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Cómo reaccionamos al ver personas en situación de calle

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por @carodu

Vivo en Santiago Centro y en mi cuadra y sus alrededores siempre veo personas en situación de calle. En esquinas, en rincones, y a veces al medio de la vereda. Los hay durmiendo en colchones, otros con frazadas y algunos acompañados de un fiel compañero perro. También hay quienes no tienen nada que los cubra, y cuya única compañía es una botella de vino o una lata de cerveza.

En general los veo acostados. Algunos a veces están sentados observando, otros piden monedas, y varios parecen estar dormidos. Cada mañana y cada noche veo por lo menos un par de personas sin hogar. Y me da mucha tristeza que estén en esa situación, y pienso que puedan tener frío, o hambre. Pero no hago nada.

He pensado largamente sobre este tema. Paso junto a ellos, los miro sin ser evidente, lamento que estén así, pero sigo mi camino. Y no hago nada. A veces me propongo regalarles una frazada, o bajar de mi departamento con un termo a ofrecerles algo caliente. Pero no hago nada.

Creo que el principal motor de mi inmovilidad es no querer involucrarme. No quiero sentir tristeza, no quiero no dormir pensando que alguien sufre, ni sentir impotencia por no poder cambiar su situación. También pienso que puede rechazarme y no querer mi ayuda. Pienso, pienso, pero no hago.

Siempre me he considerado una persona empática y considerada, pero ahora me doy cuenta de que en realidad soy un ser humano egoísta, que no es capaz de dejar de lado sus temores y trabas para ayudar a otro.

¿Qué hacen ustedes? Si ven frente a sus ojos que alguien duerme sin un techo, ¿cómo reaccionan? ¿Qué se puede hacer para tratar con dignidad y cariño a una persona que se encuentra en una situación adversa? ¿Cómo con pequeños gestos se puede contribuir al bienestar de otro? Quiero hacer algo, pero no sé cómo empezar.

Foto: Hanibaael vía Flickr con licencia Creative Commons

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9 COMENTARIOS

  1. Yo he hecho muchas veces cosas, pero nunca es suficiente, aunque es cierto que muchos no quieren ayuda, p.e. un trabajo o dormir en un albergue,prefieren quedarse en la calle.
    Igualmente podemos llamar a un número para que vayan a buscarlos y llevarlos a albergues, es un número de la muni de Stgo

  2. Yo pienso que para hacer algo ya diste el primer paso, que es pensar en esas personas y como ayudarlas. Ahora el siguiente paso seria hacer lo que te nazca, por ejemplo si quieres regalar una chaqueta, o un café o una simple conversación, aunque sea pequeño, estarías colaborando por vivir en un mundo mejor, y por cambiar la mentalidad egoísta que no te permite hacer nada. Ojala que todos pudieran ponerse en el lugar del otro, como tu en esta publicación.

  3. Me pasa que si me piden una moneda, y la tengo, la doy. Sin embargo es para calmarme a mi, pq creo q una moneda más o menos no hará gran diferencia nuclearmente.

  4. mi comentario va a ser super impopular… vivi toda mi vida (hasta que me case) cerca de la posta central, que en una epoca empezó a llenarse de personas en situación de calle y se volvieron parte del entorno los colchones, orines en las paredes de los edificios, fecas incluso, cajas de vino… luego empezaron a llegar con las mejores intenciones del mundo, los grupos solidarios de colegios y universitarios a repartir cafe y comida en las noches pero nunca pensaron en quedarse a hacerse cargo de los residuos, asi que cuando a iba al paradero de portugal a tomar la micro para ir al trabajo, a lo anterior se sumaban servilletas, envases y vasos de plumavit tirados en la calle, muchos (no se si alguien ha ido de noche al sector posta central). Tan complejo es para estas personas como para los vecinos, y como dicen por ahi arriba, muchas veces estas personas no quieren salir de la calle, no quieren ir a un albergue.

    • Conocí la situación de cerca. En mi época universitaria y mucho tiempo después fui voluntaria en albergues y dando comida a las personas de la calle. Muchos, pero muchos de ellos quieren estar en la calle, les brinda libertad, autonomía y la posibilidad de seguir el ritmo que les acomoda. Muchos de ellos están alcoholizados y en las residencias abiertas del Hogar de Cristo por ejemplo, no los dejan consumir alcohol. Van y vienen de hogares, toman lo que pueden. Varios tienen serios trastornos psiquiátricos que no son atendidos por ningún sistema de atención primaria y hace difícil mantenerlos “encerrados” en un solo lugar.
      La situación es dolorosa y hay que abordarla integralmente, pero no nos sintamos culpables por estar en la otra vereda. Es muy poco lo que podemos hacer de manera individual, e incluso grupal, nada que genere impacto real en la vida de las personas. Si destacó el hablarles, comunicarse, sonreír, hacerles el día a día más feliz.

  5. Que triste. Cuando veo alguien así, doy vuelta la mirada. Tampoco hago nada. A veces igual he pensado en comprar café y pan pero jamás lo he hecho, quedo solo en pensar. Somos tan charchas como personas.

  6. A riesgo de sonar poco empática, la mayoría de las personas en situación de calle son personas consumidas por sus adicciones o problemas psiquiátricos que muchas veces prefieren la “libertad” de la calle que acercarse a lugares como el hogar de cristo que les ponen ciertas reglas, es super triste que lleguen a ese extremo pero es así y lamentablemente no creo que ninguno de nosotros con un café pueda solucionar eso. Además derrepente son agresivos y territoriales, por ejemplo en Concepción hace unos años había un tipo que andaba con un abrigo largo que se paseaba por el centro y le gustaba pegarle solo a las mujeres solas ,a varias conocidas les pego sin ninguna provocación ¿ quien se hace cargo de eso?.
    No se por lo menos yo prefiero ayudar de verdad a alguien y directamente no con algo superficial como un café o dar una moneda para calmar mi conciencia , se pueden hacer donaciones, apadrinar niños , ser voluntarios, las cartas del viejo pascuero de correos de Chile, en fin hay muchas instituciones a las que se puede colaborar si realmente se quiere.

  7. Yo conocí a una persona de 50 años aproximadamente, que era un tipo que en un momento de su vida estuvo dedicado a la investigación, con estudios de post grado acudiendo a seminarios en el extranjero, con familia, casa, auto, plata y todo lo que la sociedad te dice que debes tener y estaba ahi, en la calle simplemente por que un día colapso, toda esa vida perfecta que la sociedad te dice que debes vivir fue demasiado para el y simplemente no aguanto. Y a pesar de los muchos esfuerzos que había hecho su familia por ayudarlo el no quería salir de la calle.
    La realidad es mucho mas compleja que solo gente sin fortuna.

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