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Mascotas & compañer@s: Prince y Diego

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Prince
por Diego Sepúlveda, productor musical

¿Cómo se llama tu mascota?
Prince.

¿Cómo llegó a tu casa?
Unos amigos lo encontraron vagando en la calle. Buscaron a sus dueños porque se veía bien cuidado y tenía un collar, pero nunca aparecieron y ellos ya tenían otro perro por lo que no podían hacerse cargo de dos. Yo justo me estaba cambiando de casa y tenía un poco más de espacio y ofrecí cuidarlo mientras encontraban a su dueño. Y de eso ya ha pasado casi un año.

¿Cómo es su personalidad?
Es muy tímido, no deja que mucha gente se le acerque, se arranca, pero conmigo o mi polola se vuelve loco cuando nos ve. Es muy respetuoso del silencio también, apenas ladra y cuando estamos juntos es muy tranquilo y se echa en su sillón a dormir. Podría dormir toda la tarde. El problema es cuando no estoy y rompe todo lo que encuentra a su paso. He desarrollado una capacidad ingenieril extraordinaria tratando de bloquearle el paso a las cosas delicadas que guardo en mi casa. Es como un juego de ajedrez que los dos llevamos en el que la mayoría de las veces pierdo. Me ha ayudado a ser más desprendido de lo material, supongo.

Cuéntanos un momento inolvidable que hayan compartido juntos.
Lo tengo desde hace poco y creo que los momentos inolvidables que podríamos tener van a construirse finalmente de las tonteras del día a día, como esa vez que se revolcó en una pila de caca de caballo y tuve que subirlo 12 pisos por la escalera (porque no me dejaron entrar al ascensor) apestando a caballo para llegar a bañarlo.

¿Cuáles son sus rutinas?
Nos despertamos a la misma hora. Le doy comida, me ducho y luego salimos a comprar pan, de regreso hacemos una vuelta más larga para que haga sus necesidades. Cuando hago desayuno se queda esperando que le tire alguna miga de pan, y apoya su cabeza en mis piernas mientras como por si cae algo. Después tengo que armar este bunker que les comenté para que no rompa nada, mientras me mira desde el sillón del que se apoderó. Antes de salir le hago cariño pidiéndole que no deje la escoba. Después cuando vuelvo del trabajo se queda mirando mientras ordeno lo que sea que haya roto, la última vez rompió la trilogía en DVD de El Padrino. Come nuevamente y salimos a ver a mi polola que vive justo al lado del parque Inés de Suárez, donde se junta con otros perros. A veces lo pescan y otras no. A veces los perros no quieren jugar con él por mucho empeño que él le ponga. Después volvemos a la casa, come de nuevo y se echa a mirar mientras termino de responder correos o viene algún amigo o músico a verme. Se duerme temprano en su sillón, como a las 22:00. A veces cuando nos quedamos donde mi polola llora cuando ve que el gato está en el sillón con nosotros y él en el balcón.

Danos un buen dato para los que tienen perro.

La mayoría de las veces veo a la gente tratar a los animales como niños. No me refiero necesariamente a que los vistan de una manera o les pongan perfume, cosa con la que tampoco estoy de acuerdo. Me refiero más a que esperan de ellos lo que esperarían de un niño, casi. Y el perro es perro. La gente en el parque le tiene terror a que los perros se peleen, por ejemplo, mientras que yo pienso que es una manera en la que se entienden, los perros que van al parque no se van a matar, no tienen esa necesidad de un perro de la calle por defender su territorio. Sí hay perros más agresivos que otros, y por lo mismo hay que tener ojo todo el tiempo, pero está bien que se agarren de vez en cuando, creo yo. Es su sistema de entendimiento.
Lo otro es que con perros que son especialmente ansiosos por separarse de su amo, lo que mejor me ha servido a mí ha sido tener una rutina estricta. Prince era un perro que ladraba toda la tarde cuando me iba, con el dolor de mi alma tuve que comprarle un bozal (encontré uno que le permitía tomar agua mientras lo tenía puesto). Y así estuvo un mes y medio al menos. Empezó a pasar que cada día hacía menos destrozos y como premio, cuando llegaba del trabajo, le sacaba el bozal, le daba una galleta y salíamos al parque, después ya no tuve necesidad de ponerle más el bozal, había entendido que no era necesario ladrar para que volviera.
Por último, cuando uno tiene un perro grande como éste, hay que hacerlo correr. Hay días en que no puedo dejarlo correr, como cuando llovió el otro día (detesta el agua), anda mucho más inquieto y demandante. Estos perros necesitan el ejercicio como necesitan el agua y uno tiene que adaptarse lo más posible a eso.

Cuéntanos una manía que tenga o el mayor desastre que ha hecho.
Una manía chistosa que tiene es que arregla su manta todas las noches y mientras lo hace refunfuña, hasta que logra encontrar el punto exacto en cómo la quiere y se echa.
El mayor desastre que ha hecho fue cuando botó y esparció un macetero con una planta muy linda, luego abrió una caja escondida que teníamos con 20 bolsas más o menos de Doritos, se los comió todos, después de eso vomitó, tuvo diarrea y esparció todo por el living de la casa. Yo no lo vi, lamentablemente mi polola se encontró con eso cuando fue a buscar unas cosas a mi casa. Me dijo que parecían los restos de una performance.

¿Es el primero perro/gato que has tenido?
He tenido otros perros. En mi casa siempre tuvimos, pero siempre los regalaban también porque nosotros no nos hacíamos cargo y terminaban siendo un quinto hijo para mi mamá. Mi hermana chica siempre ha tenido gatos, cuando vivíamos juntos tuvimos dos y hace un par de años me quedé durante un año con su gata mientras ella vivía en Australia. Nunca nos entendimos con esa gata, era agresiva en serio. Mi hermana dice que es porque cuando chica estaba en una misma jaula con unos pitbulls, pero no sé si creerle.

Si te gustan las historias como ésta, acá puedes revisar más cuestionarios de mascotas & compañer@s y otras notas sobre tenencia responsable.

*Si quieres compartir la historia de tu mascota, puedes enviarnos un mail titulado “MASCOTA” a contacto@zancada.com respondiendo estas mismas preguntas. Dinos también tu nombre y a lo que te dedicas para hacer una pequeña introducción y envía una foto de tu mascota y otra en la que aparezcas con ella (opcional). Nuestra intención es conocer historias del cariño que surge entre humanos y animales, compartir datos y fomentar la tenencia responsable. ¡Gracias por compartir!

1. ¿Cómo se llama tu mascota?
2. ¿Cómo llegó a tu casa?
3. ¿Cómo es su personalidad?
4. Cuéntanos un momento inolvidable que hayan compartido juntas.
5. ¿Cuáles son sus rutinas?
6. Danos un buen dato para los que tienen mascota. (una sugerencia por el bien de la tenencia responsable + un dato de un producto o servicio relacionado con su cuidado o entretención)
7. Cuéntanos una manía que tenga o el mayor desastre que ha hecho.
8. ¿Es el primer perro/gato que has tenido? (Cuéntanos algo de los anteriores)

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