. Pero estamos mal, la realidad humana es mucho más diversa y pueden darse distintas situaciones. También debemos aprender a no dar por hecho lo que vemos: “si él se ve como hombre, es hombre y le gustan las mujeres”. No necesariamente. Si ella dice que se llama Juana, pero su voz es de un Juan, pues dile Juana y ya! Es mujer, se llama Juana, no lo cuestiones. Habemos personas hetero, personas homosexuales, personas intersexuales, y más, y todos tenemos los mismos derechos. A continuación les dejamos un pequeño glosario con los principales conceptos que debiéramos conocer para comprender y abrazar nuestra diversidad:

Glosario
Género: Construcción social que está asociada al sexo biológico (“si tiene vagina, es niña”, “si tiene pene, es hombre”). Es binario, es decir, sólo acepta dos opciones: hombre o mujer (aquí empieza el problema porque muchos aún no entienden -y probablemente nunca lo harán- que el género no es binario, sino que es un espectro. A esa misma gente le explotaría la cabeza si supieran que hay personas que no se sienten ni hombre ni mujer, pero vayamos despacio por las piedras).

Identidad de género: Como dice el concepto, es el género con el que te identificas, es cómo te sientes, cómo te autopercibes. Puede o no coincidir con el sexo biológico y con tu género asignado (porque sí, la sociedad te asigna un género cuando naces) y no tiene nada que ver con tener pene o vagina, ni tampoco si me gustan las mujeres o los hombres. Es simplemente cómo me identifico, quien soy yo para mí mismo.

La identidad de género no se elige. No es un color de pelo. Es lo que uno siente que es. No hay una decisión de decir “voy a ser mujer”, si siempre lo has sentido así aun cuando toda tu vida te hayan dicho que eres hombre.

Cisgénero: Personas cuya identidad de género coincide con el sexo que se les asignó al nacer, con su sexo biológico (hormonas, genitales). Esto tampoco tiene nada que ver con la orientación sexual. Es: “Nací con vagina, dijeron que soy mujer y me siento mujer”.

Transgénero: Personas cuya identidad de género no coincide con el sexo que les asignaron al nacer. Quizás tiene pene, pero sienten como mujer. Quizás tiene vagina, pero se identifican como hombre.

Transexual: Personas cuya identidad de género es distinta a su sexo biológico, pero que sienten un fuerte rechazo por sus genitales (que son contrarios a su identidad de género), por lo que aspiran a cirugías de reconstrucción genital, así como también a adecuar los rasgos sexuales secundarios a su identidad de género (pechugas, tono de voz, etc).

Intersexual: Antiguamente se les decía “hermafrodita”. Son personas que, al nacer, tienen órganos masculinos y femeninos, en distintos grados. No hay uno definido, pero legalmente se les asigna un sexo según qué órgano sea más evidente anatómicamente (el masculino o femenino), y que puede o no coincidir con su identidad de género.

Orientación sexual: Atracción -física, emocional, afectiva, etc.- que sentimos hacia otra persona. Esto es lo que define a una persona como heterosexual, homosexual, bisexual, etc.
La orientación sexual no tiene nada que ver con la identidad de género. Puedes haber sido nombrada mujer, estar ok contigo misma por ser mujer, pero que te gusten las mujeres. Eso es ser cisgénero y lesbiana. También puede pasar que te nombraron mujer, pero te sientes hombre y que, como hombre, te gusten las mujeres. O los hombres.

Foto: Peter Hershey en Unsplash

5 COMENTARIOS

  1. No acostumbro dejar comentarios en esta página, pero quiero celebrar la forma tan clara de exponer estos conceptos. Muchas gracias.

  2. Me encantó! que ganas de que todos los que suban al Bus de la Libertad lean esto y de paso el proyecto de ley para que les quede claro que solo se pide respeto, empatía, poder hacer tramites y recibir atención medica sin que las personas trans sean criticados o reciban comentarios inapropiados por eso.

  3. Con respecto a este punto:

    “La sexualidad de mis hijos no le pertenece al gobierno”:

    La idea central es atacar a los Estados que han privilegiado la identidad sexual de los menores en contra de la opinión de los padres, permitiéndoles acceder al trato conforme a su género libremente determinado por ellos, e incluso a los tratamientos hormonales y quirúrgicos necesarios cuando corresponde, aun cuando sus propios padres se opingan formalmente.

    También se refieren a que una Ley, como la que regule la Identidad de Género, como acto de Estado, no puede primar sobre la soberanía de los padres a decidir la educación de los hijos.

    Ambas ideas son falacias, desde luego, pero es en las que se fundan y son las armas más potentes a mi juicio, de que disponen para legitimarce en el debate.

  4. Lo mas extraño para mi es que esa “ideología de genero” a la que tanto temen solo existe en grupos, sitios o entidades relacionadas con ciertos grupos religiosos y que ademas si entendemos ideología como un conjunto de ideas, conceptos o características, que el rosado sea de niña y el azul de niño, que las niñas no hagan (en su mayoría las ideas sobre lo que es ser niña están en negación) y que los niños son así o asa es una ideología de genero, una que le acomoda mucho a estos grupos conservadores y que ven amenazada cuando las sociedades se abren a la idea de que los seres humanos somos mucho mas complejos que solo a y b.
    Le tememos a lo que desconocemos y de ese temor e infinita ignorancia demostrada en estos días, se aprovechan ciertos grupos para, disfrazado de libertar de expresión intentar imponer sus ideas fundamentalistas.
    Como ya dije antes: sra, sr si usted es de los que no quiere que se “metan con sus hijos” no se preocupe nadie quiere prohibirle que los eduque como fanáticos ignorantes, pero por favor no le quite el derecho a los hijos de otros a vivir y ser felices con la mezcla de sexo, genero, identidad y etc que le toco. Enserio, no todos tiene la “fortuna” de haber nacido como “dios” manda y dudo que alguien elija ser humillado, discriminado y atacado por ustedes por ser simplemente diferente.

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